POLÍTICA
El particular pedido de Milei al Vaticano por la llegada del Papa que, por ahora, quedó sin respuesta
El Gobierno quiere que el Presidente baje junto a León XIV por la escalerilla del avión y lo reciba en Casa Rosada, mientras intenta dejar fuera de la gira a la vicepresidenta Victoria Villarruel, que ya pidió una audiencia propia con el Papa.
Faltan siete días para que León XIV llegue a la Argentina y ya quedó expuesto el particular pedido de Milei al Vaticano que generó un silencio oficial de la Santa Sede. Según reveló Infobae, la Cancillería argentina hizo una solicitud que el protocolo papal no contempla: que Javier Milei baje de la escalerilla del avión junto al Papa al aterrizar en el país y que lo reciba, además, con una ceremonia oficial en Casa Rosada. Por el momento, en el Vaticano eligieron no responder públicamente.
El pedido de Milei al Vaticano que generó la interna por Villarruel
El otro frente abierto tiene nombre propio: Victoria Villarruel. El Gobierno busca directamente cancelar la presencia oficial de la vicepresidenta en el itinerario de la visita papal, en medio de la tensión que atraviesa su relación con el Presidente desde hace meses. Ante ese intento de exclusión, León XIV decidió abrir un espacio en su agenda para recibir a los funcionarios que quedaron afuera del protocolo oficial, y Villarruel pidió, por su cuenta, una audiencia con el Papa que, según trascendió, se realizaría en la Nunciatura Apostólica y no en un acto público.
La llegada de León XIV a Buenos Aires está prevista para el domingo 8 de noviembre, y su estadía en el país se extenderá varios días, con una agenda que combina actos religiosos y encuentros institucionales. La Casa Rosada, mientras tanto, no confirmó oficialmente ninguno de los dos pedidos -ni el de la escalerilla ni el de excluir a Villarruel-, aunque las versiones circulan desde hace días tanto en despachos oficiales como en el propio entorno vaticano.
La situación expone, una vez más, las fricciones internas del Gobierno nacional en un momento en el que la relación entre Milei y su vicepresidenta está lejos de ser cordial. El máximo organismo de la Iglesia Católica, por su parte, prefirió hasta ahora mantenerse al margen de la polémica protocolar y concentrarse en los preparativos de una visita que reunirá a buena parte de la dirigencia política argentina, gobierne o no en la misma vereda que la Casa Rosada.