INTERÉS
Restauran la Pirámide de Mayo para que luzca como hace un siglo
volanta
El primer monumento público porteño. Ya se retiraron las capas de cal, pintura y pegatinas que la cubrían y ahora se están quitando los restos. Se recuperarán las cuatro estatuas que la rodeaban y que habían sido trasladadas en 1912.
Desde diciembre, en la Plaza de Mayo hay más movimiento que de costumbre. Su pirámide, el primer monumento público de la Ciudad, está siendo restaurada para recuperar el aspecto que tenía en 1912, cuando fue trasladada más de sesenta metros hasta su ubicación actual. También se recuperarán las cuatro estatuas que la rodeaban y que fueron mudadas aquel año.
La superficie de la pirámide es “la zona más afectada por el acercamiento de la gente”, contó Marcelo Magadán, arquitecto y director de la restauración, al diario Clarín.
Desde que empezaron los arreglos, en la última semana de diciembre, el equipo de arquitectos, historiadores y químicos retiró las 12 capas de material que había en los escudos y la parte baja. Ahora, quitan los resabios. “Entre capa y capa encontramos cal, pintura látex, grafitis y pegatinas. Además había una superposición ilógica: enduido, que tapaba pintura, que tapaba cemento. En estos años fueron aplicando lo que tenían, sin criterio”, explicó Magadán al mismo medio.
Es que esa aplicación de cemento o de pinturas modernas fueron cerrando los poros de la estatua al punto de generar capas impermeables que favorecieron la concentración de humedad.
“Como en otras construcciones antiguas, los revoques están hechos con cal apagada. Trabajamos con el mismo material y otros compatibles. No sólo para que el aspecto sea el mismo, en especial para que haya la misma porosidad”, completa la restauradora Marta Zaffora.