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OPINIÓN

El síndrome del “pato cojo”

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Hace solo unos días el presidente Alberto” Fernández, “renunció” a la posibilidad de pelear por su reelección, luego de semanas de aprietes por parte del ala mas dura del kirchnerismo, sumado en esos días a operaciones internas de su propio gabinete y ya en lo máximo tolerable para el, desde EEUU le llegó el mensaje de debía dar un paso atrás, despejar la incertidumbre política en beneficio del apoyo de EEUU y aportes financieros adelantados por parte del FMI.

Esta renuncia “a la nada” porque nunca tuvo capacidad ni pode político de pelear en serio su reelección, no trajo ningún beneficio y si aceleró la crisis del gobierno y por ende de todo el espacio FdT. Su aceptación de que su gobierno terminó, lo convirtió en el modismo yanky en un “pato cojo”; un presidente sin poder, que solo espera el fin de su mandato.

Esa perdida acelerada de poder mostró su costo en la enesima corrida del dolar blue que llegó a tocar los 500 pesos. Las movidas políticas ante el circulo rojo y EEUU, lograron poner un limite a la subida, quedando por debajo del punto critico de los 500.

Por ese lado estamos en una situación muy peligrosa, porque como dice un operador experimentado de la city, “el dolar no baja, solo se prepara para el próximo salto.”

La visita de AF a Lula en Brasil tuvo escasos resultados a corto plazo y fue desgastante para su figura. Una visita sin agenda, sin objetivos claros, con resultados magros y un trato por parte de Lula, tal vez no querido, pero despectivo, muestra claramente su debilidad.

Por el otro puede verse como correlato inmediato el aumento de poder de Sergio Massa, llegando a ser la figura de máximo poder dentro del gobierno, opacando hoy la figura presidencial.

La institucionalidad argentina es fuertemente presidencialista, dependiendo siempre de la fortaleza o debilidad de la figura presidencial.

Asi el sistema presidencialista ha sido vaciado de contenido en el gobierno actual, donde el poder nominal (AF) y el real (CFK) se han anulado mutuamente.

Caminamos sobre un borde muy peligroso ante el proceso eleccionario y post eleccionario, en medio de una situación económica, donde el acuerdo con el FMI actúa como anclaje a cualquier política económica propia y donde las variables, precio, salarios y cotización del dolar, están en total descontrol.

Tambien el poder legislativo esta paralizado por razones movidas por la oposición de bloqueo a toda iniciativa por parte del oficialismo. Y para mostrar la profundidad de la crisis de institucionalidad, el tercer poder, la justicia, se encuentra bajo un descrédito ante la sociedad, mas de un 80 % de rechazo , pero tambien acosado por un juicio político, que esta haciendo estallar todas las internas.

Esta claro que la crisis del gobierno tiene su espejo en la crisis del FdT, donde la falta de candidatos que sinteticen al conjunto es manifiesta. Las discordancias políticas entre las distintas tribus , algo que ocurrió desde el comienzo de la gestion, fue una traba al funcionamiento de la gestion diaria. Hoy por hoy predomina un espiritu de sálvese quien pueda. Asi amplios sectores, emulando la tragica estrategia del 2015, ya dan por perdida la eleccion y pretenden asegurar la Provincia de Buenos Aires y alguna intendencias y ceder el gobierno nacional. Esta estrategia de derrota marcó el fracaso del 2015, se perdió la nación , la provincia y muchos municipios. Esta vez la derrota puede ser peor.

En estos días se da por cierto la aceptación de la candidatura de CFK a la presidencia, si bien no hay anuncios oficiales. Cristina Fernández es la única dirigente que puede alinear tras de si a todos los grupos del FdT, elevar el debate interno y por ende el debate general, caracterizado por la chatura y la mediocridad. Su proyección electoral, si bien no parece fácil, esta por verse.

 

Tambien, como era de esperar, la principal fuerza opositora continua en una crisis permanente, con proliferación de candidatos en todos los distritos, muchos sin votos ni representatividad. Tambien la crisis de ese espacio, tras la renuncia de su verdadero líder, Mauricio Macri, entró en un todos contra todos, en una coalición donde no existen las reglas, el todo vale y el carpetazo y la denuncia siempre están a la orden del día.

