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OPINIÓN

«Socialismo 6.0 o como vos quieras llamarlo», por Mario Mazzitelli

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Camino a la servidumbre

El jueves 27 de junio de 2024, será recordado como el día en que se volcó la última capa de asfalto en el camino a la servidumbre del pueblo argentino. El Congreso Nacional avaló el triunfo aplastante de los muy ricos. Nativos y extranjeros. Si esto se consolidara por muchos años, ya no seríamos un pueblo libre, dueño de nuestro destino. El rol de las mayorías pasaría a ser el de servir a la minoría rica (único actor con capacidad de realizar grandes inversiones, una vez que se separe al Estado de dicho papel) con la esperanza que se derramen algunas monedas (Para sobrevivir como se pueda) Desde hace décadas venimos perdiendo batallas. Esta es otra, que analizaremos en un próximo escrito.

El pueblo

Las grandes mayorías nacionales (la clase trabajadora, los amplios sectores medios, los marginados, empobrecidos, excluidos, la juventud, etc.) han sido eficazmente divididas. En la lucha cultural y en la opinión pública han instalado que: el déficit fiscal, un problema secundario y de fácil resolución, es el origen de todos nuestros dolores. Falso. Ese origen es el saqueo sistemático y permanente de las grandes rentas y el trabajo de los argentinos. Que deviene más tarde en fuga, desinversión, déficit, inflación, empobrecimiento social, etc.

Quienes deberían tener en claro el tema son nuestros representantes en el Congreso. Pero no siempre su representación es límpida y pura. El costo de las campañas exitosas reclama aportes importantes. Que provienen en gran medida del “incentivo a las grandes inversiones” que sienten los dueños del dinero. Directa o indirectamente logran su objetivo: que nos ahorquemos con nuestras propias manos. Manos, cabeza y corazón que volverán a la senda de la liberación cuando descubran los efectos de estas políticas ruinosas. Milei no es otra cosa “que un servidor del pasado en copa nueva” (Silvio Rodríguez)

El presente

La política Argentina está signada por dos cuestiones centrales: la lucha por el poder y la atención de las urgencias (sociales, económicas, financieras, institucionales, etc.) “Presente en estado puro”. Está claro que, si a un médico le llega un accidentado con politraumatismo, la emergencia es lo único importante. Su pasado y su futuro se concentran en un punto: salvar la vida del paciente. Superado el trance, en la vida cotidiana, la persona retoma su presente (en gran medida fruto de su historia) y sus proyectos de vida (futuro) Nadie se accidenta todos los días.

Un grave problema de nuestro país es que no logramos salir de un “presente traumático”. Así vivimos en una calesita que siempre pasa por los mismos escenarios. Alguien lo definió diciendo que: si uno sale del país 15 días, cuando vuelve todo ha cambiado; en cambio si sale 15 años, cuando vuelve, todo está igual.

El pasado

La política no se circunscribe al presente. Miremos el pasado. En él encontraremos distintos elementos que nos servirán para destacar uno u otro aspecto. Desde el presente interpretamos y reinterpretamos la historia, una y otra vez. Es lógico, porque el análisis del pasado es uno de los elementos de la política. Las clases populares u oligárquicas no pueden tener la misma interpretación de los hechos. El 9 de julio de 2016, el presidente Mauricio Macri, frente al rey de España, rememorando le declaración de nuestra independencia dijo: “Estoy acá -en Tucumán- tratando de pensar y sentir lo que sentirían ellos en ese momento. Claramente deberían tener angustia de tomar la decisión, querido Rey, de separarse de España”. El papel de colonia les sienta bien a las clases altas -de ahí la suposición de la angustia- y mal a las clases medias y bajas, de ahí que los que más pusieron el cuerpo en la guerra de la independencia fueron los humildes.

Es inevitable que para mirar lo ocurrido no tengamos otro mangrullo (tiempo) que nuestro presente, ni otro atalaya (clase social) que la que elegimos para observar el pasado. Así, desde la lucha del presente emergen corrientes que ponen en un altar o en un socavón a cada uno de nuestros antepasados. Solo se salvan de este ejercicio algunos pocos próceres indiscutidos.

