OPINIÓN

El coronel sí tiene quién le escriba. Por Martín Gainza*

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Crónica de luces y sombras en los anuncios jubilatorios.

Hoy el sistema de Seguridad Social de la Argentina, en lo que jubilados y pensionados refiere, cubre a casi 7.000.000 de personas.

Tenemos más del 98% de Tasa de Cobertura. Significa que de aquellos adultos mayores en condiciones de edad para jubilarse, casi el total tiene su beneficio previsional. Y en alrededor del 50% de los hogares más de un haber jubilatorio

En virtud de la repatriación de los activos que antes estaban en manos de las AFJP, el Estado crea lo que conocemos como Fondo de Garantía y Sustentabilidad, hoy valuado en alrededor de 50.000 millones de dólares (más que las reservas del Banco Central ) que permite garantizar en el mediano plazo que los jubilados y pensionados nacionales no vuelvan a ser como en otras épocas la variable de ajuste de la economía argentina.

Recordemos algunos años y números: Allá en los noventa y comienzos del 2000 la jubilación mínima rondaba los 150 dólares. Y el número de jubilados nacionales era menos de la mitad actual. Fruto del desempleo de aquellas épocas (y el informal o en negro ) y la imposibilidad de realizar aportes los adultos mayores no podían tener acceso a su derecho jubilatorio.

Esa jubilación de 150 dólares como consecuencia de la devaluación de esos años, descendió a un promedio de 50 o 60 dólares. Desde el 2003 ese fue el primer paso a atender. Recomponer la jubilación mínima. Mas de 10 aumentos bajo la figura de los decretos presidenciales, fueron el instrumento utilizado para la actualización de los haberes.

El segundo paso, fue la Inclusión Jubilatoria. Las moratorias previsionales, sumaron al sistema a mas de 3.000.000 de argentinas y argentinos victimas del trabajo en negro, el desempleo y las sucesivas crisis económicas. Sin esas moratorias (en la actualidad vigente hasta septiembre la segunda ) hubieran quedado definitivamente fuera del sistema de Seguridad Social y haberse cristalizado una de las injusticias mas grandes y dolorosas. Por eso las moratorias fueron ante todo, reparadoras de un ciclo económico injusto.

El tercer paso fue la repatriación de los Fondos de las ex AFJP. Que del año 2009 a la actualidad pasaron de menos de 100.000 millones de pesos, a los casi 800.000 millones de hoy. El crecimiento de este Fondo, a pesar de las crisis económicas internacionales por todos conocidas, demuestran que el Estado a través de Anses no solo los cuidó sino también los acrecentó para garantizar la sustentabilidad del sistema.

LOS ANUNCIOS DEL PODER EJECUTIVO NACIONAL. LA DISCUCIÓN EN EL CONGRESO:

El anuncio del PEN, contiene el pago de juicios y posibles litigios a alrededor de 1.000.000 de jubilados. La cifra anunciada que beneficiará a 2.500.000 no esta del todo clara. Creemos que no es correcta. Y si que abarca a 1.000.000 de personas.

Ya 1.000.000 de personas hicieron su juicio y lo están cobrando. Pero hay 300.000 en juicio y 700.000 que nunca lo hicieron y debe reajustarse su haber.

Estamos hablando de las personas que han tenido trabajo en relación de dependencia, y no tienen aportes como autónomos.

Los jubilados con aportes autónomos, los de la Moratoria Previsional y aquellos que perciben haberes mínimos no están contemplados en los proyectos de Ley.

Se anuncia una Pensión Universal para la Vejez. Será del 80 por ciento de la jubilación mínima y las personas la podrán solicitar en caso de no tener sus aportes o no tenerlos completos a los 65 años. Acá hay algo importante que creemos el congreso no debe dejar pasar. En el caso de las mujeres la solicitud del beneficio debe ser a los 60 años. Si se establece los 65 años, lo que se convalida es un aumento de la edad para jubilarse. No es correcto y no estamos de acuerdo. Mujeres a los 60. Varones a los 65. Es una conquista social que hay que mantener.

