Internacional
¿Quién es Peter Thiel? el ideólogo de la tecnoplutocracia que eligió a la Argentina como refugio
Empresario, inversor de capital riesgo e ideólogo tecnológico. De origen alemán-estadounidense, Peter Thiel es considerado uno de los personajes más influyentes y controversitados de Silicon Valley. Nacido en Fráncfort en 1967, creció en Estados Unidos y Sudáfrica antes de estudiar filosofía y derecho en la prestigiosa Universidad de Stanford. Su reciente radicación en Buenos Aires en este mayo de 2026 sacude el tablero político y empresarial local.
El Rey Midas de Silicon Valley y el software del Pentágono
Thiel comenzó su carrera empresarial en los años noventa al cofundar PayPal, el sistema de pagos electrónicos que revolucionó las transacciones online. Su don para identificar oportunidades contracorriente lo llevó a invertir en los inicios de las firmas de sus amigos: en 1998 apostó todo su capital en la entonces desconocida empresa de Elon Musk y en 2004 adquirió el 10% de Facebook cuando nadie confiaba en el modelo de Mark Zuckerberg.
Años más tarde, cofundó Palantir Technologies, firma que desarrolla software de análisis de datos utilizado por el Pentágono y agencias de inteligencia. Su filosofía corporativa es letal:
«cuando el Estado deja de ser un estorbo, se convierte en cliente».
A través de su firma Founders Fund, su patrimonio multimillonario se expandió invirtiendo en gigantes como Airbnb, LinkedIn, SpaceX y Tesla.
Ideólogo de la plutocracia y aliado de Donald Trump
Ultraliberal y partidario de la mínima influencia estatal, Thiel se inspiró en la teoría del «deseo mimético» del filósofo René Girard. En 2016 apoyó financieramente a Donald Trump y se convirtió en miembro de su equipo de transición. Más recientemente, actuó como el avalador político del actual vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, consolidándose como el ideólogo en la sombra de la plutocracia tecnológica que hoy habita la Casa Blanca.
Thiel, quien es abiertamente gay, relativiza las contradicciones de su entorno político afirmando que, aunque la política tiene un efecto destructor, hay problemas que solo pueden solucionarse en esa arena.
El refugio estratégico en la Argentina de Milei
En mayo de 2026, motivado por la incertidumbre electoral estadounidense y la posibilidad de un impuesto significativo a los multimillonarios, Thiel dejó sus residencias en Los Ángeles y Miami para radicarse en Buenos Aires, adquiriendo una mansión en un exclusivo barrio porteño. Acostumbrado a acumular personerías jurídicas como respaldo —posee pasaportes de Alemania, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Malta—, el magnate ya se ha reunido con el presidente argentino Javier Milei y sus ministros. En una reciente cena con la élite empresarial local, el inversor debatió sobre uno de los temas teológicos que más le apasionan: el Anticristo y las señales del fin de los tiempos.
Descrito como un «cristiano heterodoxo, anarcocapitalista y transhumanista girardiano», Thiel sostiene en su libro De cero a uno que el futuro exige ideas extrañas. Para él, las criptomonedas son la vía de escape y la Inteligencia Artificial es la muestra de que la sociedad prefiere creer en las máquinas antes que en la racionalidad humana. Su sofisticado y apocalíptico pensamiento define el nuevo rumbo de la tecnoplutocracia global que ahora mira a la Argentina como su base de operaciones.