El surgimiento de Milei, figura controvertida y ajena al sistema, muestra por si faltaba algo, la fragmentación de todo el sistema institucional Argentino.
Un candidato que vulnera todas las recomendaciones del marketing político y sin embargo consiguió hasta ahora posicionarse en el centro de la escena, peleando un lugar en el balotage. Habrá que ver, como lleva adelante una campaña, y un proceso electoral, sin programa, sin estructura y sin logística. Argentina es un pais demasiado grande para aventuras electorales sin gente, sin una estructura nacional para controlar los comicios.

La diferencia abismal que se muestra hoy entre la sociedad civil y la sociedad política es muy grande. Mientras esta está en profunda crisis, jugando al borde de un precipicio, la sociedad civil sigue funcionando y haciendo que el pais siga con cierta normalidad su cotidianeidad. A pesar de los errores de su clase política, la falta de visión histórica de sus clases dirigentes empresarias, a su falta de patriotismo, al mensaje agorero y derrotista de los medios, el pais cotidiano funciona, el estado, el trabajo, la escuelas, todo funciona con cierta normalidad, esperando las elecciones y el recambio de autoridades.
La crisis de gobernanza

 

Es indudable que estamos ante un cambio de ciclo, ante una crisis del sistema de gobernanza que nos rige desde los noventa a la fecha. Podriamos poner como fecha 1994 con la sanción de la nueva constitución. Pero esa fecha como otra no dejan de ser arbitrarias.

Por gobernanza entendemos el conjunto de procesos, normas, políticas y acciones que influyen en la forma en que se toman decisiones y se ejerce el poder en una sociedad. En términos generales, la gobernanza se relaciona con la capacidad de los actores sociales para coordinar y resolver conflictos de manera efectiva, así como para tomar decisiones que beneficien al conjunto de la sociedad.

Esto incluye la forma en que se toman las decisiones políticas, cómo se llevan a cabo las reformas y las políticas públicas, y cómo se gestionan los recursos públicos. Cómo se asegura la transparencia, la responsabilidad y la eficacia en la gestión de los asuntos públicos.

En forma mas practica, la gobernanza es el sistema por el cual se ejerce el poder y se toman decisiones en una sociedad o en una organización.

Todo este sistema esta colapsado, las instituciones básicas de cualquier república hoy están paralizadas. Como deciamos mas arriba un poder legislativo que no funciona, un justicia, carcomida por la corrupcion y cooptada al servicio de los grupos políticos y económicos mas perversos. A ese triste escenario podemos sumar al Banco central y a todo el sistema financiero, cueva de evasión, especulación y fuga de divisas,o el lamentable papel de los medios concentrados, que escudados en una supuesta libertad de prensa, solo funcionan para tapar y ocultar toda esta basura bajo las alfombras, cuando no son cómplices directos de la corrupcion.

Como transitemos este proceso de transición hacia otro modelo de pais, con instituciones mas fuertes, partidos políticos mas organizados y profesionales, una democracia mas abierta y participativa, un modelo económico que privilegie la educación, la producción y el trabajo y no la especulación y la usura dependerá mucho de la madures de nuestro pueblo y la lucidez de alguna parte de su clase dirigente.
Los problemas argentinos no se resolverán en las elecciones de octubre, cualquiera sea el resultado. La opcion de no enfrentar esta situación, querer administrar la crisis, tal como hizo AF, solo llevara a una profundización de la misma y a un estallido social muy violento de resultados imprevisibles.

Son problemas estructurales que requeriran el dialogo, el trabajo y el compromiso de la mayoría de los argentinos.

Hay que construir un modelo de pais que incluya a las mayorías y cuente con amplio consenso en su aplicación.

 

Antonio Muñiz

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OPINIÓN

«El RIGI y la expoliación de Argentina», por Bruno Capra y Alejandro Romero.

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Los DDHH y el Pueblo de la Nación Argentina.
El RIGI y la expoliación de Argentina

Art. I, Inc. 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos:
“Para el logro de sus fines, los pueblos pueden disponer libremente sus riquezas y recursos naturales sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional basada en el principio de beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia”.

Del Preámbulo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos:
“Reiterando que con arreglo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, solo puede realizarse el ideal del ser humano libre, exento del temor y la miseria, si se crean las condiciones que permitan a cada persona gozar de derechos económicos, sociales y culturales, tanto como de sus derechos civiles y políticos”.

