POLÍTICA
El fiasco de la boleta electrónica en CABA llegó a la justicia

El caos que se vivió en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires motivó a la jueza federal con competencia electoral en CABA, María Servini, a denunciar penalmente al Instituto de Gestión Electoral (IGE) porteño. La Cámara Nacional Electoral advirtió que las autoridades locales no cumplieron con sus obligaciones pautadas en la previa para garantizar un comicio transparente.
A Patricia Bullrich le tomó 12 minutos y siete intentos poder votar con la Boleta Única Electrónica. El paso de comedia de la candidata presidencial de Juntos por el Cambio frente a la máquina provista por la empresa Magic Software Argentina, que se llevó 29 millones de dólares de las arcas porteñas por organizar la elección, expuso las falencias del sistema que vivieron en carne propia miles de electores en la Ciudad de Buenos Aires. Según pudo saber Página/12, la jueza federal con competencia electoral en CABA, María Servini, denunció penalmente este domingo al Instituto de Gestión Electoral (IGE) de la Ciudad, al que responsabilizó por los trastornos y la desorganización generalizada del comicio.
Sobre el cierre del horario de votación –que se extendió en siete escuelas de la capital hasta las 19.30– la jueza convocó a los apoderados de los partidos políticos porteños y les comunicó todas y cada una de las irregularidades que se habían registrado durante la jornada. Entre ellas, que el 30 por ciento de las máquinas provistas por la empresa no habían sido testeadas en la previa, no contaban con los kit de instalación o directamente no funcionaban. Todas esas fallas demoraron o dificultaron el voto con la boleta papel para las categorías nacionales, elección que estaba a cargo de Servini.
El planteo llegó ante la Cámara Nacional Electoral, que en la noche del domingo advirtió en un comunicado que las condiciones pautadas de antemano para la organización de la elección “no han sido cumplidas por las autoridades electorales de la Ciudad”. La Cámara dió cuenta además de que no se realizó un plan de auditorías como corresponde sobre las máquinas, ni sobre el software ni tampoco sobre el “código fuente” de la empresa, y que incluso ya había advertido al IGE sobre esa falencia el 27 de julio, más de dos semanas antes de la elección.
En diálogo con este medio, el apoderado del PJ porteño, Lisandro Teszkiewicz, sostuvo que esperarán a la apertura de las urnas en las que más problemas se registraron para constatar qué impacto tuvo el caos en el porcentaje de ausentismo y evaluar si apelarán también a la justicia. “Más allá de cuál sea el impacto real que haya podido tener en el resultado, lo que está claro es que hubo vecinas y vecinos que no pudieron expresar su voluntad electoral en la Ciudad, y estamos hablando de un derecho básico de la democracia”, dijo.
Según confirmó la jueza públicamente, se registraron problemas en unas 250 mesas. El cálculo a ojo da un universo aproximado de 60 mil votantes que pudieron haber desistido del voto o que sufrieron distintos trastornos con las máquinas o con las filas eternas. El porcentaje de participación final para la elección en la Ciudad con la BUE fue del 62 por ciento, mientras que para las categorías nacionales con boleta papel llegó al 70 por ciento. La diferencia, de todos modos, no explica necesariamente una fuga de votantes, dado que en la Ciudad hay un padrón de unas 500 mil personas migrantes que sólo votan categorías locales y suele reducir el porcentaje de concurrencia en el comicio.
Desde el IGE, en tanto, se desligaban este domingo de cualquier tipo de responsabilidad. “La participación está en niveles similares a las nacionales. Hay mesas con demoras y mesas más fluidas, pero como en todas las elecciones”, dijeron. El instituto llegó a la elección con un titular suplente, Federico Fahey Duarte, un abogado de la Corporación Buenos Aires Sur. Duarte reemplazó en el cargo a Ezio Emiliozzi, quien había sido designado por decreto y en comisión, sin confirmación de su pliego por parte de la Legislatura porteña, y que debió renunciar por presiones internas. Más precisamente, del sector del PRO de Jorge Macri, que reclamaba mayor celeridad en la difusión del mecanismo para votar, que recién se activó con su renuncia. De hecho, se sabe que contrataron a una empresa de marketing para tal fin, que el IGE nunca quiso revelar cuál era.
El domingo, Servini hizo referencia al «preocupante grado de improvisación» de las autoridades porteñas a cargo del comicio. El primer contrapunto de la jueza con el IGE había sido a principios de agosto, cuando lo obligó a dar marcha atrás con su intención de realizar el conteo en el predio de Costa Salguero, al que el Ejecutivo porteño había contratado de forma directa para tal fin por 128 millones de pesos.
Un dato de color: en varias escuelas porteñas, las autoridades se encontraron con que las boletas troqueladas se trababan cuando se las ingresaba en la máquina. La razón es que dentro había boletas de la elección presidencial de Paraguay, que tuvieron lugar el 30 de abril de 2023 y fueron organizadas por la misma empresa, que recibió denuncias –movilizaciones incluidas– de fraude. Fue la prueba definitiva de que no habían sido revisadas en la previa.

