POLÍTICA
Milei viajará a la ONU y no descarta reunirse con Trump por el reclamo argentino sobre Malvinas
El Presidente participará de la Asamblea General a fines de septiembre y en el Gobierno esperan un guiño de la Casa Blanca sobre la disputa de soberanía, aunque Washington también mide su relación con Londres.
El presidente Javier Milei viajará a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y en el Gobierno nacional no descartan que ese viaje incluya un encuentro bilateral con Donald Trump en el que la cuestión Malvinas vuelva a aparecer sobre la mesa. Según trascendió, la Cancillería argentina trabaja junto a protocolos de la Casa Blanca y el Departamento de Estado para coordinar una reunión formal, que podría concretarse el 21 o 22 de septiembre.
El propio Trump había dejado una puerta abierta semanas atrás, cuando fue consultado por su posición histórica de reconocer la soberanía británica sobre el archipiélago. «Siempre reviso todas las posiciones, esa es apenas una entre muchas. ¿Puedo cambiar de posición? Sí, puedo hacerlo», señaló el mandatario estadounidense, en declaraciones que en Buenos Aires fueron leídas como una señal de apertura, aunque sin ningún compromiso concreto.
Un aliado que mide equilibrios con Londres
El mandatario estadounidense considera a Milei su principal socio estratégico en la región, pero en su entorno remarcan que Trump necesita equilibrar esa relación con la que mantiene con el Reino Unido y su primer ministro, Andy Burnham. «Estoy seguro que me involucrarían en ese desastre potencial, pero probablemente sería capaz de solucionarlo», llegó a decir Trump sobre la disputa por el archipiélago, en un comentario que combina la ironía habitual del republicano con una insinuación de protagonismo.
Desde el equipo negociador argentino se estudian al menos tres líneas de presión diplomática para llevar a la reunión: modificar la abstención argentina en foros multilaterales donde se vota la cuestión Malvinas, promover un esquema de aranceles diferenciados para productos británicos vinculados al Atlántico Sur, y avanzar en una prohibición para que empresas petroleras que operan en las islas puedan hacer negocios en territorio estadounidense.
En la Casa Rosada evitan generar expectativas desmedidas. Saben que una eventual mediación de Trump sobre Malvinas es, en el mejor de los casos, un gesto simbólico dentro de una relación bilateral que hoy gira sobre todo en torno al respaldo financiero de Washington al programa económico argentino. Aun así, el solo hecho de que el tema vuelva a discutirse en la Casa Blanca es interpretado como un logro diplomático menor pero real por el equipo de Cancillería.
La agenda de Milei en Nueva York incluirá además su tradicional discurso ante la Asamblea General, en el que en ediciones anteriores cargó contra el «socialismo» y defendió su programa de ajuste fiscal. Se espera que esta vez sume referencias a la reactivación económica y a la negociación con organismos internacionales, en un contexto en el que la city porteña sigue de cerca cualquier señal sobre el vínculo con Washington.