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Habló la esposa del ex represor Ernesto Barreiro

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Ana Maggi es la mujer de Ernesto Barreiro, el militar que dijo dónde fueron enterrados los cuerpos de 25 desaparecidos. «Los militares capturaban al enemigo», sostuvo Maggi.

Ernesto «Nabo» Barreiro, imputado en la megacausa La Perla por crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura cívico–militar, reveló ante la justicia los lugares donde se habría realizado el enterramiento clandestino de al menos 25 víctimas del terrorismo de Estado.

La confesión del imputado generó un gran revuelo. Las asociaciones de DDHH junto a familiares de víctimas, piden desde siempre, que los genocidas revelen dónde están los cuerpos. La «confesión» de Barreiro fue destacada por la presidente Cristina Kirchner y puesta de relevancia por el juez Jaime Díaz Gravier, presidente del Tribunal Oral Federal N°1, que juzga a Barreiro y a otros represores en la llamada «megacausa La Perla».

El Equipo de Antropología Forense trabaja para corroborar el dato que soltó Barreiro. Mientras la esposa del militar dio una entrevista a Infobae en la que replicó la teoría de los dos demonios y cargó contra la lucha política de aquellos años.

La verdad permitiría «romper con el relato oficial que le conviene al Gobierno para condenar a los militares».
Ana Maggi aseguró que «cuando hablamos de esa época, se dice que los militares secuestraban, torturaban y tenían centros clandestinos, pero esto no era así. Eso es tergiversar la historia. Los militares capturaban al enemigo. Tenían prisioneros a sus enemigos y los centros clandestinos no eran clandestinos. Eso se fue tergiversado por el maldito silencio de los militares».

Para la esposa del ex represor lo que se vivió fue «una guerra» y la confesión de Barreiro ante la Justicia «abre el camino de la concordia que tanta falta le hace a los argentinos porque se comienza a conocer la verdad». Según Maggi, se trataría de «la verdad histórica completa», y no aquella «sesgada» que permitiría «romper con el relato oficial que le conviene al Gobierno para condenar a los militares».

Maggi confía en la veracidad del testimonio de su esposo. «Conociéndolo, hay que confiar en cualquier actitud que tome Ernesto. Como expresé, él es un soldado de honor. Tiene coraje y es muy inteligente. Todo lo que haga va ser en beneficio de todos y de la patria», señaló al respecto.

De acuerdo a la información que maneja el tribunal que juzga lo ocurrido en Córdoba, son cerca de mil las personas asesinadas en «La Perla». Sobre este punto, Maggi aseguró «hay que preguntarle a él (su esposo)» que «está dispuesto a hablar con los medios».

Por otro lado, la esposa del genocida investigado cuestionó al Gobierno y su política de Derechos Humanos. Aseguró que 275 militares detenidos por delitos de lesa humanidad murieron «por abandono de persona» y que lo dicho por Barreiro «tiene que ver con la propia necesidad de las víctimas del terrorismo que necesitan saber quiénes fueron los asesinos de sus hijos». «Por ejemplo quién asesinó a la hijita de Viola (en Tucumán en 1974). Falta información de quiénes son los asesinos de (José Ignacio) Rucci», agregó.

«El kirchnerismo no quiere que se sepa esto; es una verdad a medias, que es más una mentira que una verdad. Ellos sólo hablan de los delitos de lesa humanidad cometidos por los genocidas, pero ¿quiénes son genocidas? ¿Esto no es genocida?, se preguntó. «En una guerra hay ganadores y vencidos. Quién vence y quién es vencido. No soy militar pero hablo como esposa de un militar; hija de un militar. En Argentina hubo una guerra», aseveró.

«El objetivo de la política de Derechos Humanos del Gobierno es el negocio. Usan todo el dinero que reciben de las organizaciones de DDHH para hacer estos juicios. Lo manejan a su antojo. Ocultan información y la manejan de acuerdo a lo que les conviene», remarcó. Culpó, asimismo, a los mandos altos del Ejército por «no hablar» y los acusó de «no responder» como sí lo hizo su esposo, según publica Infobae.

«Mi marido nunca estuvo de acuerdo con los desaparecidos ni muchos otros militares. No hay que matar a nadie, pero en la guerra se mata o se muere. Hay prisioneros de guerra. Se los juzga por traidores a la patria y se los fusila», manifestó. «Eso se intento en Córdoba a través de (Luciano) Menendez pero Videla se opuso. No sé sobre los crímenes de guerra cómo se clasifican. Hay leyes para guerra y para la paz

Por último Maggi fue consultada sobre qué haría si alguna de sus hijas fuera desaparecida. «Si mi hija hubiera desaparecido, hubiera luchado aún más por las personas que hoy buscan a sus parientes, pero con la diferencia de que no hubiera mentido ni robado ni me vendería por un discurso falso».

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