El futuro

El problema más grave en esta línea de tiempo es (y ha sido) la pérdida de la representación del futuro. La definición, en libertad, sobre: hacia dónde queremos ir; que deseamos ser; como queremos relacionarnos con el mundo…son temas que han sido borrados de nuestra agenda colectiva. Insisto, está claro que tenemos emergencias, pero debatir la representación del futuro, nos saca la angustia y los sinsabores del presente, estimulando nuestra actividad creadora, transformadora, revolucionaria.

Un topo en la Rosada

El Topo Terminator Milei -TTM- (“que se mete en el Estado para destruirlo») planteó crudamente su representación del futuro: el anarco capitalismo. Una sociedad sin Estado con todo el poder en manos de los “mil millonarios” (aquellos que tienen fortunas de más de 1.000 millones de dólares). Toda su veneración, admiración y devoción es a ese 1/1.000.000 (uno por millón) afortunado, aquí y en el mundo. Son sus héroes, a los que él sirvió como empleado (Eduardo Eurnekian). Ahora estaría en condiciones de servirlos a escala mundial (en este caso como Capitán Anarco Capitalista -ANCAP-. Si Ciudad Gótica tuvo a Batman y Metrópolis tuvo a Superman ¿Por qué la pequeña ciudad de los grandes ricos no puede tener a su Capitán ANCAP?) Ese grupo selecto en el que se encuentran los personajes del Foro Económico de Davos, Elon Musk, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, etc. Hacia ellos todos los privilegios. Les quita el peso de pagar impuestos (los gastos de su “Mini Estado” lo pagarían los pobres y las clases medias empobrecidas) Adapta las leyes para servirlos (RIGI, blanqueo, fuga, etc.) En sentido contrario, para los de abajo el abandono (alimentos, jubilaciones, salud, educación, obras públicas, etc.) y subordinación (para los trabajadores flexibilidad laboral, reducción de ingresos, etc.) Los bienes naturales y las empresas publicas para los ricos. Las fuerzas de seguridad al servicio de reprimir la protesta social. Las FFAA desafectadas de la Defensa Nacional, pasarían a ser sirvientas del imperio (dio vergüenza ajena ver al Topo y a Petri disfrazados de militares, escuchando el himno norteamericano en Tierra del Fuego, solo para complacer a la generala del comando sur de los EEUU Laura Richardson) El Poder Judicial apartado de los grandes temas, trasladando jurisdicción a tribunales extranjeros (aunque esto viene desde la década de 1970) El Congreso de la Nación cartón pintado, delegando facultades legislativas al presidente (irregularidad que se repite una y otra vez). La política internacional, menemismo tardío, alinea a la Argentina junto al viejo capitalismo (que mantuvo una hegemonía excluyente hasta hace unas décadas y ahora la va perdiendo frente al “mundo emergente”, que lentamente lo va superando en todos los aspectos) etc.

Milei es una expresión caricaturesca de una forma de capitalismo que quiere volver al pasado y que, para renacer, piensa en recrear la situación previa a la crisis de 1929. Una añoranza sin destino que, en el mundo imaginario de los comics y las redes, es tomada como su representación del futuro. Aunque indeseable los grandes ricos ofrecen una representación de futuro. En cambio, el campo popular parece adormecido en los derechos evanescentes del presente.

Socialismo 6.0.

¿Por qué Socialismo? Porque entiendo que las sociedades se definen políticamente por el ejercicio del poder. Así, en el esclavismo, los esclavistas; en el feudalismo, los señores feudales; en la monarquía, los reyes; en el estatismo, la burocracia; en el capitalismo, los capitalistas y en el Socialismo el pueblo trabajador, la sociedad. Porque es más y mejor democracia, digo Socialismo. No creo en la superioridad de los muy ricos. Veo que son los trabajadores anónimos los que mueven la rueda de la historia. Ellos construyen las obras importantes, crean los valores y son los que producen las grandes innovaciones. En manos del pueblo trabajador está el futuro y no en ese puñado de privilegiados. A los que no menoscabo ni sobrevaloro.

