POLÍTICA
La UOM se prepara para realizar un paro nacional frente a un nuevo fracaso en las negociaciones paritarias
La UOM está pronta a declarar un paro nacional por 24 horas tras un nuevo fracaso en su revisión paritaria. Esperan al encuentro regional de sus seccionales en Córdoba para terminar de deliberar.
La cuarta reunión para negociar la paritaria metalúrgica en el Ministerio de Trabajo terminó sin avances y profundizó el malestar. La UOM ratificó su exigencia por una mejora del 30%, más un bono por el “Día del Trabajador y la Trabajadora Metalúrgica”, en valor de $60.000 para el trimestre julio, agosto y septiembre.
«Fuimos demasiado pacientes», expresaron desde el gremio metalúrgico y todo parece indicar que el viernes en Córdoba lanzarán la medida de fuerza que promete paralizar la actividad industrial durante 24 horas.
Por su parte, la ministra de Trabajo «Kelly» Olmos destacó que las partes defiendan «sus intereses con vigor» pero recordó que «lo importante es que se alcanzan acuerdos. Y la UOM viene negociando periódicamente y suscribiendo los acuerdos con mayor o menor tensión».
Los empresarios cuestionan el perfil combativo de Abel Furlán, quien asumió en 2022 la secretaría general del gremio. Desde el gremio analizan también que la actividad industrial avanzó firme en los últimos tiempos.
Desde las cámaras Adimra, AFAC (autopartistas), Camima (pymes industriales), Afarte (terminales electrónicas de Tierra del Fuego), Caiama (aluminio) y Fedehogar (electrodomésticos) coinciden «sostenemos la defensa del poder adquisitivo de los salarios y también la salud financiera de nuestras pymes”. Y no faltan algunos empresarios que rezongan en medio de las tensiones paritarias que “si llegan a parar, nos terminan haciendo un favor”.
DÓLAR HOY
ECONOMÍA
Davos 2026: ¿El epitafio del globalismo en la nieve suiza?
El Foro Económico Mundial (WEF) inaugura su 56ª edición bajo un lema que suena más a ruego que a consigna:
“A Spirit of Dialogue” (Un espíritu de diálogo). En las cumbres de Davos-Klosters, entre el 19 y el 23 de enero de 2026, la élite financiera y política intenta resucitar un cadáver que ellos mismos ayudaron a fabricar: el orden multilateral de la posguerra. Lo que durante décadas fue el oráculo del pensamiento único —el libre mercado absoluto y la disolución de las fronteras— hoy se parece más a una convención de náufragos que intentan decodificar por qué el mundo real decidió darles la espalda.
La contradicción estructural es absoluta. Mientras el programa oficial propone «cooperar en un mundo más conflictivo», las potencias que allí se sientan están inmersas en una carrera armamentista y arancelaria que no admite intermediarios. El globalismo, hijo predilecto de instituciones como la ONU o la OMC, atraviesa una crisis de representatividad terminal. Davos ya no diseña el futuro; apenas lo padece. Los cinco ejes temáticos del foro —IA, transición energética, inversión en personas— chocan contra la pared del proteccionismo duro y la reindustrialización nacionalista que hoy domina el tablero, con un Donald Trump que proyecta su sombra sobre cada panel, forzando a los CEOs globales a abandonar la retórica de la «aldea global» para refugiarse en la seguridad de sus propios mercados.
¿Es este «espíritu de diálogo» un eufemismo de la rendición o simplemente cartón pintado?
La realidad indica que el foro se ha transformado en un evento inercial. Los grandes problemas de 2026 —la fragmentación de las cadenas de suministro y la lucha descarnada por los recursos estratégicos— se resuelven hoy en pactos bilaterales y pasillos militares, lejos de los canapés de Suiza. Davos sobrevive como una puesta en escena estética para un capitalismo que ya no sabe cómo explicarse a sí mismo frente a clases medias occidentales que ven en este foro el epicentro de su propia decadencia.
