POLÍTICA
El Gobierno recibió a un funcionario de Estados Unidos que pidió cuidar a sus empresas en la ley de Malvinas
El gobernador bonaerense habló en una entrevista con C5N horas después de una cumbre reservada con gobernadores, Máximo Kirchner y Sergio Massa para coordinar una estrategia conjunta en el Congreso.
El Gobierno recibió este viernes en la Casa Rosada al subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, en medio de las objeciones de la administración Trump al proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que el Ejecutivo impulsa por la cuestión Malvinas. De la reunión participaron Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el embajador estadounidense Peter Lamelas.
Qué pidió Estados Unidos sobre la ley de Malvinas
La redacción original del proyecto alcanzaba a filiales, accionistas, intermediarios financieros y proveedores de empresas petroleras que operen en Malvinas sin autorización argentina, en una causa en la que el país ya denunció a esas compañías ante el Tribunal Internacional del Mar, en Hamburgo. Washington trasladó su preocupación por el artículo que afecta a sus empresas. “Nosotros estamos obviamente viendo los intereses de nuestras empresas”, admitió Landau, aunque remarcó que su país “respeta el proceso legislativo” argentino.
Tras la gestión estadounidense, el Gobierno acordó acotar el alcance de las sanciones a operadoras directas, licenciatarias, proveedores y accionistas directos de proyectos ilegales en territorio argentino, dejando afuera a los fondos de inversión indirectos. También se prevé una Comisión Bicameral para auditar al nuevo Consejo de Seguridad Nacional y se recortaría el artículo 111, que preveía hasta doce años de prisión por campañas de desinformación financiadas desde el exterior y que la oposición había cuestionado como una herramienta contra el periodismo.
Un reclamo de soberanía con la ley bajo revisión
El canciller Pablo Quirno calificó el reclamo de soberanía argentino sobre Malvinas como “innegociable”, incluso después de que Estados Unidos propusiera disolver el Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas, algo que Argentina resistió absteniéndose el 15 de octubre en dos de los 23 proyectos tratados en la Cuarta Comisión. Puertas adentro, sin embargo, fuentes de la Casa Rosada admitieron que la iniciativa estadounidense llegó en “un momento inconveniente” para el Gobierno, que terminó postergando el tratamiento parlamentario de su propio proyecto por falta de apoyos y diferencias internas sobre varios artículos.