¿Y por qué 6.0? Porque siendo el Socialismo la respuesta a las tremendas injusticias que se vivieron junto al desarrollo y despliegue del capitalismo, también ha ido evolucionando en los últimos 200 años. Así, podríamos decir esquemáticamente que:

El 1.0, es el Socialismo Crítico – Utópico, el que soñó con un mundo mejor frente a la super-explotación capitalista de la primera mitad del siglo XIX (Saint Simon, Robert Owen, Charles Fourier. En Argentina Esteban Echeverría y su Dogma Socialista…);

El 2.0. es el Socialismo Científico de segunda mitad del siglo XIX, que observa la transitoriedad de toda formación social (el capitalismo es una); la necesidad de su cambio para preservar la vida, garantizar el desarrollo de las fuerzas productivas y descubre el sujeto histórico del cambio (Marx, Engels; en Argentina Juan B. Justo y su Teoría Científica de la Historia…)

El 3.0, es el Socialismo que ejecuta una ingeniería real durante gran parte del siglo XX. A veces a través de reformas otras de revoluciones. Los debates fueron intensos. Las dificultades enormes por la falta de experiencias previas y las resistencias al cambio (Bernstein, socialdemócrata alemán o Lenin comunista ruso, podrían caracterizar esas dos corrientes. El reflejo en Argentina fue evidente…) Los atrasos industriales en el inicio de los países en que se ejecutó, las limitaciones tecnológicas, las agresiones externas e internas para impedir su progreso, etc. hicieron que la experiencia tuviera luces y sombras. El caso de la URSS, su ascenso y caída, merece un apartado. Aquí solo vamos a señalar que, tras un esfuerzo heroico de más de 7 décadas, finalmente fue incapaz de absorber y aprovechar las tecnologías digitales, desarrolladas durante la segunda mitad del siglo XX.

El 4.0, es el Socialismo que logra incorporar y articular las tecnologías de la era digital y los mecanismos de mercado (primeras décadas del siglo XXI) sin perder el sentido histórico del Socialismo (China, los países escandinavos y otros) Cabe mencionar que los denominados países capitalistas gozan de importante presencia estatal que resulta ser el principal motor estratégico de su desarrollo. Esta observación viene al caso, porque las experiencias de pulverización del Estado, como ocurrió en los países del Este de Europa (tras la caída de la URSS) mostró que el anarco capitalismo genera un antro de corrupción, caldo de cultivo de las peores mafias… Por eso todos esos pueblos recuperaron sus Estados.

El 5.0 es el Socialismo Ecológico (importante para los años venideros) que deviene de restablecer los equilibrios entre la sociedad y el ambiente, llevando a cabo las tareas de restauración que resulten posibles. Esta tarea requiere un plan para desacelerar el calentamiento global mediante la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero; interrumpir la deforestación, preservar la biodiversidad, detener la contaminación de los lagos, ríos y océanos; parar el uso de agro tóxicos, etc.

Finalmente, el 6.0 es el Socialismo de la inteligencia artificial. Está en un horizonte cercano. Resulta deseable porque apunta a defender la vida, la dignidad de las personas, la equidad social, el perfeccionamiento pleno de cada individuo y la sociedad; disminuyendo las carencias e injusticias a la mínima expresión y salvaguardando el ambiente.

Cuando los paleo-liberales hablan de la imposibilidad de instaurar el socialismo (confundiéndolo con el estatismo o el socialismo 3.0) muestran que se encuentran ubicados en un tiempo ya superado.

Si hablar de un futuro deseable, amigable, fraterno, pletórico y glorioso; parece vedado para los argentinos, se me ocurrió que debía preguntarle su opinión a la inteligencia artificial (IA) Yo la observo como lógica digital, por tanto sus respuestas resultan algo frías, esquemáticas y directas. Pero no pierden valor, aunque seguramente tendrán un desenvolvimiento superior en el futuro. Veamos las respuestas del chatGPT a las dos primeras preguntas entre las muchas que le realice.

¿Qué es el socialismo 6.0?

El término «socialismo 6.0» no es ampliamente reconocido en la literatura académica o en el discurso político estándar. Sin embargo, puede interpretarse como una evolución o una nueva fase conceptual dentro del socialismo, posiblemente incorporando elementos de tecnología avanzada y nuevas formas de organización social y económica. Aquí hay una posible interpretación basada en la tendencia de los modelos económicos y políticos contemporáneos:

1. Tecnología y Automatización: Socialismo 6.0 podría hacer referencia a un modelo socialista que integra de manera significativa la tecnología avanzada, incluyendo la inteligencia artificial, la automatización y la economía digital. Esto permitiría una distribución más equitativa de los beneficios de la automatización, reduciendo la necesidad de trabajo humano y permitiendo una redistribución más justa de la riqueza.