DÓLAR HOY
INTERÉS
En 32 de los135 PJ locales presentaron dos o más listas.

POLÍTICA
El negocio de la crueldad: Diego Spagnuolo, procesado por coimas en la Agencia de Discapacidad

Esta noticia confirma lo que se sospechaba: detrás del discurso de «auditoría» y «eficiencia», se escondía la vieja receta de la corrupción, pero esta vez aplicada sobre los más vulnerables. El juez federal Ariel Lijo procesó a Diego Spagnuolo, ex director de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y hombre de extrema confianza del círculo presidencial, junto a otros 18 acusados por una red de sobornos que condicionaba el pago a prestadores médicos.
Modus Operandi: El Estado como una aduana privada
La investigación reveló un mecanismo siniestro: los funcionarios de ANDIS retenían los pagos a los prestadores de servicios para personas con discapacidad y solo los liberaban a cambio de un «retorno» o coima que oscilaba entre el 10% y el 15% del valor de las facturas.
La casta en su salsa: Mientras el Gobierno promovía recortes brutales en el sector bajo el pretexto de la «transparencia», sus propios funcionarios utilizaban la firma oficial para llenar sus bolsillos.
Embargo millonario: Spagnuolo recibió un embargo de 1.000 millones de pesos, una cifra que insulta a las miles de familias que pasaron meses reclamando por tratamientos interrumpidos y pensiones dadas de baja.
Una «limpieza» que huele a podrido
Spagnuolo no era un técnico cualquiera; era el abogado personal de Javier Milei y un símbolo de la «nueva política». Su procesamiento por asociación ilícita y cohecho derrumba el relato moral del oficialismo. Mientras se le negaban recursos a niños con dificultades motrices o cognitivas por «falta de fondos», el dinero público era desviado mediante una red de intermediarios y empresas pantalla.
Crueles con los débiles, cómplices con los propios
Este caso no es un error administrativo; es una muestra de degradación ética. Robar fondos destinados a la discapacidad es tocar el punto más bajo de la gestión pública. Mientras el Gobierno celebra el «déficit cero», la realidad muestra que el excedente se quedaba en las manos de quienes vinieron a terminar con la casta, pero terminaron perfeccionando sus peores vicios bajo la forma de un cartel de extorsión.
INTERNACIONALES
El Papa Francisco perseguido por los poderes «ocultos»: El pacto entre Epstein y Bannon

