OPINIÓN
Con discursos como el de Macri es con lo que “hay que aflojar”
volanta
Muchos nos encontramos sorprendidos por el spot publicitario del candidato a presidente Mauricio Macri. El título del mismo es “Vendo flores para comprarme una bici”. La filmación pareciera desarrollarse en un ambiente natural (el patio de una familia), aunque todo lo demás es forzado.
En primer lugar, es evidente que la niña, a quien se identifica por su nombre al igual que a sus padres, se muestra incómoda ante la insistencia de Macri por tocarla, abrazarla y sentarla sobre sus rodillas. Los padres expresan “está nerviosa” a lo cual el candidato refiere “ya se va a aflojar”, mientras hace eterna una situación que dura pocos segundos.
Vemos también una situación de trabajo infantil en términos de estrategia de supervivencia que es celebrada por el candidato del PRO. En efecto, Macri valora positivamente el hecho de ser prácticamente una microemprendedora, incluso solicitándole ver su producción de flores.
El spot es ambiguo y la cantidad de metamensajes a los que refiere es infinita. Principalmente la naturalización del poder de los adultos sobre los niños y el trabajo infantil.
Desde diversos organismos de Gobierno, nacionales e internacionales, organizaciones privadas y la sociedad civil se viene trabajando para problematizar, sensibilizar y erradicar el trabajo infantil.
Durante estos años se han implementados políticas de seguridad social que buscan garantizar pisos de inclusión para quienes han tenido menos oportunidades. Estas acciones conjuntas han marcado un gran descenso en las cifras, aunque aún mucho por hacer.
Y es precisamente allí donde causan impacto discursos como el de Mauricio Macri, ya que, según lo visualizado en el spot, existe una infancia que se relaciona tempranamente con el trabajo como algo positivo y natural.
Estos argumentos constituyen un terrible paso atrás en políticas de promoción y restitución de derechos de niños, niñas y adolescentes. Un paso atrás. Un paso en falso. Con este tipo de mensajes es con lo que “hay que aflojar”.