La explotación financiera de los Recursos Naturales (RRNN), casi todos los cuáles son “normalizados como objetos de comercio” (commodities) que hoy se negocian como “derivados”, genera un problema mundial por el crecimiento de “numerales,” que se convierten en riqueza real de sus propietarios al momento de gastar ese dinero, que no tiene contrapartida alguna en la producción de bienes.

Este mercado financiero se expande en forma continua desde 1980 en el mundo entero. Al principio, lentamente; pero muy rápido desde la creación de los “derivados” que tuvieron su primera crisis en USA en el 2008 (Leehman Brothers).
A nivel local, en simultáneo con esos fenómenos financieros mundiales sucede lo mismo, con la apropiación abusiva, privada y progresiva de los RRNN argentinos. Que son del Pueblo. Esto sucede en consonancia con la apropiación del ahorro interno por parte de la gran Oligarquía Financiera Transnacional. Fenómeno cuya institucionalización fue inaugurada por las leyes del “proceso” (Gobierno Cívico-Militar Genocida) y por el avance de los medios tecnológicos fuera de control, algo no percibido por los argentinos, complementando las nuevas leyes de Inversiones Extranjeras y de Entidades financieras.
Hablamos del complejo conformado por la Computación con más las Comunicaciones, con la venta de ENTEL como momento liminar, y luego, las novedades posteriores de los satélites de Comunicaciones, la paralización de la Red de fibra óptica de Argentina, etc. Todo esto, realizado con la ayuda a los grandes empresarios privados, de los aparatos de Estado de las grandes potencias (EEUU y G.B.). Este es el mecanismo esencial, en la versión Argentina, que le ha permitido a un pequeñísimo sector de la población planetaria (hoy un 1%) avanzar en una concentración desmesurada del control, cuando no directamente de la propiedad (Black Rock, Vanguard, Pimco, etc), de la riqueza planetaria con el significativo e indeseado aporte de la población de Argentina.
Ese proceso de apropiación ha significado para los pueblos y las naciones del mundo un ejercicio sistemático de desposesión y ha resultado, para sus mayorías, en un sostenido proceso de empobrecimiento, por no canalizar adecuadamente y en favor propio, la explotación de las riquezas disponibles.
Desde comienzos de la década del 70 del siglo XX, la destrucción deliberada y sistemática del salario real (la participación en la riqueza desde el trabajo de las personas) y del empleo formal, acompañó ese proceso de concentración oligárquica y se constituyó en el instrumento más poderoso de fragmentación, desmovilización y sometimiento de las clases trabajadoras, que componen/ían las grandes mayorías de los pueblos del mundo. Esto tuvo sus excepciones, como fueron en Argentina los tres gobiernos de signo K, pero, a la larga, fue más intenso en aquellos países que ofrecían menor “densidad nacional”, al decir de Aldo Ferrer. Los países de menor “densidad” se dejaron invadir por esas sugerencias reiteradas y contumaces de privatización, concentración de la riqueza y liberalización o desregulación. Los “mayores” recordarán al periodista Bernardo Neustadt, que machacaba permanentemente por TV las ventajas de las privatizaciones, del achicamiento y remate del Estado. Del mismo modo, recordarán también sus consecuencias más escandalosas, evidenciadas en la crisis “del 2001”. El efecto de estas políticas, inspiradas en el Consenso de Washington, no fue el mismo en todas partes, sin embargo. Brasil, sometido a las mismas presiones, reaccionó con mejores autodefensas. Hizo como un Packmann: se comió las presiones mientras engordaba su industria. Los argentinos, en cambio, la destruíamos. La diferencia de “densidad”, resultó evidente. Muchos queremos recuperar para Argentina esa “densidad nacional” perdida, de allí que escribamos estas líneas.
Porque como es evidente para cualquiera que se mantenga medianamente informado, hoy se asiste en Argentina a una profundización intensa de ese proceso cipayo de entrega nacional, concretado en la aprobación de la Ley “Bases” y de su capítulo más importante en cuanto a desposesión transnacional: el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, RIGI.
La aplicación del RIGI no es un mero asunto económico. Tiene consecuencias e implicaciones directas para los derechos de las personas y del pueblo argentino en general. Todas las declaraciones y pactos de DDHH suscritos por Argentina y que integran la Constitución Nacional desde 1994, (Vigentes como Ley 23054 desde el 22/11/1969-Hoy: ¡55 años!) dictaminan que los RRNN sitos en el territorio nacional son propiedad del Pueblo todo.
Por lo tanto, según los mismos pactos y acuerdos, el Estado Nacional tiene la obligación de poner todos los recursos con que cuenta para garantizar el libre acceso y disfrute de esos RRNN por parte de su legítimo propietario, el Pueblo de la Nación, de manera de garantizar que cada uno de sus miembros pueda vivir “libre del temor y la miseria”, tal como enuncia el preámbulo de la Declaración Americana de los DDHH que incluye a los DESC+A (Derechos Económicos, Sociales y Culturales + Ambientales)
Dado que el RIGI permitiría la exportación total del producto de la explotación de los RRNN del caso, sin obligación de atender el mercado interno, ni la reserva para procesar en Argentina siquiera una parte de esas materias primas, su aplicación es el equivalente a una flagrante violación de los mandatos constitucionales, porque el RIGI:
No genera obligación alguna de realización interna de las ganancias en dólares, las que podrían repatriarse en su totalidad;
No obliga a dejar, por ej, el cobre en Argentina para hacer todos los artículos que lo usan y exportar estos para beneficio de la ocupación de la población Argentina; y esto, con todas las demás materias primas extraídas;
Permite la importación sin restricción de los Bienes de Capital necesarios; siendo que estos bienes son el “motor” del desarrollo industrial, y fabricarlos localmente es la única forma de obtener la soberanía total del recurso para la Nación (de otra forma, la propiedad se convierte en un mero hecho formal, y el territorio en el mero soporte físico de la actividad foránea, mientras ese extranjero extractor queda como el real soberano de ese territorio y del elemento extraído);
Somete cualquier conflicto al juicio de tribunales internacionales, o peor, a arbitrajes de organizaciones privadas, conformando esto, la totalidad de la pérdida de soberanía.
De este modo, el RIGI concreta en Argentina la desposesión total de los RRNN propiedad del pueblo argentino. Esa desposesión, por parte de las empresas transnacionales dominantes, principalmente anglosajonas, constituiría una violación total y sistemática de los deberes del Estado Nacional en cuanto a defensa y garantía del disfrute de los RRNN argentinos (no sólo Vaca Muerta: reservas hidrocarburíferas continentales y marítimas, minería, pesquerías, pampa húmeda, litio, oro, cobre, agua, ríos, energía en todas sus formas, viento, etc.) por parte del pueblo, privándolo de los recursos fundamentales para su desarrollo económico y garantizando de ese modo, la permanencia y ampliación en el tiempo de condiciones de pobreza y miseria, hoy, con el RIGI, planificadas e incrementadas.

