POLÍTICA
Posse suspendió su lanzamiento y pone en riesgo la candidatura
volanta
El intendente de San Isidro decidió posponer su debut como pre candidato a gobernador que iba a ser hoy en un club en Martínez, por pedido expreso del partido de Mauricio Macri, hasta que no se resuelvan las PASO porteñas. ¿Posse podría declinar su candidatura y volver a jugar en su pago chico?
Ya tenía fecha, hora y lugar: era hoy, a las 19 horas en el Club Banade, en Martínez, San Isidro. Pero Gustavo Posse decidió postergarla por tiempo indeterminado. Pero mientras la versión oficial sostiene que la suspensión del lanzamiento es por la posibilidad de un paro de 36 horas con el que Luis Barrionuevo había amenazado semanas atrás, desde el possismo aseguran que fue por un expreso pedido que le hizo llegar Mauricio Macri.
Posse aceptó el pedido del jefe de gobierno porteño de no realizar ningún lanzamiento ni ningún anuncio hasta que se defina la difícil situación que se vive en el principal bastión amarillo, la Capital Federal. Fuentes de la mesa chica del intendente de San Isidro confirmaron a este diario que el Pro le pidió a Posse que cancele su lanzamiento, ya que cualquier movimiento en falso en la Provincia repercutirá directamente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, poniendo en peligro la victoria del candidato de Macri, Horacio Rodriguez Larreta por sobre Gabriela Michetti. Como buen animal político, Posse aceptó sin chistar y espera las definiciones no sólo del partido amarillo, sino también de la Convención Provincial de la UCR. Sin embargo, la realidad es que el intendente de San Isidro no termina de cerrar con ningún candidato y podría
Un nuevo capítulo se escribe en lo que quizás represente una de las candidaturas más revueltas de la historia de la Provincia de Buenos Aires. Según consignó el portal Zona Norte Diario, Posse mantuvo una reunión en la que le sugirieron que baje a su candidato a intendente, su delfín Carlos Castellano y le deje el lugar a Guillermo Montenegro. A cambio, lo dejaban colgarse en la boleta de Macri.
Pero el escenario es aún peor: los rumores en San Isidro indican que Posse podría barajar la posibilidad de volver a competir por la intendencia. Pero de ir por la gobernación, el hombre fuerte de San Isidro sabe que sus posibilidades se tornan nulas si no logra ir en la boleta amarilla al igual que su competidora María Eugenia Vidal y está dispuesto a resignar cualquier cosa con tal de llegar a un acuerdo con Mauricio Macri.
Ahora bien, las cosas dentro del radicalismo tampoco pintan fácil. En los últimos días, el presidente del Comité bonaerense, Ricardo Alfonsín, se encargó de dejar en claro su posición: “Posse no es el candidato del radicalismo, no es radical y que yo sepa no pertenece al PRO. Llevaremos un candidato propio”. Sus declaraciones descolocaron al possismo y rápidamente salieron a cruzarlo: “Alfonsín está trabajando para la destrucción del frente político que estamos construyendo, pero claramente no representa a la mayoría del radicalismo provincial. No está ubicado en tiempo y en la realidad exacta”, lanzó el flamante diputado provincial de Espacio Abierto, Fernando Pérez. Mientras tanto, desde la mesa chica del intendente de San Isidro aseguran que las palabras del hijo del ex presidente se deben a una vieja estrategia: “Pegar para negociar”. Que en realidad, las intenciones de Alfonsín están puestas en una favorable negociación de legisladores y no tanto de un gobernador. Así, quizás, Posse podría ir con el partido centenario. Sino, al menos, se conforma con poder lanzarse.
Lo cierto es que su lanzamiento se había anunciado para el 10 de abril, sobre la hora pasó para el 16 y ahora ni siquiera tiene fecha. Pero algo es seguro: será después de las PASO porteñas.