POLÍTICA
El Gobierno profundiza su estrategia de polarizar con el kirchnerismo mientras crecen las tensiones internas en Casa Rosada
Con la mesa política de Javier Milei sin reunirse hace dos semanas, Patricia Bullrich reforzó su perfil propio y el oficialismo coincide en la provocación hacia Cristina Kirchner de cara a 2027.
El Gobierno nacional profundiza una estrategia de polarizar con el kirchnerismo como eje de ordenamiento político, en paralelo a un combo de fricciones internas que atraviesa tanto a La Libertad Avanza como a su alianza con el PRO.
La Casa Rosada apuesta a polarizar con el kirchnerismo
En Casa Rosada vieron con cierto entusiasmo la posibilidad de que Cristina Kirchner sea candidata a presidenta en 2027 si algún tribunal internacional revisa su condena. “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, había planteado la ex mandataria días atrás, una frase que el oficialismo utiliza para sostener el relato de la polarización. El asesor presidencial Santiago Caputo, artífice de la estrategia comunicacional de Javier Milei, apuntó en redes sociales contra el kirchnerismo: “si tu mensaje es una mierda no hay nada que te pueda salvar”, escribió, y agregó que “lo único determinante para ganar (o perder) una elección es el mensaje”.
Tensiones internas: Karina Milei, Bullrich y el PRO
Mientras la confrontación externa se acentúa, el oficialismo exhibe fricciones propias. Karina Milei, titular del partido, suspendió la denominada “mesa política” y hace dos semanas que no convoca a una reunión formal ni fijó una nueva fecha. En ese contexto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, reunió por separado a sus legisladores, un gesto leído como una demostración de autonomía dentro del espacio. “Compartimos información y coincidimos en la importancia de mantenernos en contacto e intercambiar miradas”, señaló un dirigente presente en ese encuentro, mientras que una persona del círculo íntimo de Bullrich lo minimizó: “No fue nada del otro mundo, nos juntamos como siempre”.
La relación con el PRO tampoco pasa su mejor momento: la mesa conjunta entre ambos espacios no se reúne formalmente desde el 24 de septiembre. “Dejá, ni queremos escribirles. Con el quilombo que tienen con Bullrich deben tener suficiente”, ironizó un dirigente macrista consultado sobre la falta de convocatoria. Pese a las diferencias, libertarios y macristas coincidieron en rechazar, días atrás, el proyecto que impulsa el kicillofismo para terminar con el límite a la reelección de los intendentes bonaerenses —uno de los pocos puntos de acuerdo visibles entre los socios de la coalición gobernante en las últimas semanas.