ECONOMÍA
La inflación de agosto se conocerá recién el jueves, pero las consultoras privadas ya proyectan una nueva desaceleración
El INDEC difundirá el dato oficial el 10 de septiembre. Mientras tanto, las principales consultoras estiman un rango de entre 1,4% y 1,9%, aunque los economistas advierten que buena parte de la baja responde a factores estacionales y que los servicios siguen corriendo por encima del promedio.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) todavía no publicó el dato de inflación de agosto en Argentina y recién lo hará el jueves 10 de septiembre, pero el número ya empezó a circular puertas adentro del mercado financiero y de las consultoras privadas, que coinciden en una nueva desaceleración respecto de julio, aunque con matices sobre cuánto de esa baja es real y cuánto responde a un efecto estacional.
Según las proyecciones relevadas, las estimaciones oscilan entre 1,4% y 1,9%. La Fundación Libertad y Progreso calcula 1,4%; EcoGo, 1,5% o 1,6% según la consultora que se cite; C&T Asesores, entre 1,5% y 1,6%; Analytica, 1,7%; e Invecq, el guarismo más alto, con 1,9%. El propio Banco Central, a través de su Relevamiento de Expectativas de Mercado, ubicó el consenso en torno al 1,8%.
La inflación de agosto en Argentina, entre la moderación y la advertencia de los economistas
El presidente del Banco Central señaló que «la inflación debería ser menor que la de julio» y no descartó que perfore el 1,9% registrado en junio, mientras que en el Gobierno esperan, sin anunciar una cifra puntual, un resultado por debajo del 2%. Julio había cerrado en 2,1%.
No todos los economistas leen la desaceleración de la misma manera. Ricardo Delgado, de Analytica, sostuvo que la inflación podría ubicarse «entre 1% y 2% hasta fin de año», con registros «en la zona del 1%», y destacó que la moderación de los alimentos es «una buena noticia», aunque aclaró que los servicios privados mantienen una dinámica «arriba del 2%».
Sebastián Menescaldi, de EcoGo, fue más cauto: consideró «improbable que la inflación llegue rápidamente a una cifra mensual inferior a 1%» y advirtió que «gran parte de esa desaceleración son los precios estacionales que se revientan», en referencia a rubros como indumentaria o turismo que bajan en determinados meses del año pero no reflejan necesariamente una tendencia de fondo. En la misma línea, Camilo Tiscornia, de C&T Asesores, admitió que le «parece difícil por ahora que la inflación arranque con cero en lo que resta del año».
El dato llega en un contexto en el que buena parte de los hogares bonaerenses sigue sintiendo en el bolsillo el atraso de ingresos frente a los precios, más allá de que los porcentajes mensuales luzcan cada vez más bajos en la comparación con 2024. Los tarifazos de servicios, el costo de los alquileres y la carga de los créditos siguen pesando en el consumo cotidiano, un cuadro que la desaceleración del índice general no siempre logra reflejar con la misma intensidad que perciben las familias que hacen changas o dependen de un salario fijo.
Con el número todavía bajo siete llaves en el organismo estadístico, la discusión de fondo pasa por saber si la moderación de agosto es el inicio de un sendero más consolidado o apenas una foto favorable en medio de un proceso todavía errático.
Foto: Alex Dos Santos / Pexels