Connect with us

ENTREVISTAS

Talento, ingenio y humildad

volanta

Published

on

María y Paula Marull se destacan en el teatro off con dos obras atractivas que agotan las entradas: “La pilarcita” y “Yo no duermo la siesta”. Las mellizas rosarinas se ganaron un espacio a fuerza de calidad.

No sólo por la curiosidad de ser mellizas y estrenar sendas obras es la llave de esta nota. María y Paula Marull son talentosas, creativas y sensibles a la hora de exponer su obra. Mantienen una coherencia entre sus orígenes y los temas que llevan al escenario: pintan paisajes del interior y describen con maestría personajes que llegan a la gran ciudad.

También son trabajadoras humildes, no se la creen ni un poco… Han llegado al circuito alternativo hace unos años, con “Vuelve” (estupenda pieza escrita por Paula y protagonizada por María) y ahora redoblan la apuesta con “La pilarcita”, dirigida por María, y “Yo no duermo la siesta”, creada por Paula.

Haciendo memoria, las melli rosarinas tuvieron su aparición televisiva a fines de los años 90, en los ciclos “Atorrantes” y “1, 2, 3 out”. Después condujeron su programa en el cable, hasta que decidieron dejar la tele para dedicarse, primero a la familia (María es la mujer de Damián Szifrón) y a la maternidad, y más tarde a escribir teatro.

Javier Daulte, autor, director y palabra autorizada, las definió con gran claridad: “Tienen tanto talento como humildad, y eso las vuelve imparables”.

María y Paula son independientes, autónomas pero cuando se fusionan resultan un “think-tank” de alto vuelo. “Se dio de casualidad esto de estrenar casi juntas nuestras obras. No fue planeado. Casi te diría que no era tampoco lo ideal, porque el hecho de estrenar tan seguido hizo que tengamos que estar menos involucradas en el proyecto de la otra”, cuentan.

¿Disfrutan más la escritura y la dirección, que la actuación?
María: Te diría que las tres cosas. Habitar el plano de la escritura lo considero vital. Cuando no lo hago durante un tiempo siento que me falta algo. Sin ella creo que sería demasiado exigente con la vida. La instancia de dirigir me encanta, me parece muy necesario esa estapa después de haber escrito en soledad. Y a la actuación también la disfruto pero necesito que el proyecto me enamore.

Hace unos veinte años que dejaron Rosario y se afincaron en Buenos Aires. ¿Cómo es que estas obras recién afloran ahora?
María: Creo que recién en los últimos años le di a la escritura el espacio para aflorar… Hace muchos años que empecé a escribir en el taller de Ricardo Monti, después con Mauricio Kartún, siempre bajo la supervisión de maestros. Soy bastante autoexigente, y necesito ir tomando confianza y afianzándome para dar a luz los proyectos. Con la actuación me pasó lo mismo.
Paula: Fue un largo camino. Ahora mirando hacia atrás, siento que hace muchísimos años que estoy haciendo esto, pero fueron más años formándome. A diferencia de otras personas que estudian y hacen todo al mismo tiempo, yo necesité primero nutrirme, prepararme…

Modelaron, condujeron, hicieron tele. ¿Es la hora del teatro?
Paula: Me siento muy feliz haciendo teatro, es mi ámbito, mi lugar. Siempre sentí eso. También como espectadora, el tiempo se detiene en el teatro. Los universos se superponen. Uno se olvida de uno, se reinventa. Es lo más parecido a jugar que nos queda.

El off es un semillero inagotable. ¿Cuesta hacerse un lugar? ¿O están meta codazo?
María: La verdad es que no siento que cueste hacerse un lugar. Me parece en ese sentido que un poco es como todo, el lugar se va haciendo en la medida que se va creciendo. Casi una cuestión física. Siento el off como un espacio amable, amigable, lleno de artistas con muchas ganas de hacer cosas y expresarse. Yo no veo la competencia, sino lo contrario, hay mucha solidaridad y camaradería. Ahí está el secreto de que sea un espacio tan rico.
Paula: No he sentido competencia nunca. Creo que es un circuito donde la prioridad personal es expresarse, y se trabaja mucho en equipo. Hay mucha solidaridad entre los que estamos en esto. El lugar no lo va haciendo uno, lo van haciendo los espectáculos por mérito propio.

¿La tele ya fue? ¿No es el momento? ¿No hay propuestas?
María: Hay muchos proyectos hermosos en televisión. El año pasado tuve la suerte de participar en “Doce casas” y lo disfruté muchísimo. Si bien no estoy pensando en la tele o sintiendo la falta de ella, tampoco estoy cerrada a ella.
Paula: Hay mucho prejuicio con la tele, no es mi caso. Me parece un medio donde se pueden hacer cosas muy interesantes si uno se lo propone. Últimamente tengo la energía más direccionada al teatro pero cuando aparecen propuestas interesantes las evalúo, y siempre tengo en la cabeza uno o dos proyectos para autogestionar.

Sin grandes sueños ni ambiciones, María y Paula se contentan con seguir por esta senda: “Continuar expresándonos haciendo nuestras obras y dirigiendo y actuando con colegas que nos enriquezcan”.

Fuente: La Razón

Advertisement

DÓLAR HOY

Dólar Blue
Cargando...
Compra: -
Oficial
Cargando...
Compra: -

Tendencias