LA PREGUNTA OBVIA. Y ESTO CON QUE SE PAGA ? EL DEBATE POR EL FINANCIAMIENTO:

Las medidas serían solventadas a través del Blanqueo de Capitales anunciado, y el Fondo de Garantía y Sustentabilidad de Anses.

Vamos por partes: No sabemos cuanto se podrá recaudar a través del Blanqueo. Si sabemos, que lo que se obtenga, será por única vez. Y de ninguna manera servirá para cubrir el costo fiscal de la medida más allá de un año. Se supone que esta medida es de 80.000 millones anuales extras.

Por lo tanto hay que recurrir al Fondo de Garantía y Sustentabilidad. Y acá hay que ser cautos. El Fondo de Garantía es un fondo anticíclico, que evita que el Sistema de Seguridad Social sufra recortes en épocas de recesión económica. Su rol como el nombre lo índica es garantizar el pago de jubilaciones presentes y futuras ( para eso debe crecer como todos estos años lo venía haciendo ) y hacer sustentable en el tiempo el pago de jubilaciones.

A este Fondo aportan todos los argentinos. No es “la plata” de un sector en particular. Es de todos. Trabajadores y desocupados aportan a través de sus contribuciones laborales e impuestos. Ejemplo: El 20 % del impuesto a las ganancias, el 11% del Iva, el impuesto a los combustibles y cigarrillos, etc. Al igual que en la mayoría absoluta de los países, la Seguridad Social en la Argentina se financia en forma mixta. Casi el 54% son aportes y contribuciones de los trabajadores, y el 46% restante a través de los impuestos mencionados que todos los argentinos pagan, independientemente de su situación económica, social o laboral.

El Congreso Nacional deberá actuar como garante de el fortalecimiento del Fondo. No repitamos errores del pasado. En los 90 se privatizaban empresas públicas para con lo obtenido pagar deudas a los jubilados de ese entonces. Todos sabemos que no funcionó Hoy hay que defender los activos del Fondo de Garantía, principalmente las posiciones accionarias Las fuerzas políticas con representación parlamentaria deben con claridad explicitarlo.

El Fondo de Garantía y Sustentabilidad debe ser respetado en su integración. Significa llevar adelante todas las medidas para que lejos de decrecer, pueda seguir creciendo y garantizando el funcionamiento presente y futuro del sistema.

CONCLUSIONES:

1- Estamos de acuerdo con que hay que pagar las sentencias adeudas. Y mucho más que la decisión sea a través del Congreso de la Nación. Nunca más someter a los adultos mayores a largos procesos judiciales. Esa es la decisión política que debemos tomar.

2- Proteger el Fondo de Garantía y Sustentabilidad. Porque es el resguardo del sistema y se construye con el aporte de todos los argentinos. El Congreso a través de las distintas fuerzas políticas están frente a lo que se denomina “políticas de estado”. Por lo tanto hay que buscar consensos y mantenerlos en el tiempo.

3- Mantener las edades jubilatorias. La pensión Universal por Vejez no las debe cambiar. Mujeres a los 60 años y varones a los 65 años.

4- Buscar las medidas y recursos necesarios para mejorar las jubilaciones mínimas. Ya que los proyectos del Ejecutivo Nacional, en esta etapa, no las han tenido como prioridad.

5- No concluir el debate de la Seguridad Social. Estos proyectos que el Congreso tratará en los próximos días no incluyen a los más de 3.000.000 de jubilados por la moratoria, y a los que son autónomos o tienen componente autónomo en sus haberes. Alrededor de 5.000.000 de jubilados nacionales no tendrán ningún cambio favorable en esta instancia.

6- Por último, algo que incumbe al gobierno nacional, pero también a los provinciales y locales. Y a los empresarios y sindicatos. La lucha sin cuartel contra el empelo no registrado. La mejor manera de tener un sistema de Seguridad Social fuerte en el tiempo es que el empleo sea en blanco y registrado. Este es un derecho de los trabajadores y una obligación de los gobiernos.

* Abogado. Miembro del Consejo Ejecutivo del Partido Justicialista de la Provincia de Santa Fe.

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