ECONOMÍA
El riesgo país se duplicó en tres meses y llegó a 939 puntos, el nivel más alto en un año
Economistas señalan que la escalada combina un clima financiero internacional más adverso con dudas locales sobre el frente cambiario y los vencimientos de deuda de 2027 y 2028.
El riesgo país argentino, medido por el banco JP Morgan, trepó a 939 puntos y marcó así su nivel más alto desde las elecciones legislativas de octubre de 2025. El indicador había tocado un mínimo de 403 puntos a mediados de julio, de modo que en poco menos de cuatro meses subió 536 puntos: el riesgo país se duplicó con creces en ese lapso.
Por qué el riesgo país se duplicó en cuatro meses
El promedio de la región latinoamericana se ubica en 212 puntos, lo que deja a la Argentina 727 puntos por encima de sus vecinos. Mientras el nivel actual se mantenga, el Tesoro sigue sin poder acceder de manera voluntaria al financiamiento internacional, algo que el equipo económico había fijado como objetivo para este año.
Para el ministro de Economía, Luis Caputo, parte de la suba responde a un factor político antes que estrictamente financiero. «Lo que algunos tienen miedo es que no esté el presidente Milei», sostuvo el funcionario, en una lectura que vincula el humor de los mercados a la continuidad del rumbo oficial más que a los fundamentos de la economía real.
Otros analistas privados matizan esa lectura y apuntan a una combinación de factores externos e internos. «Afuera el contexto se complicó y eso nos afecta, pero Argentina está sufriendo bastante más que el resto», explicó Rocío Bisang, economista de GMA Capital, en referencia al clima global de mayor cautela financiera —producto de la suba de tasas en Estados Unidos, la mayor volatilidad y el encarecimiento del petróleo— que golpea a todos los países emergentes por igual.
Matías de Luca, jefe de research de Parakeet, graficó la dimensión del movimiento: «Argentina duplicó el movimiento de créditos comparables», dijo, al comparar la suba del riesgo país local con la de otros mercados de deuda similares. En la misma línea, el analista Martín Polo señaló que «con un escenario tan complicado, el inversor prefiere asumir menos riesgos», en alusión a la salida de capitales de los mercados emergentes hacia activos considerados más seguros.
En el plano local, los economistas remarcan que a la foto externa se le suma una fotografía doméstica que no ayuda: una actividad económica que no logra despegar, una inflación que no consigue bajar del 1% mensual y dudas crecientes sobre la disponibilidad de dólares para afrontar los vencimientos de deuda de 2027 y 2028, un combo que mantiene bajo presión al Banco Central y a la cotización del dólar.