OPINIÓN
«Los transfugas y los judas contemporáneos», por Ariel Rolfo
Judas Iscariote fue uno de los doce apóstoles y quien traiciono a Jesús por treinta talentos de plata, quizas esta explicación es innecesario por el conocimiento generalizado que se tiene de este evento central por el cual Jesús fue atrapado y luego crucificado.
Si bien el relato bíblico no merece explicaciones mayores si es necesario en el caso de los Judas Contemporáneos que se enmascaran de una cosa y resultar ser otra, en particular en el caso de dirigentes políticos que terminan siendo encumbrados funcionarios no solo engañan a la ciudadanía en campaña sino que después la terminan traicionando desde el gobierno.
Es importante poner énfasis en los traidores porque como dice una canción “un traidor puede más que mil valientes” algo que se verifica en la realidad ya que miles de valientes dan la lucha para lograr que un proyecto político arribe al poder y después quien llego enarbolando ese proyecto termina siendo funcional al enemigo, traicionado a los militantes que lo apoyaron y al pueblo que lo voto.
Esto hoy se puede ver en el caso de algunos gobernadores o legisladores justicialistas que con la excusa de defender los intereses de su provincia acompañan leyes e iniciativas que generan un perjuicio cierto a la nación toda, su fundamentación es la de un verdadero “federalismo apátrida”.
Hoy se empieza a tratar en el Congreso en la Cámara de Senadores la Ley Bases que el gobierno de los grupos económicos concentrados redacto con la pluma de Federico Sturzenegger e hizo presentar por el títere y desequilibrado mental que funge de presidente.
Aprobar esta Ley además de anticonstitucional, por darle poderes extraordinarios al ejecutivo nacional, algo que encuadraría en el delito de traición a la patria sería una alta irresponsabilidad por parte de los legisladores debido al evidente grado de desequilibrio mental que sufre el presidente.
Dentro de la misma entre otras cuestiones se halla del RIGI que prácticamente regala a la rapiña de los grandes grupos económicos locales (Oligarquía Argentina) y extranjeros (Multinacionales) los recursos naturales existente en nuestra república.
El glorioso artículo 40 de la Constitucion Justicialista de 1949, denominado el bastión de la soberanía nacional por Raúl Scalabrini Ortiz, decía en parte de su redacción:
“Art. 40 – La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social….. Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias.”
En el mismo la visión justicialista era que las riquezas naturales del país eran para el bienestar del pueblo y para ello estaban en salvaguarda de la nación que compartiría federalmente los beneficios también con las provincias.
Por esta razón llama la atención el apoyo a la Ley Bases con, entre otros aditamentos, el RIGI por parte de los gobernadores justicialistas de Catamarca, Raúl Jalil, de Tucumán Osvaldo Jaldo y de Salta, Gustavo Sáenz que le pidieron a las senadoras y senadores de Unión por la Patria que representan a sus provincias que voten a favor del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el retorno del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores.
El caso de Miguel Picheto es entendible ya que un Tránsfuga Reincidente y como mercenario de la política sirvió a distintos proyectos políticos: primero menemista, después kirchnerista y por ultimo macrista. Hace tiempo que cruzo el charco, hoy ya es fogonero y lobbista del actual gobierno de turno, aunque en realidad lo es de los Grupos Económicos Concentrados (Oligarquía Argentina) que están detrás del mismo.
Pero en el caso de los gobernadores citados hace tan solo 6 meses atrás llegaron como justicialistas al gobierno pero ahora traicionan descaradamente a su espacio político y a sus votantes.
Bueno será en el justicialismo apelar a la sabiduría rural argentina y “separar la paja del trigo” o “sacar la manzana podrida del cajón” ya que si se sigue siendo indolente e inoperante en estos casos no solo se estará denigrando la identidad política del justicialismo y siendo irrespetuosos del peronista que acompaño sino que además será un mensaje de mayor confusión a la ciudadanía respecto de que realmente es el justicialismo y que intereses defiende.
Ya son muchos los conversos, los crápulas y troyanos impunes que tuvo el justicialismo como para seguir siendo indolentes e inoperantes en este sentido. Se los debería no solo expulsar del partido sino también estigmatizarlos públicamente como lo que realmente son: Tránsfugas y Traidores.
Ariel Rolfo