INTERÉS
Laura Esquivel recordó el insólito recibimiento que le hizo la hinchada de Boca cuando grabó una escena de Patito Feo en la Bombonera
La actriz contó en «Otro día perdido» cómo terminó en el campo de juego durante un partido real por una escena de la tira que la marcó de por vida a los 13 años.
La actriz Laura Esquivel revivió en el ciclo «Otro día perdido», que conduce Mario Pergolini por Eltrece, una de las anécdotas más recordadas de su etapa como protagonista de «Patito Feo»: el día en que, con apenas 13 años, terminó en el campo de juego de la Bombonera en medio de un partido real de Boca Juniors por una escena de la telenovela.
En la ficción, su personaje era una fanática acérrima del Xeneize, y la producción decidió filmar una escena en la que Patito ingresaba a la cancha junto al entonces delantero Martín Palermo durante el desarrollo de un partido oficial. «Si hay algún fanático o alguien que la vio, que nos cuente, porque yo no me acuerdo», bromeó Esquivel sobre la trama exacta de su personaje, entre risas, antes de meterse de lleno en el recuerdo de aquel día.
El insólito recibimiento de «La Doce» en la Bombonera
Caracterizada como Patito, con trencitas, anteojos y aparatos de ortodoncia, la actriz se quedó en el campo durante la tradicional foto de los planteles previa al partido. Esa permanencia no pasó desapercibida para la hinchada. «Me puteaban de todo. Tenía trece años», recordó entre risas, sobre la reacción que generó su presencia fuera de libreto en medio del protocolo futbolístico.
El momento más recordado llegó después, cuando debió correr por el campo de juego con los brazos extendidos para completar la escena. La popular hinchada de «La Doce» le dedicó entonces un cántico especial, que Esquivel calificó como «espectacular» y que terminó siendo, según sus propias palabras, su particular «bienvenida a Boca». «Esa fue mi bienvenida a Boca», cerró la actriz, entre la nostalgia y el humor, casi dos décadas después de aquella grabación que combinó ficción adolescente con la pasión futbolera más genuina.
La anécdota, resurgida en pleno furor por los repasos de tiras adolescentes de los 2000, volvió a poner en agenda a «Patito Feo» como uno de los productos que marcó a una generación de espectadores, y que hoy sigue generando historias curiosas cada vez que sus protagonistas las recuerdan en televisión.