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Caso Dalmaso: El hermano rompió el silencio a 8 años del crimen

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Juan Dalmasso cuestionó la investigación y aseguró que el gobierno de Córdoba no apoyó a su familia cuando quiso ofrecer una recompensa a cambio de información. El expediente está inactivo desde hace más de un año.

Aún cuando la causa que investiga el crimen de Nora Dalmasso no está formalmente archivada, en los hechos el expediente está inactivo desde hace más de un año. El propio fiscal de instrucción Javier Di Santo admitió que desde que Facundo Macarrón fue desestimado como sospechoso del homicidio de su madre, no surgió ninguna pista nueva en busca del asesino, según informó Tiempo Argentino.

«Si a Nora la mataran hoy, pasaría lo mismo porque nadie se quiere ocupar de que se sepa la verdad. La justicia nunca se quiso meter con alguien con estatus social o que pudiera causar problemas. La única novedad que tuvimos en mucho tiempo fue el ascenso de los fiscales que trabajaron en la causa pese a no haber logrado nada», dijo a Tiempo Argentino Juan Dalmasso, hermano de la víctima y padrino de Facundo.

El hombre hace referencia a la versión que señala la promoción de los cuatro fiscales de Río Cuarto, pese a las críticas que recibieron dos de ellos por su actuación en la causa Dalmasso.

«Si a Nora la mataran hoy, pasaría lo mismo porque nadie se quiere ocupar de que se sepa la verdad».
Según lo publicado por el diario Puntal de Río Cuarto, el destino de Di Santo sería una de las Cámaras Penales de la ciudad.
También resulta llamativo el ascenso del fiscal Fernando Moine, quien trabajó a la par de Di Santo hasta febrero de 2007 cuando el fiscal general de la provincia, Darío Vezzaro, decidió que sólo colabore como ayudante.

Moine había sido incluido en el pedido de juicio político impulsado por el gobernador José Manuel De la Sota luego del «perejilazo», la movilización popular que puso en evidencia la maniobra para culpar a Gastón Zárate –apodado «El Perejil»– del homicidio de Nora Dalmasso. Pero el pedido de jury nunca se trató en la Legislatura provincial.

Juan, junto a su madre, María Delia Grassi, habían estudiado la posibilidad de ofrecer una recompensa a quien aporte información que ayude a esclarecer el asesinato, pero esa idea finalmente no prosperó: «No recibimos ayuda de ningún lado. El gobierno provincial nunca se ocupó de nosotros.»

Para la familia de Nora, el fiscal Di Santo se equivocó desde un principio cuando consideró el hecho como un crimen de celos y que más tarde agravó el error al creer que el asesino estaba dentro del círculo íntimo de la víctima. Tan seguro estaba que no dudó en apuntar contra el hijo menor.

El cadáver de Nora Dalmasso, de 51 años, fue descubierto el 26 de noviembre de 2006 en la cama de su hija Valentina, dentro de su casa del barrio Villa Golf de Río Cuarto. La mujer estaba desnuda, con golpes en el rostro y en otras partes del cuerpo y signos de haber sido ahorcada.

Después de 45 días, por orden de Di Santo, la policía detuvo al pintor Gastón Zárate, quien había trabajado en la casa de la víctima. Fue acusado de violación y homicidio. A los pocos días fue sobreseído.

Desde 2007, el hijo de la víctima quedó imputado de homicidio calificado en grado de sospecha leve –una acusación insólita que le permitía estar libre– en base a informes genéticos que determinaron que había un haplotipo «Y» del linaje Macarrón en muestras del cadáver. Sin embargo, en 2012 fue sobreseído por el juez. Desde entonces, el único avance que hubo en la causa fue el de la impunidad.

Querellante

Si bien lo había anunciado su abogado Marcelo Brito en reiteradas oportunidades, hasta el viernes último Facundo Macarrón no se había constituido en querellante en la causa que investiga el homicidio de su madre.

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