OPINIÓN

Grave situación del servicio urbano Línea Roca. Por Santiago Blanco

volanta

Published

on

Desde la gestión del ex Ministro Randazo, está en proceso de electrificación el servicio Plaza Constitución-Avellaneda-La Plata.

Actualmente el servicio eléctrico se presta entre Plaza Constitución- Avellaneda-Berazategui. Desde esta ultima estación el servicio continua con micros hasta La Plata. Trasbordos y trastornos para los miles de pasajeros que viajan.

Los anuncios efectuados por el Ministro Dietrich seguían el siguiente cronograma:

a)- Diciembre 2016: El servicio se efectuaría hasta City Bell;
b)- Marzo 2017: El servicio llegaría hasta La Plata.

Sin embargo este cronograma anunciado por la máxima autoridad de transporte de la Nación recientemente, se reformuló según siguiente cronograma:

a)-Marzo 2017: Llegada a City Bell;
b)-Diciembre 2017: Llegada a La Plata.

Esto es un retraso respecto del programa anunciado del orden de 12 meses para su culminación.
Las estaciones donde se detienen los trenes durante las obras, que deben ser con andenes elevados dado los trenes adquiridos, se construyeron provisoriamente desplazadas de su ubicación definida de dos a cuatro cuadras. Las mismas no están protegidas, o sea sin techos, y sin boleterías.

Por lo tanto los pasajeros deben concurrir a la estación definitiva, esto es, la antigua estación, adquirir su pasaje y luego caminar el trayecto que los separa de la estación precaria. El piso de las mismas es de placas de madera muy precaria apoyada sobre una estructura tubular. Mientras tanto las estaciones definitivas, están abandonadas y deberá efectuarse la elevación para recibir los trenes de piso elevado dentro del plazo nuevo establecido.

Es de destacar que cuando se efectuó la electrificación Constitución-Temperley-A. Korn-Ezeiza, la programación de aquella administración permitió la convivencia de los dos sistemas y nadie pensó siquiera ( ni grupo japonés ni grupo argentino) la implementación de andenes que perturbara, con los consiguientes riesgos, a los pasajeros, ni tampoco hubo interrupción del servicio diesel y menos la utilización de micros con los consiguientes trastornos operativos y costos para el Estado. Solo bastaba ver las interminables colas durante toda la jornada incrementadas notablemente en horas de punta.

Se denota en la programación la priorización operativa del ferrocarril sin tener en cuenta los costos económicos ni tampoco la minimización de los trastornos hacia los usuarios.

Tendencias

Salir de la versión móvil