POLÍTICA
Salud de élite: OSDE ya roza el medio millón de pesos
Las prepagas no frenan y la desregulación prometida se convierte en cartelización de hecho
Mientras el gobierno profundiza la desregulación del sistema de salud, OSDE informó a sus afiliados un nuevo incremento que entrará en vigencia el 1 de marzo. El aumento es del 2,80% sobre la cuota mensual, pero el valor nominal revela una realidad prohibitiva: el Plan 210 llegará a $428.977 sin impuestos. Para una familia tipo, mantener una cobertura de este nivel ya compite directamente con el valor de un alquiler o una canasta básica total. La medicina privada en Argentina se está convirtiendo en un bien de lujo accesible solo para sectores de ingresos altos.
OSDE ampara el aumento en la Resolución 2155/2024, argumentando la necesidad de «retribuir adecuadamente la labor de los profesionales» y asegurar la «sustentabilidad del sistema». Pero el malestar entre afiliados crece. Denuncian que a pesar de los aumentos constantes, los copagos siguen vigentes en muchas prestaciones y las cartillas de profesionales continúan reduciéndose. La ecuación no cierra: más caro, menos cobertura real. La justificación corporativa choca con la experiencia cotidiana de quienes pagan y no ven mejoras en el servicio.
El marco normativo actual, impulsado por Federico Sturzenegger desde el Ministerio de Desregulación, eliminó los topes que antes regulaba el Estado. Las prepagas ajustan tarifas en función de sus propios costos y márgenes de ganancia. Para el sector es «libertad de precios». Para el usuario es un ajuste por goteo que obliga a miles a bajarse de plan o abandonar el sistema privado para volcarse al ya saturado sistema público. La desregulación prometió competencia para bajar precios. Por ahora, lo único que se observa es cartelización de hecho donde el usuario no tiene escapatoria.
Con cuotas que superan los $428.000 para planes básicos y salarios que cayeron 8,4% en el primer año de Milei, el acceso a salud privada se restringe. La promesa era más competencia, mejores precios. La realidad es medicina para pocos.