Garantizar la satisfacción de las necesidades del pueblo argentino es, en la visión de quienes esto escriben, el deber principalísimo del Estado. A ese fin deben orientarse también las políticas económicas y el marco jurídico. Por eso mismo, el centro de la política no puede ser el déficit fiscal, que no es más que una convención, sino que debe ser el ser humano, con sus necesidades y reconocidos derechos.
Desde este punto de vista, queda claro que, en efecto, dónde hay una necesidad nace un derecho. Y si satisfacer necesidades, garantizando derechos, implica costos, la apropiación y el aprovechamiento industrial soberanos, en manos argentinas, de los RRNN sitos en el territorio patrio son el principal medio para cubrir esos costos y garantizar la satisfacción de esas necesidades. Los costos del desarrollo y de la satisfacción de necesidades se cubren con el incremento de trabajo que permanentemente se crea con nuevas iniciativas productivas soberanas, autocentradas. Ese es el modo que los países crecen y distribuyen la riqueza: con industria propia y con impuestos progresivos. El que más gana, más paga. La visión limitadora que sostiene que “donde nace un derecho, nace un costo”, y que, por lo tanto, deberían quedar “lamentablemente”, necesidades insatisfechas, es una visión cruel y elitista, contraria al progreso de la Nación en su conjunto, con ciudadanos activos y organizados con el fin de tener un mejor disfrute de la vida. Esa visión elitista y excluyente es aquello a lo que alude la sabiduría popular al expresar que “hay gente que tiene la vaca atada”. Si la vaca la tengo “atada”, además, entonces “ni siquiera tengo que pagar impuestos por ella”: es mía en forma absoluta.

