POLÍTICA
Rosca en el PJ por el control de la lapicera
El mandatario baraja la idea de una convocatoria el 24 de febrero . Pero el encuentro debe ser convocado formalmente por el presidente del Congreso Nacional del PJ, Gildo Insfran. El antecedente 2019. Las voces que le piden que se corra de las listas para garantizar el ingreso de todos.
El presidente Alberto Fernández se prepara para convocar al Congreso Nacional del PJ, la mesa máxima del partido, de cara al armado electoral de 2023. El mandatario está evaluando la posibilidad de realizarlo el 24 de febrero, una fecha histórica porque ese día se cumplirán 77 años del primer triunfo electoral del peronismo. Aún falta que el Presidente termine de consensuar la idea con los gobernadores, pero, según supo este diario, varios de ellos estarían de acuerdo. «Siempre es necesario convocar al Congreso para los trámites electorales. Siempre se hace», consideró en diálogo con Página12 uno de los gobernadores más alineados con la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.
A diferencia del Consejo del PJ, que preside Fernández y que se reunió por última vez en agosto del año pasado tras el intento de magnicidio de CFK, el Congreso partidario convocaría a muchísimas más personas porque está conformado por más de 600 congresales. Ese espacio está presidido por el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán y, por más que también puede convocarlo el Consejo, es Insfrán quien tendría que hacerlo. «Allí se acuerdan las reglas del juego y cómo tiene que ser la elección del candidato a Presidente del peronismo para estas elecciones», resumió un congresal y destacó la necesidad de llegar a esa instancia con acuerdos básicos entre todos los sectores del peronismo que estarán allí representados.
Por ahora, Insfrán no realizó el llamado oficial ni cursó las invitaciones. Todavía faltaría una reunión con Fernández. Según otro congresal con larga experiencia en el tema, realizar el encuentro en el corto plazo «es urgente». «El Congreso es el único que puede resolver cómo se elige candidato a Presidente. Si el Consejo dice que vamos a ir a una interna abierta o cerrada lo tiene que definir el Congreso», aclaró. El encuentro, por lo tanto, según considera, marcará el rumbo de las elecciones de 2023 para el peronismo.
Otro congresal, sin embargo, subrayó que para elegir a candidatos a cargos electivos están las PASO y que, en todo caso, ver cómo se logra el acuerdo para llegar a esa instancia –si con uno, dos, tres candidatos– es muy discutible. Él no cree que sea algo que se pueda terminar de resolverse o dirimirse en el marco del Congreso partidario. «Sí se puede hacer un llamado a la unidad. Eso sería lo más importante de un encuentro de ese tipo», opinó.
Para algunos miembros del PJ, dada «la magnitud de la crisis», sería interesante que en esa instancia –que en principio sería el 24 del mes próximo– el Presidente tenga «un gesto», se corra de una posible candidatura y se ofrezca, como dijo en ocasiones anteriores, para ponerse a la cabeza de un proceso de unidad y como garante, junto con CFK, de que en las listas estén representados todos los sectores del peronismo.
El antecedente 2019
A principios de 2019, en vísperas de la última elección presidencial, también hubo un Congreso del PJ. Esa vez ocurrió en la primera semana de marzo y se desarrolló en el microestadio del club Ferro. El escenario, claro, era radicalmente distinto porque el peronismo era oposición y, además, estaba completamente fracturado.
El presidente del PJ en ese entonces era José Luis Gioja y, junto con Insfrán, que ya era presidente del Congreso, realizaron una convocatoria partidaria amplia que incluyó al kirchnerismo, al Frente Renovador de Sergio Massa y otros espacios y gobernadores que estaban enfrentados, con el objetivo de conformar un «Frente Patriótico». Ese fue el primero de los gestos que terminó con la conformación del Frente de Todos. Incluso, uno de los oradores durante esa jornada fue el propio Alberto Fernández –que ni siquiera se imaginaba que meses más tarde sería el candidato a Presidente–. En esa ocasión, dijo: «Espero que después de este congreso podamos convocar a Sergio (Massa) y a los gobernadores para unirnos y comprender que tenemos que estar todos juntos para superar este momento». Finalmente, en mayo, CFK presentó la fórmula con él a la cabeza y con el Frente Renovador adentro.
DÓLAR HOY
INSTANTÁNEAS
C5N y el límite de la palabra: Despido, presiones y el peso del «Acuerdo Isaac»
Tras años de ser los ojos de Argentina en los Estados Unidos, la periodista Silvina Sterin Pensel fue desvinculada de C5N. La noticia no tardó en escalar: lo que se presenta como una «reestructuración» es interpretado por gran parte del arco periodístico como una respuesta a presiones directas de la DAIA y sectores del Gobierno Nacional, debido a sus posturas y análisis críticos respecto al conflicto en Medio Oriente y la política exterior, tildandola de Antisemita o mas bien de antisionista.
