POLÍTICA
D’ Elía ya evalúa recusar al juez de la causa por encubrimiento
volanta
Luis D’ Elía, referente del movimiento MILES y acérrimo defensor del kirchnerismo, fue mencionado por Alberto Nisman en la denuncia que realizó días antes de morir como uno de los nexos del Gobierno con Irán en la «confabulación criminal» destinada a proteger a los sospechosos del atentado de la AMIA a cambio de favores comerciales. El líder piquetero aparece comprometido en las escuchas telefónicas presentadas como prueba.
A poco de que conocerse que el fiscal Gerardo Pollicita le dio impulso a la acusación de Nisman, la defensa de D’ Elía ya estudia una maniobra para intentar invalidar la tarea del juez de la causa, Daniel Rafecas. El abogado Adrián Albor confirmó que podría
«recusarlo» por posible «prejuzgamiento».
«Rafecas en alguna oportunidad dijo que D’ Elía tenía vínculos con Irán» y que «recibía dinero de Irán», explicó en declaraciones a radio América. Por eso, consideró tendría un «prejuzgamiento» por parte del magistrado. «Si nosotros no confiamos en que el juez va a ser imparcial lo tenemos que recusar. No es una maniobra que busca dilatar ni nada», se justificó.
En línea con el planteo con el que reaccionó hasta ahora el oficialismo, el abogado sostuvo que la imputación contra la presidente Cristina Kirchner, otros funcionarios y su defendido forma parte de una «opereta contra el Gobierno en un año electoral». «Esperemos que el juez haga lo que tiene que hacer, que es archivar esta causa por inexistencia de delito», estimó el letrado.
Consultado sobre el vínculo que mantenía el dirigente de MILES con Irán y la posibilidad de que haya intervenido como un interlocutor informal entre el gobierno e Irán argumentó: «Hay gente que hace cosas gratuitas, desinteresadamente porque considera que es lo correcto».
El letrado, que aún no se presentó por la causa, cuestionó además por «inconstitucionales» e «inmorales» las escuchas telefónicas entre el dirigente social y Alejandro «Yussuf» Khalil, al calificar de «aberrante que se haya estado escuchando diez años a una persona». E ironizó: «En los diez años que llevan de escuchas lo mejor que tienen es una conspiración para cometer un almuerzo y un diálogo que parece sacado de una película cómica entre los grandes conspiradores para encubrimiento».
«Creo que el miedo de Nisman era que finalmente el juez tuviera que declarar la falta de meritos y tuviera que dedicarse a otra cosa porque realmente ya no tenía más nada que hacer», apuntó.