ENTREVISTAS
«Fantaseo con la idea de retirarme»
volanta
Su primera obra de teatro seguirá en cartel este mes, acaba de editar un libro de entrevistas, y de lunes a viernes está al aire en AM, FM y TV. Pero sueña con largar todo.
Este año, mes a mes, Beto Casella fue abarcando nuevos espacios y ganándose más que nunca la descripción de «multimediático». Porque ahora acaba de lanzar un libro de reportajes, el mes pasado estrenó su primera obra de teatro, y sigue en televisión abierta y radio, donde incluso sumó un programa de AM.
De toda esa lista, quizás la mayor sorpresa fue descubrir que había escrito una obra de teatro, Encuentro de genios, donde se propuso reunir sobre un mismo escenario a Woody Allen, Sigmund Freud, John Lennon, Juan Domingo Perón y Albert Einstein. «Es mitad transcripción de ideas fabulosos de tipos geniales -describe- y mitad un tamizado de estos personajes a lo argentino y a la actualidad», confesó en diálogo con Tiempo Argentino.
-Algunos críticos lo relacionaron con Buenos muchachos.
-En realidad, mis amigos se juntan a coincidir. Están todos cortados por la misma tijera: Coppola, Basile, Cacho y Bambino. En cambio aquí son cinco cabezas diferentes que difícilmente vuelvan a reunirse. Hay quien me dijo que podría haber incluido una mujer, y probablemente podría haber entrado Sor Juana o Frida Khalo a cuestionarlos un rato. En realidad soy un tipo que siente curiosidad y fascinación por estos tipos que cambiaron las cosas. De chiquito me preguntaba cómo vivieron estos tipos la genialidad. ¿Se dieron cuenta? ¿Cómo interactuaban con su pareja y con los amigos? ¿Tuvieron amigos?
-Los músicos y los actores cuentan que las obras se van asentando con cada interpretación en vivo. ¿Vos ves que está pasando eso?
-Sí. Yo tuve terror en los primeros ensayos. Tenía miedo de que no tuviera nada que ver con lo que había imaginado y las fantasías que me había hecho. Porque en las primeras lecturas no hay tonalidad ni gestualidad. ¡Y lejísimo de lo que me había imaginado físicamente! Después, una vez que ya se conformó en los ensayos, cuando te parece que está bastante bien, está el miedo a que no haya furcios ni huecos. ¡Las primeras funciones las padecés! Pablito Novak y los chicos me dijeron que es a partir de la función 14. No sé por qué dicen ese número. Ahora es otra obra con respecto a las primeras. Vi una función donde dos pifiaron la letra y se olvidaron un párrafo, pero salieron adelante porque tienen oficio. Tampoco es que voy todas las noches, porque jueves y viernes estoy en la tele en ese horario. Pero es verdad: lleva tiempo asentarla.
-¿Cómo anduvo la gira previa «de precalentamiento» antes de llegar al Teatro 25 de Mayo?
-Vino bárbaro. Son funciones más amables, en barrios y municipios donde te reciben con cariño, tipo «llegaron los famosos». Fue interesante ver que en cada municipio había diferentes reacciones a Perón y Freud. En La Matanza, cuando entró Palomino, se vino abajo la sala, como si hubiera entrado Perón. Y cuando Freud hace su alegato y dice «Si me apuran, usted fue lo peor que le pasó a la historia argentina», se escucharon abucheos y la cosa se puso heavy. En cambio en Lomas de Zamora, un predio un poco más radical, fue más tranquilito. Y en Villa Urquiza hay noches en que hay aplausos para Fiore, el antiperonista.
-¿Cuál fue la semilla o punto de partida para esta obra?
-Aquella curiosidad por estos tipos porque soy muy lector de biografías. Alguien me preguntó qué libro escribiría, y dije que no lo haría porque es fatigoso y es mucha energía, pero quizás escribiría una charla entre estos tipos, con pensamientos de ellos pero escrito por mí. Ahí fue que me puse a garabatear algunas cosas en la compu.
-¿Siempre era una obra de teatro o pudo haber sido para tele?
-En un principio, tal vez era un librito breve, de 200 páginas, divertido. Después me pareció que era una buena obra de teatro, y ahí mismo volví a las primeras páginas y lo empecé a escribir con ese criterio, gestual y marcando quién entra primero y quién entra después, cuándo se hablan entre ellos, quién sale y quién vuelve. Lo escribí en un año, y volví también a la gráfica, al teclado.