Una voz que descifró el poder
Sterin Pensel no es una improvisada; su cobertura de la política en Washington y Nueva York ha sido fundamental para entender la transición hacia la era Trump. Sin embargo, en sus últimas intervenciones, la periodista se adentró en un terreno pantanoso: la vinculación entre el retorno de Donald Trump y la implementación del Acuerdo Isaac (fortalecer la cooperación entre Israel y países de América Latina)
El factor Isaac: Geopolítica de tandem
Según los análisis que venía trazando Sterin Pensel, la estrategia de Trump para América no es un fenómeno aislado de «proteccionismo», sino que juega en tándem con el Acuerdo Isaac. Este pacto representa un eje de cooperación estratégica, militar y tecnológica mucho más profundo de lo que se admite oficialmente, y constituye la verdadera arquitectura del poder que busca consolidar el control sobre recursos y seguridad en el continente.
Defensa de la libertad de expresión
Más allá de las coincidencias o discrepancias con sus análisis, el desplazamiento de una profesional de su talla bajo sospecha de presiones políticas es un golpe a la libertad de prensa. El periodismo internacional requiere de voces que puedan mirar más allá de la superficie y cuestionar los acuerdos que redefinen nuestra soberanía.
Conclusión:
Cuando se silencia a una corresponsal por exponer los hilos invisibles del poder y la tragedia humanitaria en Gaza, la democracia pierde calidad. La libertad de expresión es la única garantía de que la información no se convierta en un guion escrito por el poder de turno. Sin voces como la de Sterin Pensel, nos quedamos a ciegas frente al mundo.
INTERNACIONALES
Malvinas: La maniobra de Ian Sielecki que frenó un revés diplomático en Francia
El embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, logró neutralizar una resolución en la Asamblea Nacional francesa que buscaba debilitar la posición argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas. La iniciativa, impulsada por bloques opositores franceses, pretendía formalizar un apoyo a la postura británica, rompiendo la neutralidad histórica que París suele mantener en el conflicto.
Claves del bloqueo diplomático:
Alerta temprana: Sielecki detectó que el proyecto de resolución no solo cuestionaba las reformas económicas de Argentina, sino que incluía un apartado que respaldaba la «autodeterminación» de los isleños, término clave de la retórica británica.
Presión oficial: El embajador activó sus vínculos directos con el entorno de Emmanuel Macron para advertir que una declaración de ese tipo dañaría irreversiblemente la relación bilateral.
Resultado: Gracias a su intervención, la sesión fue suspendida, frenando lo que hubiera sido una condena parlamentaria inédita en Francia contra el reclamo argentino de soberanía.
Con esta gestión, Sielecki logra sostener el delicado equilibrio diplomático en Europa, evitando que el Parlamento francés se convierta en una caja de resonancia para los intereses del Reino Unido.
INSTANTÁNEAS
⚓ Intervención en el Puerto de Ushuaia: Sospechas ante el silencio
El Gobierno Nacional, a través de la Resolución 4/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), ha tomado una decisión drástica: la intervención administrativa del Puerto de Ushuaia por 12 meses. La medida, firmada por Iñaki Miguel Arreseygor, desplaza a la administración provincial de Tierra del Fuego alegando «irregularidades financieras» y un deterioro crítico en la infraestructura de los muelles.
Los pilares de la resolución:
Control Centralizado: La Nación asume la gestión operativa y técnica, argumentando que la provincia solo destinó un 1,3% de sus recursos a obras de mantenimiento, desviando fondos hacia otras arcas estatales.
Seguridad en duda: El decreto cita sistemas contra incendios obsoletos y fallas estructurales detectadas en inspecciones de 2025 como razones de «fuerza mayor» para la intervención inmediata.
Continuidad operativa: Pese a la suspensión formal de la habilitación provincial, el puerto seguirá operando bajo control federal para no afectar la temporada récord de cruceros (más de 500 recaladas previstas).
Un vacío de información que genera sospechas:
Lo más llamativo de esta medida no es solo su ejecución sorpresiva —escoltada por Prefectura en la madrugada— sino la escasa comunicación oficial detallada. Más allá de los tecnicismos del Boletín Oficial, el Gobierno Nacional no ha brindado una conferencia aclaratoria ni ha presentado un plan de inversiones concreto para la terminal.
Interrogantes abiertos:
¿Por qué intervenir un puerto que, según la provincia, registra niveles récord de actividad y eficiencia operativa?
¿Cuál es el destino final de la gestión una vez cumplido el año de intervención?
La falta de claridad del Ejecutivo Nacional alimenta un clima de incertidumbre estratégica en la conexión antártica, dejando espacio para interpretaciones sobre si estamos ante una normalización técnica o un avance político sobre un activo clave de la soberanía austral.