La puesta en práctica del RIGI, que destruye desde la base la posibilidad de que el pueblo argentino se apropie de modo soberano de sus propios recursos y los use para satisfacer sus propias necesidades y garantizar sus propios derechos apunta, pues, a gestar un proceso de exterminio de la población nacional para concentrar la riqueza “en 4 vivos”.
Algo contrario a todo razonamiento Político Nacional Argentino y de la Humanidad toda. Algo íntima y decididamente anti-humanista.
Contrario también a todas las religiones y a todos los pueblos.
Por eso es imperioso sostener que: Argentina no la vendemos, la defendemos. Argentina la queremos soberana.
Estamos decididos a no ser llevados de la nariz por un desactualizado y casual Presidente, no capacitado para serlo, y por “los 4 vivos” que lo han cooptado para sus fines.

Proponemos que el camino es: la ruptura con el status quo:
● NO acatamiento a la inconstitucional Ley de Inversiones Extranjeras, que es imperioso derogar.
● Reforma total del paquete de leyes de M. de Hoz, con especial y urgente tratamiento de la Ley de Entidades Financieras y vinculadas.
● Controlar las Fronteras, renacionalizar los puertos o recuperar su control por parte del Estado y revertir las fugas de exportaciones, que son muchas más que la registradas (por eso la Hidrovía: para facilitar la fuga). Una estimación rápida, da exportaciones por unos 250.000.- Mu$s/año.
● Aprovechar los astilleros, en particular Río Santiago, para reconstruir una marina mercante y una fuerza de control naval, de manera de atender y controlar nuestro litoral marítimo y el Rio Paraná
Avanzar lo más rápidamente posible en el dragado y balizamiento del Canal Magdalena.
Financiar todo ello con moneda local, para lo cual no hay límites reales si el auto-centramiento económico y social es la meta.

Esta lista, parcial e incompleta, se puede y se debe expandir todo lo necesario para el logro de la felicidad del pueblo de la Patria.

Autores: Bruno Capra y Alejandro Romero.
3-7-24

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OPINIÓN

«¡Mal estamos!», por Ariel Dulevich Uzal

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Después de un mensaje anunciado profusamente; que defraudó las expectativas del mercado y ante los fracasos para contener un dólar en ascenso que les quita el sueño; se ve a Caputo con un alto grado de desorientación, que lo lleva a resoluciones que juzgamos improvisadas; en tanto no se compadecen con la impronta financiera que caracteriza a la gestión Milei.

En primer lugar, se ha verificado el febril emisionismo de estos meses, que aumentó la fabricación de billetes en un 110%, comparado con el mismo período del año 2023; cuando Milei durante la campaña acusaba de «delincuentes empobrecedores»que con la «maquinita imprimían billetes falsos», al anterior gobierno. Sale ayer Milei como si no fuera responsable de tal exceso, anunciando enfáticamente; que cerrará la emisión monetaria, para recuperar el deteriorado poder adquisitivo de nuestra moneda, que golpea a toda la población e impacte de lleno en las privaciones que padecemos.

Ahora Caputo a través de la manipulación del «dólar blend» -creado por ellos en diciembre,-; que fija valores preferencias para la exportación; presiona a los productores agropecuarios para que vendan la cosecha, estimada en unos 15.000 millones de dólares. Los productores se niegan pues estiman que es inevitable una devaluación, y vendiendo hoy perderían dinero.

Va de suyo que el objetivo de Caputo es lograr que ésos dólares ingresen cuanto antes al circuito, para desactivar la tendencia alcista y achicar la brecha entre el dólar oficial y el «blue» que los agobia.

Caputo y Milei, no tienen escrúpulos en convertirse en «intervencionistas» contra su propio dogmátismo neoliberal y adoptar medidas como las aludidas, tipicamente dirigistas; para zafar de la difícil circunstancia que atraviesan las finanzas y la economía.

¡Mal estamos!

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OPINIÓN

«Perdónalos señor, no sabían lo que estaban firmando», por Mario Mazzitelli.

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Dieciocho (18) gobernadores concurrieron, el 8 de julio de 2024 a Tucumán para firmar el “Pacto de Mayo” (aunque parezca mentira), al que los convocó el autodenominado Topo Terminator (Milei) “para destruir el Estado desde adentro”. Adelanto: el fondo de la movida fue otro paso para terminar con el Estado, avanzar hacia la fragmentación y concluir en la disolución nacional.