💼 La paradoja Milei: «El globalismo de mercado»
En este escenario de fragmentación, la figura de Javier Milei emerge no como un nacionalista clásico, sino como una anomalía ideológica. Es un error definirlo como anti-globalista; lo opuesto al globalismo sería el nacionalismo de «fronteras cerradas» de Trump, y Milei está en las antípodas de eso. El Presidente argentino es, en rigor, un globalista de mercado.
Su planteo en Davos no busca el aislamiento de Argentina, sino la desconexión política. Para Milei, el mundo debe ser una sola plaza comercial hiperconectada, pero sin la mediación de burócratas, organismos internacionales o agendas climáticas. Su guerra no es contra la integración del mundo, sino contra el «peaje» estatal y regulatorio que Davos intenta imponerle al capital. Mientras Trump protege su industria y Xi Jinping fortalece su Estado, Milei propone un experimento único: un país que se entrega al flujo global sin ninguna red de contención nacional.
⚖️ El riesgo del laboratorio anarcocapitalista
Esta postura lo deja en una posición solitaria y arriesgada. En 2026, los mercados ya no son «libres», sino que responden a intereses geoestratégicos feroces. Al despreciar tanto las reglas del globalismo regulado (Davos/ONU) como las herramientas del nacionalismo soberano, la Argentina de Milei se ofrece como un territorio desregulado donde el capital puede operar sin dejar nada a cambio.
La «batalla cultural» que el Ejecutivo libra en los Alpes suizos es, en el fondo, una invitación al extractivismo financiero: un mundo conectado por el dinero, pero vacío de política. En un foro que agoniza entre el viejo orden que se muere y el nacionalismo que nace, Milei apuesta por una utopía de mercado que podría terminar convirtiendo a la Argentina en el simple proveedor de materias primas de potencias que, a diferencia de él, sí creen en el poder del Estado.
ECONOMÍA
*𝐓𝐎𝐏𝐎𝐒 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐄𝐌𝐁𝐀𝐉𝐀𝐃𝐀… 𝐏𝐄𝐑𝐎𝐍𝐈𝐒𝐓𝐀𝐒 𝐃𝐄 𝐂𝐀𝐑𝐓𝐎𝐍*
Business
INFOSIBERIA, AGENCIA DE NOTICIAS.
INTERÉS
Legisladores de LLA/PRO de gira con dinero del Partido Comunista Chino
El discurso libertario de «alineamiento total» con Occidente acaba de chocar contra la Gran Muralla. Mientras Javier Milei refuerza su retórica anticomunista para seducir a la Casa Blanca, una comitiva de diputados nacionales de La Libertad Avanza (LLA), encabezada por Juliana Santillán, regresó de una gira de diez días por China financiada, en gran parte, por el Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh).
El «hermetismo» del viaje:
La comitiva: Bajo la excusa del Grupo Parlamentario de Amistad, Santillán llevó a la delegación libertaria (Campero, Montenegro, Martínez, Ibáñez) y a aliados del PRO a reuniones estratégicas con gigantes estatales como COFCO y tecnológicas como Huawei.
La caja: Pese a que Martín Menem negó el uso de fondos públicos, el escándalo radica en la aceptación de pasajes y logística por parte del PCCh. «Anticomunistas pero con pasaje en business», ironizó la oposición, marcando la contradicción estética de un espacio que prometía no hacer negocios con «gobiernos asesinos».
Agenda paralela: El viaje se mantuvo bajo siete llaves hasta que las fotos en distritos tecnológicos y encuentros con cuadros del Partido Comunista filtraron una agenda centrada en abrir el mercado avícola y energético.
El factor geopolítico: Este movimiento ocurre en un momento crítico. Mientras Donald Trump endurece su postura de guerra comercial contra Beijing, sus aliados más ruidosos en el Cono Sur aceptan invitaciones oficiales del régimen que el republicano busca aislar. No es solo un problema de coherencia; es un mensaje confuso hacia Washington.