INTERNACIONALES
Dinamarca militariza Groenlandia: Trump ratifica su postura en Davos
El Ártico dejó de ser una reserva de hielo para convertirse en el nuevo «tablero de ajedrez» de la seguridad global. Mientras en Davos el presidente Donald Trump refuerza su mensaje de soberanía estratégica y control de recursos críticos, Dinamarca ha tomado una medida sin precedentes: el despliegue de una unidad de élite en Groenlandia y el inicio de preparativos civiles para enfrentar una crisis inminente en la isla.
Los puntos clave del despliegue:
Unidad de élite: Copenhague envió fuerzas especiales para patrullar el vasto territorio groenlandés, una movida que busca marcar presencia ante el creciente interés de Rusia y China en la región.
Preparación civil: El gobierno danés ha comenzado a instruir a la población local sobre cómo actuar ante posibles interrupciones en suministros y comunicaciones, reconociendo que Groenlandia es hoy una zona de fricción directa.
El factor recursos: La isla alberga las mayores reservas de tierras raras fuera de China, elementos esenciales para la tecnología militar y la industria energética que Trump busca dominar.
El marco de Davos: En el Foro Económico Mundial, la delegación estadounidense ha dejado claro que la era de la «cooperación ingenua» terminó. Para la administración Trump, Groenlandia no es solo un territorio aliado, sino un activo estratégico vital. Su histórica oferta de compra de la isla en su primer mandato ya no se ve como una excentricidad, sino como el preludio de una doctrina que prioriza el control territorial del Hemisferio Norte frente al avance de la Ruta de la Seda Polar china.
Conclusión: El despliegue danés es un síntoma del nuevo orden: el multilateralismo de Davos está siendo reemplazado por un realismo de frontera. Groenlandia es el termómetro de una era donde el control de los recursos naturales y la presencia militar mandan sobre los acuerdos de escritorio.
Como anticipamos en 1000 Caracteres, la batalla por el Ártico ya no es por el clima, es por el poder total.
ECONOMÍA
El Parlamento Europeo congela el acuerdo con el Mercosur: El limbo judicial de Estrasburgo
Lo que el sábado 17 de enero se celebró en Asunción como un «hito histórico», hoy se transformó en un limbo legal en Estrasburgo. En una votación ajustadísima (334 a 324), el Parlamento Europeo decidió frenar la ratificación del tratado con el Mercosur y enviarlo al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).
La maniobra, impulsada por la izquierda y los verdes con el apoyo de sectores nacionalistas, posterga cualquier aplicación formal por un período de entre 18 y 24 meses.
El bloque de la resistencia: ¿Quiénes se oponen?
El rechazo no es ideológicamente lineal; es una pinza que aprieta desde intereses contrapuestos:
El campo europeo (El factor «Francia»): Miles de agricultores en Francia, Irlanda, Polonia y España celebraron la votación con tractorazos. Su argumento es la «competencia desleal»: denuncian que la entrada masiva de carne y granos sudamericanos —que no cumplen con las estrictas normas fitosanitarias y ambientales de la UE— destruirá las economías rurales del Viejo Continente. Para ellos, el acuerdo es una «traición» de Bruselas.
La industria del Mercosur (El temor a la desindustrialización): En Argentina y Brasil, sectores de Pymes y la industria manufacturera (especialmente la automotriz y textil) ven en el acuerdo un «golpe de gracia». Página/12 y diversos analistas locales advierten que la apertura arancelaria permitiría el ingreso de bienes industriales europeos con tecnología y escala imposibles de igualar, convirtiendo al Mercosur en un mero proveedor de materias primas.
El ala ambientalista: Grupos ecologistas sostienen que el pacto acelerará la deforestación en la Amazonía y el Gran Chaco para ampliar la frontera ganadera, calificando los «compromisos verdes» del tratado como simple greenwashing.
Escenario geopolítico:
La Comisión Europea, liderada por Ursula von der Leyen, queda en una posición de extrema debilidad. Bruselas buscaba en el Mercosur un refugio ante la guerra de aranceles de Donald Trump y la agresividad comercial de China. Al judicializarse el tratado, la UE queda en un «no-man’s land» comercial: sin el blindaje de las potencias y con sus propios sectores productivos en pie de guerra.
Conclusión: El freno en Estrasburgo demuestra que el globalismo de escritorio ya no tiene consenso social. Lo que para los tecnócratas es «eficiencia», para los productores es «supervivencia».
Educación1 semana agoPinamar: Por qué el vacío legal de La Frontera es el mejor aliado de la tragedia.
INTERÉS1 mes agoCuartango fulminó la Reforma de Milei: «No genera empleo y vulnera garantías constitucionales»
ECONOMÍA1 mes agoEl INDEC vs. la Realidad – Cómo el IPC Subestima el Peso del Alquiler
ECONOMÍA1 mes agoBilleteras vs. bancos: la advertencia detrás del llamado “corralito digital”
INTERÉS1 mes agoEl regreso de la doctrina Monroe: Trump blinda el hemisferio ¿Pone la lupa en nuestra energía?