OPINIÓN

Espontaneidad, el condimento que nunca debe faltar en el sexo

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Hace poco más de una década, la aparición del sildenafil revolucionó la sexualidad por su eficacia para hacer que el varón se sintiera plenamente seguro, aunque la utilización de la conocida «pastilla azul» quitaba «espontaneidad» a la hora de mantener relaciones.

Para no tener problemas de erección, debía tomar un comprimido en ayunas, como mínimo entre 30 y 45 minutos antes de la relación, y durante aproximadamente cuatro horas podía esperar que todo funcionara según lo esperado.

El problema es que buena parte del encanto de la vida sexual y el erotismo está en la espontaneidad, en permitirse el libre juego y dejar que las cosas sucedan cuando ambos lo desean y están listos.

Tal vez por eso es que ni a varones ni a mujeres les atrae demasiado la idea de tener que planificar el momento exacto en que van a tener una relación sexual.

Tales situaciones del tipo «ahora o nunca», en las que el tiempo apremia, pueden ser excitantes en el marco de una historia de suspenso o de aventura, pero no siempre lo son cuando se busca el placer sexual.

Así, es el fármaco el que determina en gran medida cómo y cuándo se tiene la relación, y muchos de los que han recuperado gracias a él su actividad sexual plena, añoran la «espontaneidad perdida».

La noticia es que hoy existen alternativas para quebrar esa supuesta disyuntiva entre «sexo espontáneo» y «sexo planificado».

«El varón tarda en promedio unos 30 minutos entre la aparición de la oportunidad y la concreción de una relación sexual. En general no les gusta planificar la relación sexual, y a las mujeres menos aún», explicó Gustavo Rodríguez Baigorri, médico psiquiatra y urólogo, jefe del área de Sexología Clínica del
Hospital Tornú.

No obstante, el urólogo señaló que «la disfunción eréctil, sobre todo cuando aparece en hombres más jóvenes, es una señal que da el organismo, y que no es de ningún modo un problema de «masculinidad», sino que debe ser investigada en su causa y tratada».

«Es muy importante saber que los mismos factores de riesgo que a nivel genital se manifiestan como disfunción eréctil son los que en el corazón causan la enfermedad coronaria.

Por eso, un paciente con disfunción eréctil que no trata las causas tiene una gran probabilidad de sufrir un infarto en los próximos cinco años», advirtió Rodríguez Baigorri.
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–«Estar listos» durante 36 horas–
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Las drogas inhibidoras de la 5-fosfodiesterasa actúan sobre esta enzima vasoconstrictora, que contrae los vasos sanguíneos del área genital, y de esta forma habilitan la plena irrigación y el llenado de los cuerpos cavernosos, es decir, la erección.

Cuando este efecto dura 36 horas, el paciente tiene un día y medio de tiempo en el que sabe que, en cuanto se presente la situación y el estímulo necesarios, podrá relajarse confiando en que la rigidez aparecerá sólo donde es necesaria.

En ese contexto, se lanzó al mercado Magnus 36 (Tadalafilo 20mg), del laboratorio SIDUS, para la función eréctil.

«Siendo su fórmula similar a la de los ‘erectógenos’ anteriores, tiene una modificación que lo hace prolongar sus efectos durante aproximadamente un día y medio más, lo cual es una ventaja adicional muy interesante», explicó el reconocido sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff.

Kusnetzoff destacó que el poder contar con 36 horas de eficacia, «significa simplemente que contribuye, ayuda, participa en la actividad erotizante de las caricias o estimulaciones producidas durante los llamados juegos sexuales previos, que desembocarán en el orgasmo masculino y en la posible multiplicidad
orgásmica femenina».

«Esa contribución se da en acción sinérgica conjunta con los estímulos correspondientes, al despertar y prologar la excitabilidad sexual, que es la segunda parte de la respuesta sexual», puntualizó el sexólogo.

Además, este nuevo producto tiene como diferencia que puede ser tomado con las comidas y «aún más, es conveniente que así sea», aclaró Rodríguez Baigorri–, ya que no pierde su eficacia con la ingesta de grasas y no tiene interacciones con medicamentos utilizados para el tratamiento de la hiperplasia prostática
benigna.

«Esto es muy importante, porque el agrandamiento de la próstata es una de las posibles causas de disfunción eréctil, y como el tadalafilo no interfiere con los medicamentos habitualmente usados
para tratarlo, se pueden solucionar ambos problemas simultáneamente», agrega el especialista.

De todos modos, los expertos aclararon que la droga por sí misma no produce la erección.

Es importante señalar que el medicamento no sustituye la acción de hombres o mujeres, que son quienes deben proporcionar y proporcionarse los estímulos correspondientes. No actúa el comprimido por sí mismo, sino que entra en combinación con la química correspondiente a la acción de los estímulos concretos», aclaró Kusnetzoff.

«Los estímulos eróticos directos suelen ser tanto más necesarios a medida que aumenta la edad de las personas. Especialmente a partir de los 50 años de edad», explicó el especialista.

Por su parte, Rodríguez Baigorri recuerda que, además de la edad, «las causas más frecuentes de la disfunción eréctil son las mismas que generan los factores de riesgo vascular: diabetes, hipertensión arterial, colesterol alto, obesidad, entre otras».

Los especialistas destacaron que ante un problema de erección, «es fundamental ante todo la consulta médica para hallar la causa» y «luego, si el médico lo considera, podrá dar la prescripción».

Fuente: Noticias Argentinas

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