OPINIÓN
«El bastón de Mariscal», por Eduardo Di Cola
«Tomen el bastón de mariscal» expresó Cristina en varias oportunidades.
Ante la necesidad de normalizar la situación del PJ, el compañero gobernador Ricardo Quintela empezó a recorrer el país.
Lo hace convocando al conjunto del movimiento.
Con prudencia está expresando su disposición a postularse para presidir el Partido.
Siempre dejando en claro que si alguien expresaba similares aspiraciones, no había impedimentos para que a través de un diálogo fecundo se definiera lo mejor para todos. Que él no sería un obstáculo.
Sin generar conflictos su proyecto avanzó. Nadie expresó objeciones. Ninguno se dispuso a imitar su voluntad. Mucho menos alguien expresó aspiración alguna.
En su recorrido tuvo la precaución de que los encuentros fueran en las sedes partidarias. De igual manera en sus reuniones con el movimiento obrero.
A las provincias gobernadas por el Justicialismo solo fue con la conformidad del gobernador para evitar comprometerlos.
De la misma manera cuando se trató de un municipio. Solo fue si el intendente peronista lo recibía.
Los meses transcurrieron, se comenzó a trabajar en cumplimentar con los requisitos necesarios para la presentación formal, ej la obtención de avales.
Resulta ser que a 15 días del plazo para presentar la lista, aparece un «operativo clamor» para que sea Cristina la presidenta del Partido.
Si esa era la idea originaria ¿Había necesidad de provocar este desgaste?
Si había compañeros y compañeras que creían que Cristina debía ser, ¿Por qué llegar a este extremo?
¿Por qué hacerlo por las redes en lugar de generar los ámbitos de diálogo?
¿Cristina quiere?
Con su liderazgo que trasciende al partido ¿Conviene que sea presidenta del PJ?
¿Le conviene?
¿Es conveniente que simultáneamente Ella sea presidente del PJ nacional y Máximo del PJ bonaerense?
Estos y otros temas merecían y merecen ser conversados. Hubo tiempo de sobra para hacerlo.
Del diálogo hubiera surgido lo mejor. Ante cualquier decisión no tengo dudas del acatamiento por la inmensa mayoría.
Vuelvo como empecé: «tomen el bastón de mariscal», y quiero expresar porque acompaño a Quintela desde que él se decidió:
– Porque cuando nadie lo hacía con un fuerte compromiso militante recorre el país convocando a la unidad y a la reconfiguración de la conducción del PJ;
– No especuló ni un instante. En diciembre, ni bien publicado el nefasto DNU 70/2023 planteó su nulidad ante la Corte;
– Se opuso al Pacto de Mayo y a la Ley Ómnibus;
– Reformó la Constitución y terminó con las designaciones vitalicias de los jueces;
– Porque resiste y no se doblega ante los recortes de recursos que en forma ilegal le hace el gobierno nacional;
– Porque no traslada a los riojanos los tarifazos (luz, agua…) dispuestos por Milei. En La Rioja no hay tarifazos;
– Los Dip y Sen de su espacio no defeccionan;
– Porque estas, entre otras actitudes, dan legitimidad a las propuestas y discurso que el peronismo tiene que levantar ahora y de cara al futuro.
Por último, no tengo dudas que es lo mejor para la propia Cristina y su liderazgo.
Eduardo Di Cola
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