«Derribemos a Francisco». No es una frase de una película de espionaje, es una cita textual de Steve Bannon, el estratega de la nueva derecha global, dirigida a Jeffrey Epstein, el magnate pederasta. La última desclasificación de documentos del Departamento de Justicia de EE.UU. (febrero 2026) confirma que el Vaticano fue un objetivo militar de la red de tráfico y la ultraderecha trumpista.
El plan: financiar organizaciones católicas ultraconservadoras para incursionar en la Santa Sede y forzar la caída de Jorge Bergoglio.
La alianza del mal: Los correos revelan una coordinación para atacar simultáneamente a Francisco, los Clinton y el sistema de la Unión Europea. Bannon y Epstein planeaban usar el dinero de la red de trata para «limpiar» el Vaticano de su sesgo progresista.
El video delator: Se hizo pública una entrevista de 2019 entre ambos, grabada poco antes del arresto de Epstein. Allí se los ve diseñando una ofensiva mediática contra el Papa, a quien consideraban un obstáculo para el avance del proyecto global.
El contexto del asedio: Francisco, fallecido el 21 de abril de 2025, vivió sus últimos años bajo una persecución sistemática que hoy, con estos documentos, se revela como una operación de inteligencia financiada por el capital más oscuro del mundo.

El eco del «Papa peronista»
Para el seguidor de la doctrina social en Argentina, estos documentos no sorprenden pero aterran. La demonización de Francisco en los medios locales durante los últimos años —tachado de «comunista» o «anti-progreso»— coincide milimétricamente con el guion diseñado por Bannon. La red de Epstein no solo proveía abusos, proveía la logística financiera para que los sectores más reaccionarios de la Iglesia local jugaran a la desestabilización política.
Lo estructural
No es una interna religiosa, es una ofensiva de los poderes fácticos. El asedio a Francisco expone cómo el fascismo del siglo XXI utiliza las estructuras de la fe para blindar un modelo de exclusión. El hecho de que un pederasta convicto y un ideólogo de la post-verdad fueran los arquitectos del golpe contra el Vaticano demuestra que la «batalla cultural» es, en realidad, una operación de demolición de cualquier liderazgo moral que cuestione la concentración del poder.
¿Fue la muerte de Francisco el final de la resistencia o el éxito final de un plan de asfixia orquestado desde las sombras del poder fascista?
INSTANTÁNEAS
La CGT sale a la calle contra la reforma laboral

La CGT convocó para el miércoles 11 de febrero a una movilización frente al Congreso contra la reforma laboral que el gobierno de Milei impulsa en el Senado. La convocatoria la realiza el nuevo triunvirato de la CGT conformado por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, que lideran la central obrera hasta 2029. La CTA, movimientos sociales y sectores de la Iglesia confirmaron adhesión.
El comunicado oficial de la CGT no deja margen a interpretaciones. El rechazo apunta directo al proyecto que el gobierno negocia en comisiones: eliminación de indemnizaciones por despido, flexibilización de contratos, tercerizaciones masivas sin límites y reducción de cargas patronales que hoy financian obra social y jubilación.
La reforma que la CGT denuncia elimina la estabilidad laboral tal como se conoce desde 1945. Habilita despidos sin causa justificada sin obligación de indemnizar, permite contratos temporales renovables sin plazo máximo y faculta a las empresas a tercerizar cualquier actividad, incluyendo las consideradas hoy esenciales. Las cargas patronales, que hoy representan el 17% del salario bruto destinado a seguridad social, se reducirían al 8% para nuevas contrataciones. El costo lo absorbe el trabajador vía menor cobertura de salud y jubilación.
El argumento oficial es conocido: bajar el costo laboral genera empleo. Pero los datos no acompañan. El desempleo cerró 2025 en 8,2%, el más alto desde 2020. Los salarios reales cayeron 8,4% en el primer año de Milei. La reforma no promete crear puestos, promete abaratar el despido. La movilización del 11 de febrero dirá si la CGT logra traducir el rechazo gremial en presión social capaz de frenar el proyecto en el Congreso. Los bloques dialoguistas ya están negociando.
CULTURA
Pellegrini vs. Justo: El choque de dos modelos de Nación ¿Soberanía o Eficiencia?