2. Sostenibilidad y Medio Ambiente: Podría incluir un fuerte enfoque en la sostenibilidad ambiental, promoviendo prácticas económicas y sociales que protejan y restauren el medio ambiente. Esto sería crucial en una era donde el cambio climático y la degradación ambiental son desafíos globales significativos.

3. Economía Colaborativa: Este modelo podría incorporar principios de la economía colaborativa, donde los recursos son compartidos y administrados colectivamente, en lugar de ser propiedad privada exclusiva. Plataformas tecnológicas podrían facilitar esta colaboración a gran escala.

4. Participación Democrática: Una mayor democratización en la toma de decisiones económicas y políticas, utilizando tecnología para permitir una participación más directa y amplia de la ciudadanía en el gobierno y la gestión económica.

5. Equidad y Justicia Social: Continuando con los principios básicos del socialismo, pero adaptándolos a las nuevas realidades sociales y económicas, para abordar problemas como la desigualdad de ingresos, la pobreza y la injusticia social.

Estas son solo interpretaciones hipotéticas basadas en tendencias contemporáneas en el pensamiento económico y político. Para una definición precisa y aceptada, sería necesario revisar literatura específica o discursos que hayan utilizado explícitamente el término «socialismo 6.0».

¿Qué papel jugaría la planificación?

En un modelo de «socialismo 6.0», la planificación podría desempeñar un papel crucial y evolucionado, aprovechando la tecnología avanzada y los datos masivos (big data) para mejorar la eficiencia y la equidad en la asignación de recursos. Aquí hay algunos aspectos clave de cómo la planificación podría integrarse en este modelo:

1. Planificación basada en datos:

Big Data y Análisis Predictivo: Utilización de grandes volúmenes de datos y técnicas avanzadas de análisis para prever necesidades y tendencias económicas y sociales. Esto permitiría una planificación más precisa y adaptativa, basada en información en tiempo real.

Inteligencia Artificial: Algoritmos de IA podrían optimizar la distribución de recursos y la logística, minimizando el desperdicio y mejorando la eficiencia.

2. Sostenibilidad y Medio Ambiente:
Planificación Ecológica: Incorporar criterios de sostenibilidad en todas las decisiones de planificación, asegurando que el desarrollo económico no comprometa la salud ambiental. Esto incluiría la gestión de recursos naturales, la energía renovable y la reducción de emisiones de carbono.
Economía Circular: Diseñar sistemas productivos que minimicen residuos y maximicen la reutilización de recursos.

3. Economía Colaborativa:
Gestión Colectiva de Recursos: Facilitar la propiedad y gestión colectiva de recursos a través de plataformas tecnológicas, promoviendo la cooperación y el intercambio entre comunidades y sectores.

4. Participación Democrática:
Democracia Participativa: Utilizar tecnología para involucrar a los ciudadanos en la toma de decisiones de planificación. Esto podría incluir plataformas de voto digital, consultas populares y foros de debate en línea.
Transparencia y Rendición de Cuentas: Implementar sistemas que permitan a los ciudadanos monitorear y evaluar la ejecución de los planes, asegurando que las decisiones reflejen sus necesidades y prioridades.

5. Equidad y Justicia Social:
Redistribución Equitativa de Recursos: Planificar la asignación de recursos para reducir las disparidades económicas y sociales, asegurando acceso equitativo a servicios esenciales como educación, salud y vivienda.
Prioridad a Sectores Vulnerables: Enfocar la planificación en apoyar a los sectores más vulnerables de la sociedad, proporcionando redes de seguridad y oportunidades de desarrollo.

6. Innovación y Desarrollo Tecnológico:
Fomento de la Innovación: Planificar el desarrollo de la infraestructura tecnológica y la innovación, promoviendo la investigación y el desarrollo en áreas clave como la energía renovable, la biotecnología y las tecnologías de la información.

