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Narcos «Amigos» y Enemigos: La Lista Clinton como herramienta de disciplina política

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La inclusión del entorno del presidente Gustavo Petro en la lista Clinton de narcotraficantes (SDNT) ha generado un impacto significativo en la región. Existen fundamentos para esta medida: el aumento exponencial de los cultivos de cocaína en Colombia y las críticas a la permeabilidad de la política de «Paz Total» son datos objetivos que no pueden ser ignorados. De existir vínculos con el narcotráfico, las consecuencias legales serían inevitables.

Que el entorno de un presidente esté sancionado puede ser un procedimiento legítimo. No obstante, el debate se centra en la aparente discrepancia en la aplicación de estas sanciones por parte del Tesoro estadounidense, al comparar el caso colombiano con el trato hacia otros aliados regionales cuyos expedientes presentan señalamientos similares. Desde Juan Orlando Hernández hasta figuras en Ecuador y Argentina, se observa una aplicación selectiva de la ley.

Aceptar la posibilidad de negligencia o culpabilidad en el caso Petro no oculta una realidad más amplia: la lista Clinton es percibida por muchos analistas como una herramienta de presión geopolítica. El estándar aplicado a Bogotá parece diferir del utilizado en Quito, San Salvador o Buenos Aires. La OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) da la impresión de operar bajo una pragmática doctrina de aliados convenientes.

Los casos de omisión: La aplicación selectiva
Si el objetivo fuera estrictamente la lucha contra el narcotráfico y el lavado de activos, la lista debería ser considerablemente más extensa. Estos son algunos casos donde la aplicación de sanciones parece atenuarse:

Ecuador: El Banano y la Cooperación en Seguridad
Daniel Noboa se ha posicionado como un aliado clave para la seguridad de EE.UU., solicitando bases militares y cooperación. Esta alineación estratégica parece actuar como un factor de protección.

El dato: Informes de inteligencia y decomisos en Europa han señalado de manera reiterada que la infraestructura de exportación bananera, sector origen de la fortuna familiar de Noboa, es una vía principal para la salida de cocaína ecuatoriana.

La contradicción: Mientras EE.UU. sanciona a bandas criminales locales, las estructuras empresariales y políticas que podrían facilitar la logística a gran escala permanecen sin ser investigadas por estos mecanismos. Washington prioriza la estabilidad y la alianza sobre un escrutinio integral.

El Salvador: Negociaciones por Seguridad
Nayib Bukele proyecta una imagen de eficacia y mano dura contra la criminalidad. Sin embargo, esta narrativa oficial omite capítulos documentados.

El dato: Investigaciones del Departamento de Justicia de EE.UU. revelaron que el gobierno de Bukele habría negociado con la MS-13, ofreciendo beneficios carcelarios a cambio de una reducción en los homicidios.

La contradicción: Negociar con una organización criminal transnacional es, por lo general, causal de sanción inmediata. No obstante, dado que El Salvador es un socio crucial para la contención migratoria, la OFAC ha evitado actuar en consecuencia.

El «Efecto García Luna»: El precedente mexicano
El caso de Genaro García Luna en México sirve como un antecedente crítico. Como Secretario de Seguridad Pública, fue durante años el contacto de confianza de agencias como la DEA, recibiendo reconocimientos en Washington, mientras era acusado de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa.

La lección: La utilidad geopolítica puede postergar la acción judicial. El procesamiento de García Luna ocurrió cuando su utilidad había cesado, estableciendo un patrón de impunidad temporal para aliados convenientes.

Argentina: Alineación y Omisión
En Argentina, la alineación automática del gobierno de Javier Milei con la agenda de Washington parece otorgar un margen de tolerancia.

El dato: El caso de Fred Machado, un empresario argentino extraditado a EE.UU. por lavado de dinero y narcotráfico, rozó en su momento la esfera política libertaria, con señalamientos de vínculos de financiamiento y logística aérea que no fueron profundamente investigados a nivel local ni señalados por la embajada estadounidense.

La contradicción: Con un Argentina buscando desesperadamente inversiones y alineada en foros internacionales, existe poca incentivo en Washington para reabrir expedientes que podrían complicar al «mejor alumno» de la región.

El Problema Estructural: La Geopolítica por encima de la Ley
El riesgo fundamental de este escenario no reside en que se sancione a Petro —de mediar pruebas, la sanción es legítima—, sino en que el sistema de justicia financiera internacional se perciba como un mecanismo de extorsión política.

El mensaje tácito para los líderes regionales parece ser claro:

La oposición a la agenda de Washington (Petro, Maduro) conlleva la aplicación estricta de los mecanismos legales.

La alineación incondicional (Noboa, Bukele, Milei) garantiza que los antecedentes sean archivados de manera temporal, como le sucedió a Juan Orlando Hernández en Honduras, hasta que deja de ser útil.

En su estado actual, la lista Clinton no define necesariamente quién está vinculado al narcotráfico y quién no. En cambio, señala quién es considerado un aliado estratégico para la Casa Blanca y quién ha perdido esa condición.

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