ECONOMÍA
Crecen las dudas sobre la sostenibilidad del superávit
El superávit fiscal anunciado por el Gobierno genera interrogantes entre economistas sobre su composición y duración: diversos analistas advierten que la diferencia entre lo contable y lo económico es la clave para entender la fragilidad de las cuentas públicas actuales. Mientras los registros oficiales muestran saldo positivo, el mercado observa con atención la acumulación de deudas no canceladas con sectores estratégicos.
Los puntos críticos del informe económico señalan lo siguiente:
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Deuda flotante: gran parte del superávit se explica por el retraso en pagos a generadoras de energía y empresas constructoras.
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Licuación de haberes: la reducción real en jubilaciones y salarios públicos sigue siendo el principal motor del ajuste.
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Caída de recaudación: la recesión económica impacta directamente en el IVA y Ganancias, lo que pone un techo a la mejora fiscal.
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Gasto operativo: se observa un recorte severo en transferencias a provincias y universidades.
En el ámbito de la economía doméstica, este escenario de ajuste se siente con mayor fuerza en el incremento de los servicios básicos: el precio de la garrafa y las tarifas de gas natural han presionado el presupuesto mensual de las familias, que deben reasignar consumos para cubrir necesidades energéticas esenciales frente a la caída del poder adquisitivo.