OPINIÓN
“Perón, Profesor de la Escuela Superior de Guerra”, por Osvaldo Tosco
volanta
Juan Domingo Perón ha sido un personaje central de la política argentina del S XX, y para muchos la influencia política de su paso por la historia del país se hace aun vivida en el SXXI. Seguido por muchos, criticado por otros, Idolatrado por vastos sectores que fueron beneficiados por sus políticas sociales, imitado por un buen numero de dirigentes Perón sigue ocupando un sitio destacadísimo en el quehacer político del país, varias décadas pasadas ya de su muerte.
Pero, en realidad, tanto los que lo siguen cuanto los críticos, realmente conocen a este hombre cuya visión posibilitó una Argentina diferente a la que encontró en su tiempo?.
Probablemente no. A medida que transcurre el tiempo, la imagen de este hombre se cristaliza y, lamentablemente, se acota en la exteriorización de una comprensión incompleta.
Es imposible entender a Perón, su tiempo y su liderazgo, sin tener en cuenta que, en principio y fundamentalmente, fue un militar dedicado a su formación, perfeccionamiento, un observador agudo de la realidad del mundo de aquella primera mitad del SXX, que le toco vivir como oficial subalterno y jefe tanto en la Escuela de Suboficiales del Ejército, cuanto en las tropas de montaña, en Mendoza y especialmente el hermoso valle de Uspallata, donde conviviría con su superior y luego presidente, general Farrel. Es como joven oficial instructor, en la Escuela de Suboficiales donde su atención se centra en la docencia, hacia la que encaminara futuros pasos como militar y político.
También como alumno en la Escuela Superior de Guerra, donde se adentra en el conocimiento de la táctica, la estrategia, la alta política y la conducción, los pensadores de la antigüedad y los grandes generales y pensadores militares, como Clausewitz.
Desde 1931 a 1936, Perón se desempeña como adjunto y luego titular, en la cátedra de Historia Militar de ese instituto destinado a formar los oficiales de Estado Mayor. O sea Perón fue estudioso, conductor y maestro de quienes estaban en camino a responsabilidades públicas importantes, en el Ejercito o fuera de el.
Escribe sobre las operaciones durante 1914 en Prusia, Gallitzia, Tannemberg y los Lagos Masurianos, que publica en 1931. Escribe “Apuntes de Historia Militar”, en 1932, para evitar que sus alumnos distrajeran la atención escribiendo lo que el decía como profesor. En ellos acerca a sus discipulos a conductores tales como, Ciro, Epaminondas, Alejandro, Aníbal, Cesar, Gustavo Adolfo, San Martin, el mencionado Clausewitz y Von der Goldtz, para citar algunos.
Continua escribiendo en 1933 “La Guerra Ruso-Japonesa”, y “La Idea Estratégica y la Idea Operativa del General San Martin en la Campaña de los Andes”, presentado en el Congreso Internacional de Historia de América, en 1936.
También, el profesor de historia, basa y sistematiza su análisis de la realidad militar, pero también política, inherente al fenómeno guerra, a partir de los principios de la guerra, lo que les da una profundidad y comprensión de fuste.
Es así que Perón profesor y guía de sus alumnos, gracias a sus dotes de pedagogo, va cincelando en el al político que ocuparía tres veces la presidencia.
De alguna manera, ese sistema de pensamiento y su aplicación a la realidad política, le permite forjar los instrumentos de esa categoría que emplearía en sus dos primeras presidencias, tanto como la profundidad de su pensamiento, cuando regresa al país para dejar su vida en pos de la unidad nacional, la paz, la integración regional, cosa que ocurre en su tercera presidencia.
La aplicación de criterios estratégicos en la actividad política, producto de sus años de enseñanza-aprendizaje en la Escuela de Guerra, fueron siendo dejados de lado en la práctica de la alta política y en la economía del país en las últimas décadas, no con los mejores resultados, ciertamente.
Aquel mayor Perón, profesor, supo captar que era lo mas importante para dar forma a una conducción política comprehensiva; a saber; determinar lo esencial y descartar lo accesorio, el objetivo, la organización, la conducción o el liderazgo y la economía de fuerzas y fijar prioridades en un contexto de relativa planificación que permita anticiparse a los acontecimientos.
Ciertamente aquel oficial militar tenía un sentido de la historia, de los contenidos de las ideas fundamentales, y un criterio de organización que trasciende al tiempo.
Muchos de sus méritos y falencias, como todo ser humano limitado, provienen de aquellos días lejanos, pero vigentes.