ECONOMÍA
La caída de Flybondi, la aerolínea apadrinada por Macri y Milei con los ‘cielos abiertos’, pidió el concurso de acreedores
La low cost que despegó en 2018 al amparo de la desregulación aérea de Macri y que en los últimos años se benefició de la profundización de los ‘cielos abiertos’ de Milei presentó un concurso preventivo de acreedores. Perdió el 99% de sus pasajeros y acumula un pasivo de $609.589 millones.
Flybondi, la aerolínea de bajo costo que despegó en 2018 al amparo de la política de «cielos abiertos» impulsada por el gobierno de Mauricio Macri y que en los últimos años se vio favorecida por la profundización de esa misma desregulación bajo la gestión de Javier Milei, presentó el 2 de octubre un concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Comercial N°24, a cargo del juez Marcelo Pesaresi.
La presentación judicial llega después de casi 60 días sin operar vuelos regulares y de un derrumbe operativo que los propios números de la compañía reflejan: la flota promedio pasó de 14 aviones a apenas 2,67 en el último año, mientras que la cantidad de pasajeros transportados se desplomó de 254.533 a 1.865 en la comparación interanual de agosto, una caída cercana al 99%.
Según datos difundidos por Chequeado, Flybondi canceló alrededor del 20% de los 10.204 vuelos que tenía programados en el período relevado; La Nación, por su parte, situó la cifra de cancelaciones en más de 2.500 vuelos. El propio balance presentado ante la Justicia muestra un pasivo total de $609.589 millones y un patrimonio neto negativo de $433.485 millones, además de una planta de 826 empleados cuya situación laboral quedó en el centro de la incertidumbre.
Entre los acreedores mencionados en la causa figuran YPF, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) e Intercargo, además de proveedores como el Hotel Presidente y la empresa de servicios en la nube Escala 24×7/AWS, que directamente le dio de baja los servicios a la aerolínea por falta de pago.
El derrumbe de Flybondi se da en paralelo a la política de desregulación aérea que el Gobierno nacional relanzó bajo la bandera de los «cielos abiertos», la misma lógica con la que el macrismo había habilitado el ingreso de la low cost al mercado argentino en 2016 y 2017. Según una investigación de Chequeado —que citó una única cadena de sociedades como fuente—, uno de los accionistas de Flybondi, Esteban Scatturice, tendría vínculos con la firma COC Global Enterprise, señalada por el medio como cercana al Gobierno; se trata de una afirmación basada en una sola fuente que todavía no fue confirmada de manera independiente.
Pese a esa cercanía con la agenda de desregulación oficial, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) —organismo que depende del propio Gobierno nacional— aplicó sanciones a Flybondi por el masivo incumplimiento de vuelos, lo que muestra que la Casa Rosada no asistió financieramente a la empresa pese a los señalamientos sobre su cercanía política.
En la provincia de Buenos Aires, el gobierno de Axel Kicillof ya había actuado en enero de 2025 con una multa de $300 millones contra Flybondi por perjuicios a los pasajeros, en una de las primeras señales de que el Estado bonaerense estaba dispuesto a controlar a la aerolínea mucho antes de que estallara la crisis actual.