Hoy por la madrugada, la Policía Bonaerense detuvo al supuesto prestamista Sergio Maydana y a su mujer, la agente policial Flavia Rodríguez, los principales acusados por el doble homicidio del cirujano Guillermo Luna y la anestesista Laura Silvana Favre, ocurrido en agosto pasado. Maydana y Rodríguez fueron encontrados en una ruinosa pensión sobre la calle Neuquén de Bernal Oeste, donde se escondían hace varias semanas. Una fuente de la investigación apuntó a Infobae: «No aguantaron más». Una serie de escuchas telefónicas llevó a la captura de los prófugos, luego de que varios teléfonos fueran incautados en un allanamiento en City Bell.
La trama detrás del crimen es al menos negra; Maydana y Rodríguez eran amigos de Luna y su mujer. La Justicia sostiene que el supuesto móvil de la muerte sería un negocio fallido por medio millón de pesos. Se cree que Luna le habría cedido a Maydana ese dinero para que lo opere, dada su presunta ocupación como prestamista, en el mercado negro. El reclamo por la plata habría precipitado el hecho. Luna y Favre aparecieron baleados a bordo de una camioneta Kia Sorento.
Hubo indicios a lo largo de los últimos meses. Desde la clandestinidad, la pareja de prófugos había contratado a dos abogados defensores, Alejandro Vara y Rubén Carrazzone. También hubo varias torpezas que llevaron a a su caída.
Las sospechas sobre Rodríguez, que prestaba servicio en una comisaría de Gonnet y su pareja se iniciaron cuando una de sus hermanas denunció en la línea de emergencias 911 que no podía encontrar a la suboficial.
La mujer hizo la denuncia debido a que su hermana no estaba en la casa en la que vivía, y también porque junto a su pareja eran, curiosamente, amigos del matrimonio asesinado en City Bell. A partir de allí, la Policía le tomó declaración: la hermana de Rodríguez cambió su versión al decir que la suboficial estaba de vacaciones, lo que llamó fuertemente la atención de los investigadores. Cuando la casa de Rodríguez y Maydana fue allanada, les encontraron balas de calibre idéntico al encontrado en los cadáveres de Luna y Favre. Maydana, por su parte, también fue policía, luego retirado de la fuerza.
La suboficial había hablado entre sus compañeros poco antes de fugarse: sus excusas fueron algo flojas. Reconoció, por ejemplo, que le habían robado el arma. Les advirtió, también, que se encontraba amenazada.
La causa es instruida por la UFI N°5 de la doctora Leyla Aguilar y el Juzgado de Garantías N°5 de La Plata.