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Paraguay: el Senado destituyó a Santiago Peña, quedó detenido en su casa y asumió Pedro Alliana como nuevo presidente

La crisis desatada por la quiebra del Ueno Bank llegó a su punto más alto: el Senado avanzó con el juicio político a Peña, la Justicia ordenó su arresto domiciliario y asumió un sucesor que deberá completar el mandato hasta 2028.

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La crisis institucional en Paraguay llegó a su desenlace más dramático: el Senado avanzó este viernes con el juicio político a Santiago Peña, rechazó la renuncia que el propio presidente había presentado días atrás y votó su destitución por 44 votos. Horas después, la Justicia ordenó su arresto domiciliario en el marco de la causa «Santiago Peña s/ lesión de confianza y otros», y Pedro Alliana juró como nuevo presidente para completar el mandato, que vence en agosto de 2028.

El origen: la quiebra del Ueno Bank y el juicio político a Peña

El escándalo que terminó arrastrando a Peña empezó el 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay resolvió intervenir y disolver Ueno Bank por insolvencia: la entidad, que llegó a manejar casi el 9% de los depósitos del sistema financiero paraguayo y a 2,9 millones de clientes —cerca del 60% de la población adulta del país—, operaba con un índice de solvencia por debajo de la mitad del mínimo exigido por el regulador. El banco administraba además unos 850 millones de dólares en fondos estatales, incluidos recursos del Instituto de Previsión Social, y había emitido 350 millones de dólares en bonos en marzo de este año.

La Fiscalía imputó a 27 personas por el colapso —ocho directivos de Ueno y diecinueve vinculadas a empresas relacionadas— por lesión de confianza, tentativa de estafa e incumplimiento de las normas de libros de comercio, y pidió prisión preventiva para Miguel Vázquez, uno de los señalados como responsables centrales del desfalco. Para los ahorristas, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 40 salarios mínimos por persona, unos 19.787 dólares.

Peña, que había sido quien le pidió la renuncia al entonces titular del Banco Central, Carlos Carvallo —presidente de Ueno Bank entre 2022 y 2023—, terminó atrapado por el mismo escándalo que intentó contener: la oposición y buena parte de su propio espacio interpretaron que había protegido a los responsables de la crisis bancaria hasta que la salida ya no tuvo retorno.

Tras asumir, Pedro Alliana pidió avanzar con un ordenamiento del gasto estatal y definir, en los próximos días, un mecanismo de compensación para los ahorristas que todavía no pudieron acceder a sus fondos. La situación repercute también en la Argentina: Kaitel SRL, una empresa vinculada al conglomerado Ueno, suspendió personal en el país entre el 5 de noviembre y el 4 de diciembre.

La crisis paraguaya, que escaló en cuestión de días de una intervención bancaria a la caída de un presidente, es seguida de cerca en la región por su potencial impacto en la estabilidad financiera y política de un socio clave del Mercosur.

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