En el corazón del debate económico actual, Argentina parece estar reviviendo una disputa centenaria. Por un lado, la visión de una nación que debe proteger su capacidad de fabricación a toda costa; por el otro, la búsqueda de precios competitivos que beneficien al consumidor y a las arcas del Estado. Este choque no es nuevo, pero hoy adquiere una urgencia dramática ante la apertura comercial desenfrenada.
La herencia de Pellegrini: El acero como esqueleto
La postura que hoy defienden quienes exigen protección para la industria pesada se nutre directamente del pensamiento de Carlos Pellegrini. El «Gringo» sostenía que una nación que solo exporta materias primas y compra manufacturas está condenada a la dependencia. Para esta corriente, la industria no es solo un negocio, es seguridad nacional.
Desde esta óptica, permitir que proveedores extranjeros desplacen a la producción local —basándose únicamente en un precio menor— es una victoria pírrica. El ahorro de hoy se paga mañana con la pérdida de técnicos calificados, el cierre de plantas que tardaron décadas en levantarse y la dependencia absoluta de suministros externos que, ante cualquier crisis geopolítica, podrían dejar de llegar.
La advertencia de Juan B. Justo: El peso sobre el ciudadano
En la vereda opuesta, el pensamiento de Juan B. Justo ofrece una advertencia que el actual gobierno ha tomado como bandera: el peligro del «proteccionismo prebendario». Justo argumentaba que, a menudo, los aranceles y las defensas industriales no son más que un impuesto que el pueblo paga para sostener la ineficiencia de grandes empresarios.
Bajo este prisma, si un insumo crítico para el desarrollo de un país puede conseguirse un 40% más barato en el mercado mundial, forzar la compra local es encarecer la infraestructura de toda la sociedad. Para esta visión, el bienestar general y el equilibrio fiscal están por encima del sostenimiento de sectores que no pueden competir en igualdad de condiciones.
El vacío de 2026: ¿Adónde nos lleva el modelo?
El problema actual es que ambas posturas parecen haberse radicalizado. Mientras el gobierno actual abraza un librecambismo extremo que ignora las asimetrías del mundo (donde las potencias sí protegen sus recursos), la industria nacional se encuentra desamparada ante prácticas de competencia desleal y dumping internacional.
La historia argentina demuestra que los países que prosperan no son los que cierran sus fronteras, ni los que las abren de par en par sin mirar quién entra, sino aquellos que —como hizo Pellegrini en su momento de lucidez— entienden que el Estado debe ser el árbitro que garantice que la competencia sea justa y que la industria nacional sea el motor, y no el lastre, del desarrollo.
| Tema | Carlos Pellegrini | Juan B. Justo |
| Industria | Protegerla con impuestos a lo importado. | Fomentarla por eficiencia, sin castigar al consumidor con aranceles. |
| Mano de obra | El obrero como pieza del motor nacional. | El obrero como sujeto de derechos y protagonista político. |
| Política | Reformista dentro del sistema (Ley Sáenz Peña). | Ruptura democrática y organización de clase. |
| El Campo | Fuente de divisas para financiar la industria. | Un sistema latifundista que debía ser reformado. |

CULTURA4 semanas agoPinamar: Por qué el vacío legal de La Frontera es el mejor aliado de la tragedia.

ECONOMÍA1 mes agoMilei logró su presupuesto: Blindaje al ajuste, retroceso educativo y un cheque en blanco del Senado
Business1 mes agoPlazos Fijos en Dólares: ¿Oportunidad de «súper tasa» o trampa de liquidez?

CULTURA1 mes agoEl «Vale Todo» de Elon Musk: Cómo Grok Image desató una crisis de deepfakes en X
INSTANTÁNEAS1 mes ago“El Cártel de los Soles no existe”: cuando la justicia desmonta un relato geopolítico


























