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POLÍTICA

Santa Cruz – Un buen tipo también puede ser Intendente, James Lewis

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Un buen tipo también puede ser Intendente

Hace unos días en la localidad unos jóvenes estudiantes de Ciencias Políticas de la UCA guiados por un ex-profesor de ellos hicieron una encuesta, y conocieron al señor James Lewis uno de los candidatos para intendente del próximo octubre. Los guarismos le daban bien, datos muy buenos para James, una muy alta imagen y “nada” de “contras”, lo suficiente para no santificarlo, aunque es bueno que alguien no te quiera, es un buen indicio que no se es tibio.

¿Pero un buen tipo pueda ser intendente?

Parece que son dos cosas que no pueden llevarse bien, pero así es el caso de James Lewis, malvinense de nacimiento, argentino y magallánico de sentimiento. Edad 63 años, viudo con dos hijos estudiando en Buenos Aires, actualmente trabaja en una empresa de servicios en el puerto de su querida Puerto Santa Cruz.

Una persona que ha hecho miles de cosas y tiene miles de amigos desparramados por todo el sur, que lo valoran por lo que es e hizo. Este pequeño gran hombre hace unos meses fue tentado por Eduardo Costa, diputado nacional por la UCR, para que se presente como candidato a intendente en su localidad. El desafío le gusta y no lo tiene nervioso, en realidad entiende que se encuentra con otra oportunidad de su vida para darle a la comunidad lo que puede y sabe.

James “el gringo” como lo llaman con cariño, conoce mucho a su pueblo y a su provincia. La recorrió tocando música por los años 60 y 70, trabajó en el campo de su familia y en otros campos ajenos, enseña ingles particular, fundó el museo de Pioneros en Puerto Santa Cruz con Mario Hernández, no pocas veces se lo ve levantando basura en las calles de Puerto Santa Cruz o en la ruta. Quiere que su lugar sea bonito y atractivo para los que vienen de afuera y para los vecinos.

Siempre tiene ideas para mejorar la vida y la historia de su pueblo. Posee un andar tranquilo, es de trato afable, una conversación que paso a paso te va atrapando en su mundo, pequeño y grande a la vez. Pequeño, porque él es pequeño, de baja estatura y hasta parece frágil, pero es incansable, creativo y trabajador. Grande, porque cada gesto, cada paso, cada comentario es parte de un gesto de generosidad hacia el prójimo. Él está siempre en la fila, último en servirse, frugal en sus comidas y en sus necesidades. En gestos sencillos y gentiles cuenta de su querida Patagonia.

Pareciera que el apellido Lewis van de la mano con el desarrollo de la región, en la localidad hay una calle con el nombre de su abuelo. Cuando uno tiene la suerte de pasar por su casa, una vivienda modesta con un terreno frente al río Santa Cruz. Al ingresar nomás sorprende un interior lleno de plantas, un recuerdo y una promesa a su mujer que tanto quería. Crío sus hijos desde un poco más que niños, cumpliendo con los dos roles, sin una sola queja.

Tiene ojos claros y penetrantes, cara de gringo hasta la medula, como muchos magallánico su abuelo nació en Malvinas, su padre Francisco Lewis en Punta Arenas una combinación cultural que solía pasar en estas latitudes donde se cruzaba la frontera según el lugar que uno se encontraba para tener familia, la madre Elena Treise de “yapa” participó como enfermera en el desembarco de Normandía con los aliados.

Muchas historias para que no te atrape y se quede uno con tiempo y ganas para escuchar, tomando una pava de mate su bebida preferida al lado de un fogón o cocina a leña. El “gringo” ya a esta altura te atrapa como no puede ser de otra forma, cuando agarra la guitarra y comienza con melodías propias y ajenas, porque además de guitarrero, llegó a tocar y cantar en varios conjuntos musicales, es compositor, con un repertorio y un cancionero bien argentino. Esto de argentino y gringo en su caso como muchos que nacieron en nuestras tierras es una de las mejores simbiosis que uno puede encontrarse, de hecho hizo la colimba como cualquier hijo de vecino en Puerto Deseado y Río Gallegos, y casi de ingenuo le “hizo trampa” a los ingleses a la embajada cuando le fue a pedir visa para entrar a las islas Británicas.

Para más fue varias veces a las Naciones Unidas para defender la posición argentina con firmeza pero también exquisitez, le dije que era bueno de verdad. Cuando hablaba en la sede de las NU de NY no se olvidaba que murieron jóvenes soldados muy parecidos a los que él conoció cuando 0 hacía la colimba Desde que nació no fue más, todavía tiene parientes en la Provincia de Tierra del Fuego más exactamente en Darwin, parecería que el año que viene va para allá, se va con un primo, tiene dudas, algún miedo, se jugo mucho para su país, nuestro país, ojala que pueda ir como intendente de una localidad continental, la de puerto Santa Cruz.

Estoy seguro que los va atrapar y quién sabe que no pueda hacer algo más, unir, pero de veras, sin “Winnie Pooh” de por medio o “piqueterismo histérico”. La sobriedad es una virtud en la vida de los buenos hombres, pero también es una manifestación de cierta humildad que se exterioriza, es hora de que en Argentina y en Santa Cruz gobiernen este tipo de personas.

Néstor González el intendente actual de buena gestión e imagen que lo tiene como adversario le tiene más que aprecio, sabe que mañana aunque muy difícil puede perder con él, pero está convencido si eso ocurriere el pueblo quedaría en buenas manos. Pero vuelvo a la inicial pregunta, se puede ser intendente y buen tipo, estoy seguro que sí, no hace falta ser mitad buen tipo y medio “HdP”, pero claro no pasarse de la raya diría alguno, yo le pongo la ficha a que si se puede, pero también hace falta que los vecinos lo ayuden y lo protejan de los no creyentes de la Política como arte transformadora para una mejor sociedad.

Tecwyn Hopkins

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