Conclusión: Como anticipamos en 1000 Caracteres, el Gobierno parece haber adoptado un «pragmatismo de doble vía». Públicamente se abraza a la Doctrina Monroe, pero en la práctica permite que su tropa legislativa sea seducida por la diplomacia de billetera de Beijing. Es probable que este «doble juego» genere los primeros cortocircuitos reales con la diplomacia de Trump, que no suele premiar la ambigüedad.
La libertad avanza, pero si el pasaje es gratis, el destino puede ser rojo.
ECONOMÍA
Sector privado en un laberinto: El empleo registrado toca su mínimo histórico bajo la era Milei
Mientras el Gobierno Nacional celebra el cumplimiento de las metas fiscales, el «motor de la economía» muestra signos de agotamiento estructural. Los últimos datos procesados por el economista Christian Buteler revelan una cifra alarmante: desde el inicio de la gestión en noviembre de 2023 hasta octubre de 2025, la Argentina ha perdido 240.000 puestos de trabajo registrados. Lo más preocupante no es solo el recorte en el Estado, sino la caída libre del sector privado, que acaba de perforar su piso histórico.
📊 La Radiografía de la Sangría
El análisis de los datos oficiales de la Secretaría de Trabajo (con el habitual rezago de publicación) muestra que el ajuste no discriminó sectores, pero el «derrame» esperado hacia el empleo privado nunca llegó:
Sector Público: Una baja de 63.000 puestos, producto de la motosierra y la no renovación de contratos.
Sector Privado: Una pérdida neta de 177.000 puestos, dejando el total de trabajadores registrados en 6,196 millones en octubre de 2025.
El piso histórico: Esta cifra representa el nivel más bajo de empleo privado registrado bajo la actual administración, confirmando que las empresas no están absorbiendo la mano de obra desplazada del Estado, sino que están achicando sus propias plantillas.
🔍 ¿Por qué no arranca el empleo?
Para un portal con rigor técnico, es necesario explicar que el empleo es un indicador rezagado: las empresas son las últimas en contratar cuando la economía mejora y las primeras en despedir cuando el horizonte es incierto.
Consumo por el piso: La caída de las ventas minoristas (reportada por CAME y resaltada por Buteler) quita incentivos para ampliar personal. Sin demanda, no hay necesidad de nuevas manos.
Costo de Capital vs. Costo Laboral: Con tasas de interés reales positivas (las «tasas moscas» que analizamos antes), las empresas prefieren el rendimiento financiero antes que la inversión productiva o la contratación de personal.
Incertidumbre Normativa: A pesar de los anuncios de flexibilización, la «industria del juicio» y los costos no salariales siguen pesando en la decisión de las Pymes, que son las principales generadoras de trabajo.
💬 La Batalla en X: Datos vs. Promesas
En la comunidad económica de X (antes Twitter), los posteos de Buteler con estos gráficos generaron un fuerte impacto. Mientras las cuentas oficiales intentan desviar la atención hacia la baja de la inflación anual, los analistas independientes advierten que la paz inflacionaria es «paz de cementerio» si no hay creación de valor real.
«Perder 177 mil empleos privados en dos años no es ‘limpiar la grasa’, es destruir el tejido productivo que debe sostener el modelo a largo plazo», señalan los críticos del programa económico.
✅ Conclusión: El riesgo de la «Recesión Permanente»
Celebrar el superávit fiscal mientras el empleo privado toca mínimos históricos es, cuanto menos, arriesgado. Sin una recuperación del mercado laboral, el sustento social del modelo queda pendiendo de un hilo.
El desafío de 2026 no es solo bajar los precios, sino evitar que la Argentina se convierta en un país de cuentas públicas ordenadas pero con trabajadores en la calle.
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