POLÍTICA
Tras una sesión incómoda por discapacidad y endeudamiento, Karina Milei salió a contener a los propios en Diputados
La secretaria general de la Presidencia visitó el despacho de Martín Menem después de que el oficialismo debiera dar quórum a una sesión impulsada por la oposición, que expuso tensiones con Pro y la UCR.
La Cámara de Diputados vivió este martes una sesión incómoda para el oficialismo, después de que la oposición lograra reunir el quórum necesario para avanzar con dos temas sensibles: la emergencia en discapacidad y el sobreendeudamiento de las familias. El bloque libertario, que en un primer momento evaluaba no dar el número, terminó sumándose a último momento para no quedar aislado de la discusión, en una maniobra que días atrás ya había quedado planteada en la propia Cámara.
La sesión incómoda para el gobierno dejó tensiones internas
Según la reconstrucción de la jornada, el interbloque oficialista terminó acordando con el peronismo un cronograma de tratamiento que dejó expuestos a sus aliados de Pro y la Unión Cívica Radical, que reclamaron explicaciones por la falta de coordinación previa. Un referente del bloque libertario intentó bajarle el tono a la negociación: «Se va a aprobar nuestro cronograma, así como la unificación de giros, sin Presupuesto. Es decir, serán iniciativas sin costo fiscal», sostuvo, en un intento de despegar el acuerdo de cualquier impacto en las cuentas públicas.
Desde la UCR, en cambio, el malestar fue explícito. «Que explique el oficialismo por qué acordó con la oposición y resignó hablar del costo fiscal de los proyectos», reclamó un legislador radical, en una frase que resume el clima de desconfianza entre los socios del espacio libertario. Por su parte, desde Pro se le exigió al Gobierno «que presente un cronograma claro de pago a los prestadores» del sistema de discapacidad, uno de los reclamos que más adhesión social viene cosechando en las últimas semanas.
En ese contexto, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, recorrió personalmente el despacho del presidente de la bancada libertaria, Martín Menem, en lo que se interpretó como un gesto de contención hacia los diputados propios tras verse forzados a convalidar una agenda que no controlaban del todo. La escena confirma que la discusión por discapacidad y endeudamiento familiar —que la oposición había logrado instalar en la agenda legislativa apenas un día antes— sigue golpeando la coordinación política del oficialismo dentro del propio Congreso.
El episodio se suma a una serie de sesiones especiales que en las últimas semanas expusieron las dificultades del Gobierno para ordenar a sus aliados legislativos en un año marcado por la discusión electoral y por el reclamo social en torno a la emergencia en discapacidad.