Educación y Capacitación: Desarrollar planes educativos que preparen a la población para las demandas de una economía altamente tecnológica y cambiante.

En resumen, la planificación en un modelo de socialismo 6.0 sería altamente tecnológica, democrática, sostenible y enfocada en la equidad. Utilizaría herramientas avanzadas para responder a las necesidades sociales y ambientales de manera eficiente y justa.

Hasta ahí el chatGPT.

No hace falta ser socialista para compartir algunos principios que pueden ser comunes a distintas corrientes políticas. Ponele vos el nombre que quieras.

En Argentina será realizado por y para los argentinos, o no será. Será popular, democrático, latinoamericano y profundamente humanista, o no será.

Finalmente lo que me parece interesante es retomar el debate sobre nuestro porvenir. Quien no piensa en el futuro en un país periférico y de desarrollo intermedio, está condenado a una colonialidad humillante y empobrecedora. Y ese no puede ni debe ser el destino de nuestra Patria. OTRO MUNDO ES POSIBLE

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OPINIÓN

«El RIGI y la expoliación de Argentina», por Bruno Capra y Alejandro Romero.

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Los DDHH y el Pueblo de la Nación Argentina.
El RIGI y la expoliación de Argentina

Art. I, Inc. 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos:
“Para el logro de sus fines, los pueblos pueden disponer libremente sus riquezas y recursos naturales sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional basada en el principio de beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia”.

Del Preámbulo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos:
“Reiterando que con arreglo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, solo puede realizarse el ideal del ser humano libre, exento del temor y la miseria, si se crean las condiciones que permitan a cada persona gozar de derechos económicos, sociales y culturales, tanto como de sus derechos civiles y políticos”.

La explotación financiera de los Recursos Naturales (RRNN), casi todos los cuáles son “normalizados como objetos de comercio” (commodities) que hoy se negocian como “derivados”, genera un problema mundial por el crecimiento de “numerales,” que se convierten en riqueza real de sus propietarios al momento de gastar ese dinero, que no tiene contrapartida alguna en la producción de bienes.