Como la mayoría de los gobernadores, senadores y diputados, parecen ignorar la estrategia de Milei, pudieron acompañar este paso táctico, sin siquiera sospechar que estaban avanzando hacia la disgregación del país. Quizás, necesitados de unos pesos (dado que “no hay plata”) pusieron su mejor cara de inocentes, para firmar -en la Casa de Tucumán- el pre-anuncio de una sentencia mortal para la Nación Argentina.

Dos siglos atrás nacía un nuevo sujeto histórico: el Pueblo de la Nación Argentina.

En el primer cuarto del siglo XIX nacieron nuevos sujetos colectivos en el cono sur de América. Condiciones “histórico naturales” fueron incubando, gestando y desarrollando, el surgimiento de un “sujeto colectivo” que resultó en el Pueblo de la Nación Argentina. Sobre un proceso anterior de conquistas, fundación de ciudades, colonización, saqueos, rutas y postas correspondientes, rebeliones (Tupac Amaru) y revoluciones frustradas (25 de mayo de 1809, Revolución de Chuquisaca), la declaración de las independencia (4 de julio de 1776) de las 13 colonias de Gran Bretaña, la revolución francesa (1789), etc.; en aquel primer cuarto del siglo XIX podemos agregar: el papel de las invasiones inglesas a Buenos Aires (1806/1807) y el triunfo popular, la invasión napoleónica a España y la acefalía por la detención del rey Fernando VII, la voluntad de un autogobierno expresado por los patriotas durante la Revolución de Mayo de 1810, la guerra de liberación (que fue acentuando la idea de la independencia), la restauración del rey en 1814, resistir la restauración colonial, la necesidad de organizarse en torno a una constitución nacional, etc. Este proceso de nacimiento de la Patria tiene un actor principal, un protagonista, un sujeto colectivo que se va forjando: el Pueblo de la Nación Argentina.

La Independencia, la Soberanía y la Libertad.

¿Para qué quería declarar la Independencia? Para ejercer su Soberanía. (Si se dependía de la metrópoli no se podía ejercer) ¿Y que es el ejercicio de la Soberanía sino la expresión de la Libertad? ¿Y para que querría un Pueblo ser libre? Para vivir mejor. Para trabajar en un marco de igualdad con provecho para todos, respetando cierta equidad, buscando la Justicia, enalteciendo el bienestar general, propendiendo a la defensa común, cuidando la salud, educando a todos los habitantes, garantizándoles un conjunto de derechos personales y patrimoniales, etc. Así, la Independencia, la Soberanía y la Libertad, serían los pilares en los que se asentaría la Patria. (Patria que resistiría más de 200 años de nuevos intentos colonizadores de todo tipo) Sigamos.

Las herramientas.

Siendo esta la voluntad del Pueblo, ¿Cómo lleva a la práctica estos sentimientos, esta defensa de sus intereses, sus ideas, principios y valores? A través de herramientas: el Estado, el ejército, los sistemas de seguridad, justicia, salud, educación, etc. Es decir instituciones, organizaciones, instrumentos, artefactos que toman el carácter de “objetos” para la realización de un propósito, constituyendo el Estado Nación en la vida real. Si el pueblo fuera desposeído de esos “objetos”, su voluntad se evapora (como querer jugar al futbol y no tener una pelota o querer hacer la guerra y no tener armas) Sin los objetos creados por el sujeto, este no puede realizar su proyecto y entra en anomia, en zona de impotencia, de disgregación (como cuando se va a jugar un partido de futbol, no hay pelota y cada uno se vuelve a casa o cuando se rinde un batallón militar porque no tiene municiones) Entonces el Estado (institución, aparato, instrumento) no es una organización criminal. Es una herramienta (objeto) creada por el Pueblo (sujeto) para la realización de la Libertad. Sin Estado no hay Libertad. Sin Estado un Pueblo se transforma en una masa amorfa de individuos, escenario apropiado para el saqueo y la explotación (aspiración de Potencias extranjeras y grandes corporaciones que querrían acceder a nuestros bienes naturales y hacer uso de mano de obra al menor costo, para optimizar la tasa de ganancia de los accionistas de sus múltiples sociedades anónimas) Así, al poder democrático lo sucedería otro poder, absolutamente ajeno al de las mayorías populares.

Mercado libre + propiedad privada – Estado = disolución nacional.

