POLÍTICA
Macri apostó por Larreta y dijo que lo de Michetti es un «proyecto personal»
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Oficialmente, la campaña para la elección de jefe de gobierno porteño comenzará el 27 de marzo próximo, pero en el PRO la interna por la sucesión de Mauricio Macri arrancó hace ya varios meses y ayer sumó un nuevo capítulo. Fue el mismísimo alcalde porteño quien expresó su predilección por el más calvo de sus ministros en desmedro de los demás postulantes de la fuerza y, en particular, de Gabriela Michetti, de quien dijo que había optado por su «proyecto personal».
«(Me parecía) que Horacio (Rodríguez Larreta), con siete años como jefe de Gabinete, era el indicado para sucederme en el gobierno de la Ciudad», aseguró el ex presidente del club Boca Juniors, que de todos modos luego reculó, en un intento por matizar sus dichos. De hecho, cuando fue consultado por su candidato preferido, el empresario tiró la pelota a la tribuna y dijo que es la «gente la que elige».
Además de tirar unos pasos de baile con Juan Alberto «Muñeco» Mateyko y Mirtha Legrand, Mauricio Macri aprovechó ayer al mediodía la emisión de «la Chiqui» para ensalzar a Rodríguez Larreta y pasarle algunas facturas a Michetti. El alcalde dijo que la senadora nacional «prefirió ir por su proyecto personal», aunque al instante suavizó sus dichos y aseveró que la decisión de la oriunda de Laprida le parecía «legítima».
Por segunda vez en su corta historia política, el PRO enfrenta una crisis de liderazgo. Tal como había sucedido en 2012, cuando Michetti rechazó encabezar las listas bonaerenses del partido amarillo para disputar un escaño en la Cámara Baja y el macrismo no pudo encontrar un candidato competitivo en el mayor distrito electoral del país, «Gaby» puso nuevamente en aprietos al jefe de gobierno capitalino.
Como lo hizo explícito ayer en la mesa de Legrand, la intención de Macri era que la senadora lo acompañara en la fórmula presidencial para las elecciones de 2015, pero la legisladora, una vez más, pudo imponerse a la verticalidad partidaria y dará la pelea en las PASO para suceder al alcalde porteño.
Claro que antes deberá enfrentar los mensajes cada vez menos sutiles de algunos miembros de la “mesa chica” del PRO. Como los de Macri, o los del secretario Marcos Peña, quien aseguró que votaría por Rodríguez Larreta, a pesar de considerar a Michetti como «una de las personas más emblemáticas» del macrismo «a nivel nacional». Días después, Peña confió ser «más amigo de Gabriela que de Horacio», a quien comparó con el futbolista Javier Mascherano, y pidió que la senadora acompañe a Macri en la fórmula presidencial. «Horacio expresa claramente la continuidad de la gestión y considero que Gabriela es la mejor compañera de fórmula para Mauricio», le dijo el secretario de Gobierno al portal ADN Ciudad.
Desde el michettismo interpretan las declaraciones favorables a Larreta como un acto de desesperación. «Claramente, no cayó bien que Gabriela dijera que no a la vicepresidencia. Ella dio sus argumentos pensando en lo colectivo y Mauricio le dijo que los respetaba», explicaron. «Después –agregaron–, todos los que rodean a Mauricio empezaron a analizar el cuadro de situación y se desesperaron.» Ese «cuadro de situación» son las encuestas, que según dicen, son favorables a la senadora por sobre Larreta y los PRO-peronistas Cristian Ritondo y Diego Santilli.
En el michettismo, de todos modos, se esperanzan con que, con el correr de los días, cambie el panorama. «Va a bajar la agresividad de algunos dirigentes. Si llega a ganar Gabriela, ¿qué van a hacer?», se preguntaron.
En la oposición, un legislador de UNEN coincidió con ese análisis. «El jefe de gobierno debe estar con una complicación grande, porque tiene todo el aparato jugando para Horacio, ¿pero qué sucede si gana Gabriela? Puede correr el riesgo de que quede como una derrota del propio Macri», afirmó un diputado porteño que pidió anonimato para opinar sobre las internas de otro partido.
Por ahora, Michetti respondió con su silencio. «No suele comentar las cosas que dicen de ella», aclararon desde su entorno. «Gabriela está muy involucrada en el caso Nisman y nos parece que no es tiempo de ocuparse de la campaña», agregaron. Pero no pudieron evitar recordar que el pasado sábado, cuando fue Rodríguez Larreta uno de los invitados a la mesa de Mirtha, el jefe de Gabinete porteño eludió una pregunta sobre la competencia con Michetti con una cintura más parecida a la de Mascherano que a la Lionel Messi. «Salió hablando de los siete años de gestión, con el mismo casete que tiene puesto desde que asumió», se mofaron.
En medio de la interna macrista, también surgieron algunos defensores de la candidatura de Michetti. Incluso fue Ritondo, uno de sus competidores, quien aseguró que la senadora «está bien preparada para continuar con la gestión del PRO en la Ciudad». El vicepresidente primero de la Legislatura es otro de los fervientes embajadores de las PASO. «La competencia no hay que frivolizarla. Nadie puede decir quién está más preparado que otro, sólo la gente, para eso tenemos las primarias», comentó el nacido y criado en Mataderos. «Gabriela está hace muchos años en esta fuerza, después de Mauricio es la segunda dirigente más importante del PRO y debemos respetar su voluntad de competir», agregó Ritondo.
En el michettismo resaltaron la importancia de la senadora en la constitución del gobierno. «Gabriela armó ese gabinete con Mauricio y nunca dejó de ir a una reunión», subrayaron. Además, remarcaron que, pocos días atrás, varios miembros del «equipo» expresaron su voluntad de que la legisladora sea la próxima jefa de gobierno. «En una reunión de gabinete pidieron que los ministros dieran a conocer a quién apoyarían en la interna y mientras Guillermo Montenegro (Justicia), Daniel Chaín (Desarrollo Urbano) y Hernán Lombardi (Cultura) se jugaron por Gabriela, los demás se quedaron mudos», festejaron.
Una pregunta que hasta ahora no parece encontrar respuesta es por qué en el macrismo siguen insistiendo para que Michetti acompañe a Macri en la fórmula presidencial. La lapridense ya renunció a participar de esa empresa y dejó bien en claro que competirá en la Ciudad. Y por más que esté habilitada por la ley, si resulta derrotada, no parecería demasiado seductor para el electorado votar por alguien que, con seis meses de diferencia, viene de perder una interna.