POLÍTICA
Tras el triunfo de Bolsonaro en Brasil, el peronismo abre el debate por las candidaturas de 2027
El resultado electoral en Brasil repercutió en las filas del PJ, donde crece la discusión sobre quién encabezará la oferta opositora a Javier Milei el año próximo, con Axel Kicillof como principal nombre en danza.
El resultado de la primera vuelta electoral en Brasil, con el triunfo de Flávio Bolsonaro sobre Lula da Silva, repercutió de inmediato en las filas del peronismo argentino, donde crece la discusión sobre quién deberá encabezar la oferta opositora a Javier Milei en las elecciones legislativas y presidenciales de 2027. El dato político que más preocupa en el PJ no es solo la ventaja de Bolsonaro en primera vuelta, sino la lectura que el oficialismo nacional puede hacer de ese resultado para reforzar su propia estrategia electoral.
Un dirigente justicialista con experiencia en relaciones internacionales resumió el clima en las filas propias: «El triunfo de Bolsonaro ayuda a Milei en su narrativa, pero el tema real es la elección de Trump», en referencia a la centralidad que el escenario internacional está adquiriendo en la discusión doméstica.
Las candidaturas del peronismo para 2027 y el lugar de Kicillof
En ese contexto, el nombre de Axel Kicillof vuelve a aparecer como el más mencionado dentro del espacio para encabezar una eventual candidatura presidencial en 2027, en medio de una interna que todavía no logra resolverse con el kirchnerismo que conduce Máximo Kirchner. Un dirigente cercano al diputado reconoció las dificultades de ese sector: «Máximo tiene una imagen negativa alta. Y además, sigue demasiado metido en la interna con Axel», una definición que deja al gobernador bonaerense en mejor posición relativa dentro del armado.
Desde otro sector del peronismo, la diputada Victoria Tolosa Paz prefirió poner el foco en la lectura del resultado brasileño antes que en la interna local: «Hay nueve millones y medio de votos que se dispersaron en otros candidatos», señaló, y agregó un dato que consideró clave: «Lo más interesante es que hay 29 millones de brasileños que no fueron a votar», en alusión al nivel de desencanto con la política tradicional.
El diputado Diego Giuliano, del Frente Renovador, coincidió en el diagnóstico de fondo: «Hay un enorme malestar en la gente respecto a la representación política», una lectura que en el peronismo bonaerense buscan capitalizar apostando a un perfil de gestión como el que exhibe Kicillof al frente de la provincia, antes que a fórmulas puramente discursivas.
El balotaje brasileño, previsto para el 25 de octubre entre Bolsonaro y Lula, será observado con atención en Buenos Aires: según fuentes del peronismo, su resultado puede terminar de definir el mapa de alianzas de la derecha regional y, en consecuencia, la estrategia que el espacio adoptará de cara a 2027.