En la cabeza del presidente los mercados son perfectos. Sin fallos, sin asimetrías de poder, sin que los monopolios hagan mella en los mismos, sin distorsiones en la información, etc. Resultando su funcionamiento un ideal para la convivencia humana; donde, a través de intercambios libremente acordados, se llegaría a un equilibrio general que daría lugar a grandes beneficios para todos. ¿Qué interfiere este tránsito a la felicidad? El Estado (El absurdo de esta ilusión neoliberal resulta evidente porque no existe en ningún rincón del planeta y cuando ellos mismos llegan al gobierno no la pueden ejecutar) El asunto, en nuestro caso particular, es que en el camino al anarco-capitalismo (experiencia desastrosa para las sociedades que lo transitaron) se pasa por una estación intermedia: el minarquismo. Se va disolviendo el Estado Nación paso a paso, luego los Estados Provinciales, Municipales, para concluir en ausencia total del Estado (del macro actual, al mni, para terminar en Estado 0) Sobre el territorio quedaría una comunidad de propietarios privados que cambian sus bienes y servicios en un mercado sin interferencias ni regulaciones. (Insisto todo avance en esta dirección servirá para que el poder democrático del Pueblo de la Nación Argentina, sea ocupado por corporaciones, mafias o potencias extranjeras. De manera que las condiciones de vida tenderán a la catástrofe social, a la que ya nos están conduciendo desde hace por lo menos 5 décadas, con el atenuante de algunos gobiernos, que no lograron revertir esta tendencia)

El texto del “Pacto de mayo», nos da las primeras señales sobre el paso a paso táctico, en el marco de una estrategia mayor.

1.- «Nos los representantes de las Provincias Unidas del Sur,…” Como bien dice el Dr Rodríguez Villafañe, esa fórmula fue válida en 1816, mientras se gestaba el surgimiento de una “nueva y gloriosa nación”, inexistente en la actualidad. Pero lo trascendente es que, en lugar de decir: “Nos los representantes del Pueblo de la Nación Argentina,…”, pasamos a ser “Provincias Unidas”; hasta que alguna encuentre motivos para su disgregación (Alfredo Cornejo en 2020: «mendoza puede ser un país independiente», etc.)

2.- Los fragmentos territoriales de propiedad privada (High Luck Group Argentina 1.148.000 hectáreas; Grupo Benetton 920.000 hectáreas; Integra Lithium 573.000; Cresud S.A de Eduardo Elzstain 538.822; etc.) serían inviolables. Así, la inviolabilidad de la propiedad privada, como primer punto firmado por los gobernadores; no es una declaración redundante sobre una garantía ya inscripta en nuestra CN. Es un paso hacia la balcanización del país. El desarme del Pueblo de la Nación Argentina, su empobrecimiento, el vaciamiento de la Democracia y el empoderamiento de la plutocracia, con la extinción de un Proyecto Colectivo de Nación Solidaria, Fraterna y Desarrollada integralmente.

3.- Sin sonrojarse los gobernadores firmaron: “Un compromiso de las provincias de avanzar en la explotación de los recursos naturales del país.” Lisa y llanamente entregar aquello que podría ser palanca de desarrollo, porque los bienes naturales son una ventaja competitiva en términos económicos al tiempo que su preservación (ambiente sano) parte de nuestro patrimonio inajenable.

4.- El papel de los trabajadores queda reducido a un tema de costos y optimización de la tasa de ganancia de los capitalistas. Por lo tanto no hablamos de nuevos derechos, conforme los avances tecnológicos, etc. sino de “Una reforma laboral moderna que promueva el trabajo formal”. Seguir precarizando las condiciones laborales…

En fin, el resto de los puntos como la reducción del gasto fiscal, etc. van en línea con la táctica de marchar al minarquismo camino al anarco-capitalismo. Una forma de suicidio colectivo para la calidad de vida de las grandes mayorías. Ya estamos viviendo el empobrecimiento descomedido de estos días, sin que el Estado atine, siquiera, a distribuir los alimentos que duermen en los galpones de Villa Martelli o Tafí Viejo.

Quizás la mayoría de los gobernadores, senadores, diputados y sus asesores no se hayan tomado el trabajo de leer o escuchar atentamente a Milei; entonces no comprendan que han sido objeto de un paso táctico hacia el abismo. Siendo así, el señor los debe perdonar, porque no sabían lo que estaban firmando.

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