INTERÉS
APRENDAN HISTORIA, NO SIMPLES SLOGANS. ATILIO LOPEZ, INCOMPARABLE
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Le pusieron Hipólito como primer nombre en honor al presidente Yrigoyen
En 1952, se gradúa en la Escuela Sindical de la CGT. Al igual que la mayoría de los trabajadores cordobeses, se identificó con el peronismo, y poco después, pasa a desempeñarse como delegado de la Comisión Administrativa del Transporte Automotor (CATA), puesto en el que se encuentra al producirse el golpe militar del 16 de septiembre de 1955, tras el cual permanecerá como preso político en la prisión de Las Heras, Córdoba donde será torturado en repetidas ocasiones durante la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu en 1956.
Atilio ganó la consideración de los trabajadores cuando, actuando en el peronismo de la resistencia a poco de la caída de Perón en 1955, dirigió la primera huelga en el período de la «Revolución Fusiladora».
Participa a fines de mayo de 1957 de la convocatoria al plenario normalizador donde, en plena resistencia, se recuperó la primera regional de la CGT. Quien fue electo Secretario General es el propio Atilio López.
Conduce la CGT cordobesa y la convierte en la mayor fuerza de Córdoba, desde donde se prepara el Cordobazo. Convoca a todos los gremios locales para la demostración, siendo Luz y Fuerza de Tosco la última en aceptar la participación.
La terrible y última admisión de su importancia la dieron desde la Triple A al asesinarlo.
Se puede homenajear merecidamente a Tosco, aún cuando su trayectoria es incomparable con la de López, pero sin caer en las mitificaciones inventadas para descalificar al peronismo.
Y a no olvidar que sin las conquistas laborales del peronismo el sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba podría simplemente no haber existido.
(*) Ernesto Jauretche
(*) Ernesto Jauretche