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CULTURA

SIN PATRIA NO HABRÁ PUEBLO

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(*) Jorge Rachid

Dejaremos de ser. No seremos siquiera un pueblo en diáspora, como otros pueblos del mundo, que conservando su memoria compartida, se consolidan en objetivos comunes que le dan vida como tales. Los ejemplos son múltiples, desde los Kurdos a los Palestinos arrasados, los Saharauires a los Gitanos, son pueblos que conservan costumbres y culturas compartidas.

NUESTRA HISTORIA
Los argentinos somos Patria antes de ser Argentina, fuimos creciendo como comunidades desde el 1570 como la Madre de Ciudades que es Santiago del Estero, que son santiagueños desde entonces y funcionan como Comunidad, tanto en sus memorias como en su identidad. La Comunidad identifica al pueblo, es el “estar situado” de Rodolfo Kush, descripto con profundidad en América Profunda, en la recuperación de una Patria Grande, que nunca debió dejar de ser.
LAS LUCHAS DESCOLONIZADORAS
Un tiempo de luchas descolonizadoras, acompañado por largas batallas emancipadoras que sacudieron nuestra historia, con avances y retrocesos en función de la prevalencia de intereses, por épocas, en donde las élites oligárquicas subordinadas al poder imperial fueron dominantes y otros escenarios en tiempos donde los intereses populares fueron representados por el poder de cada etapa, desde Moreno, Saavedra, San Martín, Belgrano, Castelli, Monteagudo, Dorrego, Juan Manuel de Rozas a Irigoyen y Perón, como luego Néstor y Cristina Kirchner.
LA APROPIACIÓN DEL RELATO
Siempre esos procesos fueron derrotados por exterminio, exilio o la muerte, en las guerras fraticidas, o por el relato del enemigo, en especial del mitrismo vigente hasta hoy, que caracteriza la lucha de los Pueblos como “barbarie”, “populistas”, “terroristas”, “comunistas” y otras denominaciones, funcionales a instalar la idea binaria de amor y de odio, racista y funcional el enemigo colonizador, como forma exclusiva de expresión política, denigrando los conceptos de Patria y Pueblo.
LA CULTURA DOMINANTE
No seremos más Pueblo, seremos solamente “gente”, “población”, “individuos” en una masa dispersa, sin poder convocante, sólo testigos de la historia, que será como hoy de tierra arrasada de saqueo y extranjerización, adscripta a los intereses del poder colonial, que ejerce el enemigo, hoy representado por EEUU, Israel, Inglaterra y la OTAN, quienes con planificación estratégica de diseño colonial, están intentando y logrando, ocupar la Argentina como un espacio de propio, ante la eventualidad de un conflicto global, por la importancia de sus Pasos Bioceánicos y proyección Antártica, como también por sus recursos y bienes naturales, objetivo primario de su expansión.
LA PATRIA EN PELIGRO
Cuando la Patria se escurre entre los pliegues de las explicaciones macro económicas, de supuestas bondades del derrame de los sectores financieros que nunca llegan, asociado a la liquidación de los bienes patrimoniales de los argentinos, como los avances científicos tecnológicos, hasta las empresas que construyen soberanía, la Argentina que conocemos dejará de ser.
LA COLONIZACIÓN EN MARCHA
Es un devenir sólo explicable por un proceso creciente de colonización, que sólo encuentra resistencias firmes pero aisladas por sectores y una dirigencia que no atina a cuestionar al sistema en su poder estructural, en especial financiero y judicial, que además mantiene rehenes populares detenidos, como forma de amedrentar a las futuras generaciones sobre los comportamientos sociales, subordinados a los dictados del enemigo.
Cristina, De Vido y Milagro en nuestro país, pero que se repite en América Latina, con Castillo en Perú y Glass en Ecuador y antes Lula, lo cual describe la política imperial desplegada desde EEUU con el Lawfare, de persecución política a los líderes populares a través de instrumentar cooptando los servicios de Justicia en cada país.
OBJETIVOS: IDENTIDAD Y MEMORIA
En ese proceso de colonización para consolidarse, el enemigo requiere borrar la identidad en primer lugar, ese genoma en las subjetividades de los pueblos, conformada por la transmisión oral familiar y los primeros años de socialización, tanto escolar como barrial. Son los elementos que fijan la posibilidad de fortalecer las nuevas identidades americanas, producto del sincretismo de esas expresiones de pueblos originarios, zambos, mulatos, negros, criollos e inmigrantes, en una expresión acabada de Patria Grande, por idioma, por historia y por sus luchas.
También necesita el enemigo colonizador acabar con la memoria compartida del Pueblo, como base común de anhelos compartidos y lo intenta hacer a partir de consolidar conductas ajenas, como propias a nuestro pueblo en las nuevas generaciones, que las van adoptando como naturales. Son cuestiones de costumbres, derechos y convenciones, códigos, conductas ajenas, que padres y abuelos jamás hubiesen pensado en transitar, no por diferencias generacionales, sino por ser invasivas y denigratorias de la cultura nacional.
UN PROCESO DE LUCHA
Eso no es un abismo generacional, o falta de comunicación adolescente, que siempre sucedió, sino que es una acción diseñada en función de objetivos claros de producir la diáspora social, la incorporación de conductas transportadas, imitación de relatos ajenos, que desprecian lo propio como deshecho cultural, abrazando íconos lejanos, en idiomas no compartidos, desde la música hasta el arte, desde los deportes a hasta las películas, en una deconstrucción de la cultura nacional, con el consiguiente desprecio por lo propio.
Esa batalla cultural, se imprime en la lucha política por el poder, ya que es el campo donde se dirimen las prevalencias de todo tipo, económicas, sociales en derechos, institucionales, legales que siendo dominadas por el enemigo, llevan a la claudicación nacional, como la que estamos viviendo los argentinos en estos tiempos.
EL PATRIOTISMO COMO BANDERA
Un desafío que tenemos por delante, es recuperar el patriotismo como forma de construir Comunidad Organizada, con ejes claros que permitan plantear de cara al Pueblo éstas circunstancias, en el marco de un mundo complejo, geopolíticamente convulso, en cambio epocal de una etapa fundacional a nivel mundial y en nuestro país también, en términos de Patria Grande, nuestro espacio común de construcción de futuro, como derecho de los Pueblos a construir, sin influencias, extorsiones, bloqueos, invasiones u otro tipo de amenazas, sus nuevos caminos con los paradigmas de liberación y soberanía, con justicia social.
(*)  Autor
CABA, 16 de julio de 2026
BIBLIOTECA
Norberto Galasso: Historia de la Argentina Ed. COLIHUE
Walter Formento: Geopolítica de la Crisis Económica Mundial Ed. FABRO
Fermín Chávez: Alpargatas y Libros Ed. Theoría
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