-¿No escribiste nada entre tu época de periodista gráfico y esto?
-Escribo guioncitos y pavadas para la radio. Tengo también gente que me da una mano, pero escribo pavadas, estructuras de humor, situaciones, a veces una dramatización de humor. Pero la verdad es que no había vuelto a escribir así. El libro de entrevistas son notas de C5N, así que fueron desgrabaciones.
-¿Nunca te tentó escribir un blog o algo así?
-Lo que pasa es que tengo casi 8 horas de aire por día, así que no tengo mucho que comunicar extra-radio y tele. Salvo que escribiera poesías, que no escribo. Tampoco me llevo muy bien con las redes sociales porque hay un mundo ahí que me huele a agresiones e insultos. Como ámbito de comunicación es fabuloso, por más que después se puede discutir cómo se comunica, si es precario, o cómo lee un chico de 18 años comparado con cómo leíamos nosotros. Son formas de comunicación, y no hay que ser tanguero y nostálgico en eso.
-¿Cómo venís de salud?
-Es la primera vez que dejo en serio de fumar. Fumo un par de habanitos por día, y ando con el cigarrillo electrónico, el terror de las tabacaleras. Tengo tres o cuatro stent, pero la última vez me inventaron un infarto, cuando en realidad había ido a hacerme un estudio. Se ve que me vio una enfermera y la noticia circuló por las redes sociales. ¡Fui a hacer Bendita, y el gerente no me quería dejar salir al aire, y al día siguiente estaba en la radio y leía en Clarín que estaba operado del corazón! Hay diarios que se hacen con portales de Internet.
-Nadie chequea dos veces los rumores.
-¡Ni los chequean por primera vez! La búsqueda de la fuente no existe más. A mí la revista Pronto me inventa una noticia falsa cada 15 días, algunas hasta levantadas de Internet porque son hasta perezosos para levantar el teléfono y preguntarte si es cierto.
-¿Qué le aconsejás a alguien a quien le inventan algo?
-Lo mejor es aclararlo. Entre mis colegas es todo un debate y a veces llaman y cuentan que dijeron algo y no saben si salir a contestar o no. Yo contesto siempre, salvo que sea alguien que no valga la pena. Hay gente que no quiere darle prensa al rumor, pero lo que siempre opino es «Pensá en tus hijos».
-¿Cómo es tu rutina diaria?
-Es una rutina feliz. Ahora entro un poquito más tarde a Radio 10, a las 7 porque negocié entrar una horita más tarde para dormir hasta las seis, que no es tan obsceno como despertarse cinco. Después de la una de la tarde me queda todo el día, donde puedo ir al cine, tomar un café con amigos o dormir una siesta de cuatro horas. Y me voy una horita y media a la noche al canal, a divertirme. Pasa que hay gente que me escucha a la mañana y luego me ve a la noche en la tele, entonces piensan que laburo todo el día. ¡Mentira! No laburo todo el día. Aparte, nosotros no laburamos. Laburar es un colectivero o un estibador. Lo nuestro es joda. Nosotros estamos en el 5% de los que viven de lo que les gusta.
-¿Te pesan once años de despertarte temprano?
-Sí. Cuando estaba en gráfica me acostaba a cualquier hora porque te levantás al mediodía. Extraño ver películas hasta las 4, o desvelarme, o salir a un bar y charlar con un amigo. Ahora no puedo; hay que tener más conducta porque no puedo ir a la radio habiendo dormido dos horas. Pero feliz, ¿eh? Fantaseo con la idea de retirarme. Desaparecer como Mastroianni en La doble vida de Matías Pascal. ¡Te das por muerto y luego laburás en una biblioteca con un guardapolvos gris!
Fuente: Infonews
DÓLAR HOY
-
ECONOMÍA4 semanas ago
Plataformas digitales: el nuevo mapa del trabajo y la advertencia de Cuartango
-
INSTANTÁNEAS4 semanas ago
¿Donald Trump internado? La verdad detrás de los rumores de urgencia médica
-
POLÍTICA4 semanas ago
El ocaso de la paciencia: la imagen de Milei perfora su piso histórico
-
POLÍTICA4 semanas ago
Chronus Team: hackeo de datos en Argentina
