OPINIÓN
«Mi sufragio es cantado: yo voto por el trabajo»
volanta
Daniel Scioli defiende lo público y sostiene que el crecimiento se hace a partir del trabajo y no al revés.
El domingo que viene más de 32 millones de argentinos vamos a votar. La segunda vuelta propone dos opciones. Y sobre estas tenemos que decidir. Ambas tienen características diferentes, rumbos distintos y alianzas estratégicas opuestas. Por un lado está Scioli, que propicia la defensa del trabajo con un Estado activo. Muy presente. Y por el otro, Macri. Que sólo propone poner la lupa en la competitividad y dejar todo en manos del mercado. Esto es, que quienes tienen su interés puesto en las finanzas, decidan sobre el futuro de los argentinos.
Cuando me refiero al futuro, estoy hablando del presente. De un presente que se basa en la fuerza del trabajo. A poco que miremos para atrás vamos a recordar desocupación, salarios estancados y una realidad laboral triste, por sobre todas las cosas. Una realidad a la que los argentinos hemos conseguido torcer y a la que no queremos volver.
Podemos hablar hoy de millones de argentinos ocupados. Pero elijo hablar en forma individual de cada trabajador que por mérito propio y por su esfuerzo personal, logró acceder a un trabajo. Y lo cuida. Lo desarrolla. Se capacita. En pocas palabras, busca crecer. Y en ese crecimiento, de a uno, se construyó una fuerza laboral colectiva. No es poca cosa en los tiempos que corren. El mundo vive una crisis de empleo desde hace siete años. Y todos juntos hemos hecho el esfuerzo de intentar que no nos contagie.
No es mi intención hablar del dólar ni de cálculos devaluatorios. Y mucho menos de ajuste. No soy economista para hablar de eso. Pero no hace falta serlo para entender lo que esos tres conceptos significan para el empleo. Por eso es que lo que aquí van a leer, se refiere al trabajo. A la defensa de ese empleo que es de uno y es de todos. A la defensa de los instrumentos que hacen a los salarios y a las condiciones laborales. Sin olvidar las instituciones que protegen a los trabajadores. Hoy tenemos 50 leyes que hace 12 años no existían.
Estas son las cuestiones que tenemos que poner sobre la mesa. Porque en las próximas elecciones, lo que está en disputa es lo que cada argentino construyó con el empleo. No es momento para generalidades. Todos tenemos el derecho de que nos digan lo que van a hacer con los sueños, los anhelos y los esfuerzos de cada trabajador. ¿Y cómo? La gran pregunta es: ¿van a seguir protegiendo los puestos como hasta ahora o quieren volver atrás? ¿Van a seguir las paritarias como hasta ahora o las van a suprimir porque son «fascistas» o un «costo laboral» que hay que bajar? ¿Van a seguir combatiendo la informalidad o van a volver a la «ley Banelco» y a desmantelar la inspección laboral? ¿La Ley que promociona el Empleo Registrado, va a seguir?
Tengo claro que Scioli va a seguir en este camino porque lo explicita claramente. Cuando habla dice palabras como producción, empleo, salarios, Estado presente. No prioriza el mercado. Hace propuestas concretas sobre jubilaciones y Ganancias. Es un defensor de lo público y sostiene que el crecimiento se hace a partir del trabajo y no al revés.
En cambio Macri habla de otras cosas. Se preocupa por lo que el mercado necesita. Sus asesores dicen que el dólar debe subir. O que el empleo estatal debe bajar. Esto significa que sus propuestas están basadas en los tres conceptos que tanto daño le hicieron al trabajo y a los trabajadores argentinos.
Miremos el empleo. El principal articulador entre la economía y el bienestar de los hogares. Y un factor fundamental para la distribución del ingreso y la equidad. No es esto lo que expresa Macri. Él y sus asesores hablan de ajuste. De un estado sobredimensionado. No dicen inversión social, hablan de «gasto». En ésta lógica es poco creíble pensar que van a mantener los REPRO, los Procedimientos Preventivos de Crisis y las políticas para Empresas Recuperadas.
Echemos un vistazo al Trabajo Registrado, un derecho de los trabajadores peleado palmo a palmo con algunos empresarios que muchas veces les saquearon ese derecho que hace posible la jubilación, la seguridad en el trabajo, vacaciones, el aguinaldo y la salud. Por eso asusta que Cambiemos proponga planes como el Primer Empleo, que desfinancia por completo durante cinco años al Sistema Previsional Argentino. Que provoca la sustitución de trabajadores con un solo beneficiado: el empleador.
Repasemos la cuestión salarial. Hoy los trabajadores cuentan como capital social 12 años ininterrumpidos de negociaciones colectivas y paritarias. En las que no sólo negocian sus salarios sino también las condiciones laborales para todo el año. Yo he escuchado que en el PRO hablan de acuerdo de precios y salarios y dólar alto. Con esto no se cuidan los ingresos. Ni la distribución. Ni nada. Yo he escuchado también a un funcionario decir que las paritarias se suceden todos los años sólo porque los precios aumentan. Esto está prenunciando lo peor para el salario.
Hablemos del desarrollo laboral. Pero no sólo de lo hecho en capacitación, en formación profesional y sindical. Hablemos de los jóvenes. De cuidar a los chicos. De que la jubilación siga siendo un derecho para todos, beneficio sobre el que se han pronunciado en contra asesores del candidato de la Alianza Cambiemos. Hubo quien dijo que no se puede aumentar más las jubilaciones, ¿quiere decir que van a anular la movilidad jubilatoria? Y con el Progresar, ¿se va a seguir desarrollando como hasta ahora con 600 mil jóvenes por año o se los va a dejar a la deriva? Lo mismo el Pro.Cre.Ar, que hoy por hoy, es el programa que más créditos para la vivienda otorga en el país.
No es mi intención hablar de personas. Y tampoco de quienes componen los equipos técnicos que respaldan a cada candidato. No obstante, la trayectoria cuenta. Y sólo como un dato a resaltar podemos decir que a quien representa al FPV lo acompaña un grupo de profesionales con un objetivo claro: Trabajo y Estado. No pasa lo mismo con el candidato de Cambiemos. Sus referentes económicos miran para otro lado. Se ocupan de otros temas. No son buenos o malos por eso. Pero claramente los diagnósticos y las recetas que ellos ofrecen están muy lejos de proteger al empleo.
Mi voto es cantado. Yo voto por el trabajo. Por los trabajadores. Que también sabrán defender lo logrado.
Ministro de Trabajo de la Nación.
Fuente: Infonews