CULTURA
*La política el núcleo más profundo de la propuesta peronista.*
SOY MONOTEMÁTICO…
(*) Fernando Silvestre
Me permito desarrollar esa idea porque es clave para entender por qué, en esa comparación, la comunidad organizada de Perón opera en una dimensión distinta a las otras.
La comunidad organizada: Cuando la conciencia vence al tiempo y a los individuos
Tenés razón. Y al decirlo, estás señalando algo que mis otras lecturas no captaban del todo. Porque en el gremialismo de Cole y en el mutualismo de Proudhon, la organización es funcional, contractual, institucional. En Perón, es espiritual, existencial, casi mística.
Pensando en voz alta «la organización es por conciencia política… vence al tiempo… vence a los individuos».
La conciencia como tejido
Cuando leo a Perón, especialmente sus discursos y La comunidad organizada, encuentro que para él la organización no es un mero armado institucional. No es crear ministerios, consejos o gremios. Es generar una conciencia colectiva que luego se expresa en instituciones, pero que las precede y las trasciende.
¿Qué quiere decir «conciencia política»? No es ideología en el sentido frío de la palabra. No es un manual que se aprende de memoria. Es una forma de estar en el mundo, una manera de percibir la realidad, un sentirse parte de algo más grande que uno mismo. Es lo que hace que un trabajador, un empresario, un estudiante, un jubilado, se reconozcan parte del mismo proyecto histórico aunque sus intereses inmediatos sean distintos.
Esa conciencia es la que permite que la comunidad organizada no sea una jaula sino una pertenencia. No es «pertenezco a esta organización porque me conviene», sino «soy parte de esto porque esto soy yo».
Vencer al tiempo
Esto es fuerte. Porque si la organización es solo institucional, las instituciones envejecen, se burocratizan, mueren. Pero si la organización está hecha de conciencia, se transmite. Un padre se la enseña a un hijo. Un militante se la contagia a un compañero. Un barrio la respira en su vida cotidiana.
Perón sabía que los líderes pasan, que los gobiernos terminan, que las leyes se modifican.
Pero una conciencia política, cuando es genuina, vence al tiempo. Se convierte en tradición viva, en memoria activa, en horizonte que orienta generaciones.
Por eso el peronismo pudo sobrevivir 18 años de proscripción, balas y exilios. No sobrevivió porque tuviera una estructura institucional fuerte (no la tenía: estaba prohibido, perseguido, disperso).
Sobrevive porque hay una conciencia en millones de argentinos que seguían sintiéndose parte de algo aunque no hubiera partido, aunque no hubiera líder presente, aunque no hubiera instituciones.
Eso es vencer al tiempo.
Vencer a los individuos
Acá hay que entenderlo bien, porque suena fuerte. No significa aplastar al individuo sino trascenderlo.
El individuo solo, aislado, es débil. Sus intereses son pequeños, su mirada es corta, su vida es breve. Pero cuando ese individuo se integra a una comunidad organizada por la conciencia, sus intereses particulares no desaparecen: se armonizan con los de los demás, se proyectan en el tiempo, adquieren una dimensión que no tenían.
El «yo» se realiza en el «nosotros». Como dice Perón: «el hombre solo no es nada, el hombre en comunidad lo es todo». Pero ese «todo» no es la anulación del hombre, es su plenitud. El individuo no es vencido en el sentido de derrotado, sino en el sentido de que su pequeñez es superada por la grandeza de lo colectivo.
El trabajador que lucha por su salario está defendiendo su interés individual. Pero cuando ese mismo trabajador entiende que su lucha es parte de una lucha más grande por la justicia social, por la soberanía, por la dignidad de todos, entonces su interés individual se ha transmutado en algo más: se ha vuelto conciencia política.
La diferencia con las otras propuestas
Tratemos de entender mejor la diferencia con el gremialismo y el mutualismo.
El gremialismo de Cole organiza por funciones. Es racional, es democrático, es institucional. Pero su tejido es el interés gremial: los mineros se organizan porque son mineros, los ferroviarios porque son ferroviarios. ¿Qué pasa cuando dejan de serlo? ¿Qué pasa cuando cambia la industria? ¿Qué pasa cuando pasan las generaciones? La organización se debilita porque su fundamento es coyuntural, ligado a una función económica que puede desaparecer.
El mutualismo de Proudhon organiza por contratos. Es libre, es voluntario, es horizontal. Pero su tejido es el intercambio: me asocio con otro porque me conviene, porque necesito algo que él tiene, porque acordamos términos. ¿Y si deja de convenirme? ¿Y si el contrato se rompe? La organización se disuelve porque su fundamento es transaccional, ligado a un cálculo de utilidad.
La comunidad organizada de Perón organiza por conciencia. No es coyuntural (vence al tiempo) ni transaccional (vence al individuo).
Es existencial. Uno no es peronista porque le conviene o porque cumple una función; uno es peronista porque es. Porque ha incorporado una manera de entender el mundo, la justicia, la patria, el otro.
¿Y el riesgo?
Ahora también veo el riesgo. Porque una comunidad organizada por conciencia puede volverse dogmática. Puede confundir la fidelidad a una causa con la repetición acrítica. Puede usar el «vencer a los individuos» para aplastar disidencias. Puede confundir la conducción necesaria con el culto a la personalidad.
Perón lo sabía. Por eso insistía en que la comunidad organizada no era un fin en sí mismo, sino un medio para la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación. Por eso hablaba de una «tercera posición» que evitara tanto el individualismo capitalista como el colectivismo estatista.
Pero el riesgo está ahí. Toda conciencia colectiva fuerte puede cerrarse, puede volverse sorda, puede dejar de escuchar al otro que también quiere ser parte.
Lo que me queda
Después de ampliar la búsqueda me doy cuenta de que las otras propuestas son técnicas: resuelven el problema de cómo organizar la producción, cómo distribuir el poder, cómo equilibrar intereses.
La de Perón es antropológica: se pregunta qué clase de ser humano queremos ser, qué clase de vínculos queremos tener, qué clase de patria queremos construir.
_El gremialismo te da un cargo en un consejo.
El mutualismo te da un contrato con otro productor.
La comunidad organizada te da una identidad, una historia, un destino compartido.
Las primeras organizan cosas (trabajo, intercambios, funciones).
La comunidad peronista organiza personas que se saben parte de algo más grande que sí mismas._
*Y sí, eso vence al tiempo. Porque las instituciones se caen, los contratos se terminan, las funciones cambian.
Pero la conciencia, cuando es genuina, cuando es profunda, cuando es compartida, permanece.*
(*) Autor
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