POLÍTICA
Lázaro Báez no declaró ante el Juez y le apuntó a Fariña
volanta
El empresario kirchnerista Lázaro Báez negó en la Justicia su vinculación con la compra de un campo de 3.600 hectáreas en la provincia de Mendoza y cualquier otro hecho de presunto lavado de dinero, sostuvo que fue “injustamente imputado” y denunció que la sociedad está “inducida y envenenada por los medios”.
En su primera indagatoria judicial, Báez se presentó ante el juez federal Sebastián Casanello y el fiscal Guillermo Marijuán y presentó un escrito de 21 páginas en el que pidió su sobreseimiento y el archivo de la causa. Se negó a contestar preguntas.
Báez negó haberle dado a Leonardo Fariña cinco millones de dólares para comprar un campo en Mendoza -”mintió descaradamente” y “nunca tuve trato con este sujeto”, dijo el empresario- y rechazó las acusaciones por una serie de Reportes de Operaciones Sospechosas y tener vinculación con Helvetic Service Group, empresa que habría comprado la financiera S.G.I, investigada por presunto lavado de dinero suyo.
A bordo de un automóvil Volkswagen Tiguan gris, con vidrios polarizados, Báez ingresó al edificio de Comodoro Py 2002 directamente a través del garaje de la planta baja, en vez de subir a pie la escalera de la puerta principal.
Báez admitió que el ex marido de Karina Jelinek trabajó para Austral Construcciones pero que fue echado. “Las operaciones inmobiliarias fueron ejecutadas exclusivamente por Fariña y la mención que aquel realizó del suscripto al momento de prestar declaraciones indagatorias, pretendiendo vincularme con aquellas operaciones como el supuesto comprador ‘oculto’, resultan evidentemente un simple artilugio defensivo para intentar mejorar su situación procesal frente a estos hechos”, refutó Báez. Sin embargo, sorpresivamente el financista platense lo desvinculó.
“LA RUTA K”
El empresario también hizo referencia en el escrito a la denuncia del programa “Periodismo para Todos”, que dio inicio a la causa, en la que Fariña y Federico Elaskar, dueño de la financiera S.G.I. (conocida como “La Rosadita”), dijeron que sacaban del país plata negra de Báez para blanquearla en empresas fantasmas creadas en el extranjero. “No existe un solo elemento de prueba”, dijo.
Para el empresario se trató de una “historia cinematográfica que contaron Elaskar y Fariña, que dirigió el periodista (Jorge) Lanata y que judicializó el elenco estable de personas que sistemáticamente me denuncia, encabezado por la diputada (Elisa) Carrió”.
En la causa están procesados Fariña, Elaskar y Carlos Molinari, mientras que Báez cerró la ronda de indagatorias en las que declararon Daniel Pérez Gadín, Fabián Rossi y Martín Rossi, quienes para la Justicia también participaron en la operatoria de compra-venta del campo de Mendoza.