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Francisco llegó a Cuba y pidió “avanzar” con el acercamiento a EE.UU.
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El papa Francisco llegó este sábado en la tarde a La Habana para iniciar una gira a Cuba y Estados Unidos, tras haber tenido un papel clave en la reconciliación entre estos dos viejos enemigos de la Guerra Fría.
El avión del pontífice argentino aterrizó a las 15h50 locales en el aeropuerto José Martí, y fue recibido al pie de la escalerilla por el presidente Raúl Castro y el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, a quienes saludó con sendos abrazos.
«Santidad (…), nos sentimos muy honrados con su visita», dijo Raúl Castro en un discurso de bienvenida, en una ceremonia en la que estaban presentes varios miembros de la cúpula gobernante cubana.
Además, agradeció al papa su apoyo en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con EE.UU., un «primer paso en el proceso hacia la normalización de los vínculos entre ambos países que requerirá resolver problemas y reparar injusticias».
«El bloqueo, que provoca daños humanos y privaciones a las familias cubanas, es cruel, inmoral e ilegal, debe cesar», afirmó Castro al recibirlo en el aeropuerto de La Habana.
Por su parte, Francisco calificó el recién acercamiento entre Cuba y Estados Unidos como un ejemplo para el mundo, y pidió a sus líderes avanzar más en ese camino.
“Animo a los responsables políticos a continuar avanzando por este camino y a desarrollar todas sus potencialidades, como prueba del alto servicio que están llamados a prestar a favor de la paz y el bienestar de sus pueblos, de toda América, y como ejemplo de reconciliación para el mundo entero», dijo el pontífice.
También pidió los «medios necesarios» para que la Iglesia Católica desarrolle su labor «con libertad» en la isla, y envió un saludo al padre de la revolución cubana, Fidel Castro.
«Hoy renovamos estos lazos de cooperación y amistad (con el gobierno comunista cubano) para que la Iglesia siga acompañando y alentando al pueblo cubano en sus esperanzas y en sus preocupaciones, con libertad y todos los medios necesarios para llevar el anuncio del Reino (de Dios) hasta las periferias existenciales de la sociedad», dijo el papa ante Castro y los obispos cubanos.