INTERÉS
Se defendió la docente separada de su cargo que motivó el paro
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Alejandra Bellini, desplazada por presuntamente no intervenir en un caso de violencia familiar que terminó con la muerte de uno de sus alumnos, aseguró que “no hubo nada” que “pusiera en alerta” a las autoridades del jardín para evitar el crimen del chico en manos de su padrastro. Sin embargo, admitió que el niño iba a clases con diversos golpes.
La Ciudad de Buenos Aires será este miércoles escenario de un polémico paro docente a raíz de la sanción a dos maestras por –presuntamente- no haber intervenido en un brutal caso de violencia familiar que terminó con la muerte de un alumno de 5 años. Ante esta situación, una de las docentes involucradas salió a defenderse y aseguró que “no hubo nada” que “pusiera en alerta” a las autoridades del jardín para evitar el crimen del chico en manos de su padrastro.
«Hubo dos situaciones, una fue un moretón del tamaño de un dedo en una mejilla; la otra fue un chichón en la frente, como cualquiera se da. No era un golpe contundente», detalló Alejandra Bellini, quien también contó que el niño perdió parte de sus dientes, pero la madre y el menor alegaron que fue tras una caída en la bañadera.
Al respecto, sostuvo que «en todos los casos, la madre labró actas explicando qué pasó y siempre refirió situaciones de juego cuando se cayó el niño» y remarcó que «solo fueron estos tres episodios, no hubo más».
En tanto, la maestra señaló que «el niño jamás dio evidencias de una situación conflictiva en su domicilio», por lo que remató: «No hubo nada que nos pusiera en alerta» ya que «el nene era un chico normal, que jugaba, que era feliz en el jardín».
Bellini también contó que Agustín comenzó las clases una semana después que sus compañeros y lo primero que hicieron fue entrevistar a la madre, que «en ningún caso refirió ninguna situación de violencia» y remarcó que la mujer «siempre resultó creíble».
Además, aseguró que la madre del menor asesinado «estaba presente en el jardín, siempre participó de las actividades» y hasta detalló que festejaron el cumpleaños del niño dentro del establecimiento, y estaba su familia, «todos muy felices, así que nada nos hizo suponer este desenlace».
Ante el apoyo de los gremios docentes, que mañana pararán por 24 horas para repudiar esta medida del gobierno porteño, la docente sentenció: «Nosotras lo que necesitamos es ayuda, necesitamos recursos humanos porque nosotras no somos psicólogas ni detectives privados ni abogados».
Bellini reprochó la decisión del Ministerio de Educación porteño de apartar de sus cargos en el Jardín de Infantes Común N2 Distrito Escolar N12, a ella y a la directora Elsa Vincová, al remarcar que «no» son «peligrosas para los niños».
En cuanto al cuestionamiento del Ministerio de Educación de la Ciudad por no haber tocado el botón de alerta dispuesto para casos de violencia, la maestra respondió: «Los botones los hubiesen empezado a tocar ellos con políticas educativas importantes que se necesitan hoy en las aulas para sostener a todas las familias vulnerables que estamos recibiendo».
El caso
El 9 de junio, Agustín Marrero, un niño que acudía a sala de cinco del Jardín de Infantes N° 2 de Flores, falleció tras recibir una feroz golpiza. Por el crimen se encuentra acusado el padrastro del nene, Leandro Sarli.