DEPORTES
Angelici intentó justificarse y encendió aún más la polémica
volanta
El presidente de Boca, Daniel Angelici, se defendió a raíz de las escuchas que se hicieron públicas con el pedido de que el árbitro Germán Delfino “se equivoque lo menos posible”, en la antesala del partido frente a Vélez por el desempate disputado hace dos años para entrar a la Copa Libertadores. De todos modos, se negó a retractarse.
“No me arrepiento de defender los intereses del club. Lo volvería a hacer si me sintiera perjudicado”, afirmó Angelici, durante la conferencia que brindó en la sala de prensa de Boca sobre su diálogo con el entonces presidente de la AFA, Luis Segura.
La máxima autoridad de Boca indicó que el equipo fue afectado negativamente en los cotejos previos al choque ante el Fortín, que determinó su polémica clasificación al torneo intenacional, teniendo en cuenta la puja entre los dos clubes en la AFA para su realización.
“Boca, antes del partido con Vélez, estaba siendo perjudicado por los árbitros. Contra River tuvimos un penal en contra por una mano de (Fernando) Gago que no fue. Y estuvo también la patada de (Lionel) Vangioni que lesionó al Burrito (Juan Manuel) Martínez con arbitraje de (Silvio) Trucco. Por eso, no quiero que me favorezcan, pero tampoco que me perjudiquen”, manifestó Angelici.
Asimismo, admitió que “no corresponde” que el titular de una institución efectúe un llamado telefónico para transmitir ese mensaje, pero reiteró que “en el mismo contexto”, con arbitrajes que perjudiquen a su club, lo volvería a hacer.
El presidente de Boca expresó que no estaba “dolido” por el hecho, tanto de hablar con Segura como con Fernando Mitjans, presidente del Tribunal de Disciplina de AFA, para que le redujeran en ese entonces la suspensión a dos de sus jugadores.
Después de esto, el titular auriazul abrió la posibilidad de tomarse licencia, algo que se confirmaría en estas horas.
Por su lado, Mitjans también analiza solicitar la licencia por un lapso de 90 días o mismo renunciar al cargo. En ese caso, Eduardo Bozzi, el vicepresidente del Tribunal, quedaría a cargo.