ECONOMÍA
Ministerios buscan clientes para que Paraná Metal no cierre
volanta
La presidenta Cristina Kirchner ordenó a cuatro ministerios buscar clientes para la empresa Paraná Metal, del Grupo Indalo, y evitar su cierre previsto para el 31 de este mes tras el despido de 205 trabajadores.
La jefa de Estado conminó a las carteras de Industria, Trabajo, Economía y Defensa a buscar clientes, por lo que se están elaborando proyectos para que la firma ubicada en Entre Ríos provea a Fabricaciones Militares y Ferrocarriles Argentinos.
A la búsqueda de alternativas para salvar a la compañía, golpeada por la caída de demanda que produjo el frenazo de la industria automotriz en los últimos dos años, se sumó la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que conduce Antonio Caló.
Fuentes oficiales dijeron a NA que el objetivo es generar «nuevos clientes» para la firma que fue salvada por el Grupo Indalo cuando en enero de 2009 hizo un aporte de capitales para pagar salarios y en diciembre de ese año tomó el control total.
La planta, que se originó como una firma satélite de Acindar, pasó de ser una de las fundiciones más importantes del país, con más de 1.300 trabajadores, a una industria muy golpeada con 205 empleados, y al borde del cierre en distintas oportunidades.
Ahora, ante una nueva crisis, la firma envió 180 telegramas de despido que la seccional de la UOM de Villa Constitución busca revertir, aunque ya varios operarios decidieron desistir de la lucha y buscar otro rumbo laboral para asegurar el ingreso a sus familias.
«Todavía no hemos logrado que a pesar del acercamientos de clientes potenciales para la empresa se retiren los telegramas a poco más de veinte días para que termine octubre», dijo el secretario general de la UOM de Villa Constitución, Héctor Ibarra.
Caló y funcionarios de segunda línea ministerio de Trabajo que conduce Carlos Tomada buscan promover una reunión con Fabián de Sousa, vicepresidente del Grupo Indalo y socio de Cristóbal López, dueño de Paraná Metal u otros miembros del directorio, como Mariano Elizondo, CEO del grupo.
Hasta ahora, las reuniones se dieron con gerentes de Paraná Metal sin poder de decisión para retirar los telegramas de despido por los cuales los operarios quedarán cesantes desde el 1 de noviembre próximo, y tanto la UOM como el Gobierno buscan la marcha atrás de la medida.
Técnicos enviados por el Gobierno ya visitaron la planta ubicada en Villa Constitución, a 55 kilómetros al sur de la ciudad de santafesina de Rosario para analizar la posibilidad de una reconversión y presupuestar esa posibilidad.
En el Gobierno analizan la posibilidad de reconvertir la planta para que pueda fundir acero y se genere un cambio en la fabricación de productos, para lo que hay que incorporar equipos y adaptar otros.