Este mercado financiero se expande en forma continua desde 1980 en el mundo entero. Al principio, lentamente; pero muy rápido desde la creación de los “derivados” que tuvieron su primera crisis en USA en el 2008 (Leehman Brothers).
A nivel local, en simultáneo con esos fenómenos financieros mundiales sucede lo mismo, con la apropiación abusiva, privada y progresiva de los RRNN argentinos. Que son del Pueblo. Esto sucede en consonancia con la apropiación del ahorro interno por parte de la gran Oligarquía Financiera Transnacional. Fenómeno cuya institucionalización fue inaugurada por las leyes del “proceso” (Gobierno Cívico-Militar Genocida) y por el avance de los medios tecnológicos fuera de control, algo no percibido por los argentinos, complementando las nuevas leyes de Inversiones Extranjeras y de Entidades financieras.
Hablamos del complejo conformado por la Computación con más las Comunicaciones, con la venta de ENTEL como momento liminar, y luego, las novedades posteriores de los satélites de Comunicaciones, la paralización de la Red de fibra óptica de Argentina, etc. Todo esto, realizado con la ayuda a los grandes empresarios privados, de los aparatos de Estado de las grandes potencias (EEUU y G.B.). Este es el mecanismo esencial, en la versión Argentina, que le ha permitido a un pequeñísimo sector de la población planetaria (hoy un 1%) avanzar en una concentración desmesurada del control, cuando no directamente de la propiedad (Black Rock, Vanguard, Pimco, etc), de la riqueza planetaria con el significativo e indeseado aporte de la población de Argentina.
Ese proceso de apropiación ha significado para los pueblos y las naciones del mundo un ejercicio sistemático de desposesión y ha resultado, para sus mayorías, en un sostenido proceso de empobrecimiento, por no canalizar adecuadamente y en favor propio, la explotación de las riquezas disponibles.
Desde comienzos de la década del 70 del siglo XX, la destrucción deliberada y sistemática del salario real (la participación en la riqueza desde el trabajo de las personas) y del empleo formal, acompañó ese proceso de concentración oligárquica y se constituyó en el instrumento más poderoso de fragmentación, desmovilización y sometimiento de las clases trabajadoras, que componen/ían las grandes mayorías de los pueblos del mundo. Esto tuvo sus excepciones, como fueron en Argentina los tres gobiernos de signo K, pero, a la larga, fue más intenso en aquellos países que ofrecían menor “densidad nacional”, al decir de Aldo Ferrer. Los países de menor “densidad” se dejaron invadir por esas sugerencias reiteradas y contumaces de privatización, concentración de la riqueza y liberalización o desregulación. Los “mayores” recordarán al periodista Bernardo Neustadt, que machacaba permanentemente por TV las ventajas de las privatizaciones, del achicamiento y remate del Estado. Del mismo modo, recordarán también sus consecuencias más escandalosas, evidenciadas en la crisis “del 2001”. El efecto de estas políticas, inspiradas en el Consenso de Washington, no fue el mismo en todas partes, sin embargo. Brasil, sometido a las mismas presiones, reaccionó con mejores autodefensas. Hizo como un Packmann: se comió las presiones mientras engordaba su industria. Los argentinos, en cambio, la destruíamos. La diferencia de “densidad”, resultó evidente. Muchos queremos recuperar para Argentina esa “densidad nacional” perdida, de allí que escribamos estas líneas.
Porque como es evidente para cualquiera que se mantenga medianamente informado, hoy se asiste en Argentina a una profundización intensa de ese proceso cipayo de entrega nacional, concretado en la aprobación de la Ley “Bases” y de su capítulo más importante en cuanto a desposesión transnacional: el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, RIGI.
La aplicación del RIGI no es un mero asunto económico. Tiene consecuencias e implicaciones directas para los derechos de las personas y del pueblo argentino en general. Todas las declaraciones y pactos de DDHH suscritos por Argentina y que integran la Constitución Nacional desde 1994, (Vigentes como Ley 23054 desde el 22/11/1969-Hoy: ¡55 años!) dictaminan que los RRNN sitos en el territorio nacional son propiedad del Pueblo todo.
Por lo tanto, según los mismos pactos y acuerdos, el Estado Nacional tiene la obligación de poner todos los recursos con que cuenta para garantizar el libre acceso y disfrute de esos RRNN por parte de su legítimo propietario, el Pueblo de la Nación, de manera de garantizar que cada uno de sus miembros pueda vivir “libre del temor y la miseria”, tal como enuncia el preámbulo de la Declaración Americana de los DDHH que incluye a los DESC+A (Derechos Económicos, Sociales y Culturales + Ambientales)
Dado que el RIGI permitiría la exportación total del producto de la explotación de los RRNN del caso, sin obligación de atender el mercado interno, ni la reserva para procesar en Argentina siquiera una parte de esas materias primas, su aplicación es el equivalente a una flagrante violación de los mandatos constitucionales, porque el RIGI:
No genera obligación alguna de realización interna de las ganancias en dólares, las que podrían repatriarse en su totalidad;
No obliga a dejar, por ej, el cobre en Argentina para hacer todos los artículos que lo usan y exportar estos para beneficio de la ocupación de la población Argentina; y esto, con todas las demás materias primas extraídas;
Permite la importación sin restricción de los Bienes de Capital necesarios; siendo que estos bienes son el “motor” del desarrollo industrial, y fabricarlos localmente es la única forma de obtener la soberanía total del recurso para la Nación (de otra forma, la propiedad se convierte en un mero hecho formal, y el territorio en el mero soporte físico de la actividad foránea, mientras ese extranjero extractor queda como el real soberano de ese territorio y del elemento extraído);
Somete cualquier conflicto al juicio de tribunales internacionales, o peor, a arbitrajes de organizaciones privadas, conformando esto, la totalidad de la pérdida de soberanía.
De este modo, el RIGI concreta en Argentina la desposesión total de los RRNN propiedad del pueblo argentino. Esa desposesión, por parte de las empresas transnacionales dominantes, principalmente anglosajonas, constituiría una violación total y sistemática de los deberes del Estado Nacional en cuanto a defensa y garantía del disfrute de los RRNN argentinos (no sólo Vaca Muerta: reservas hidrocarburíferas continentales y marítimas, minería, pesquerías, pampa húmeda, litio, oro, cobre, agua, ríos, energía en todas sus formas, viento, etc.) por parte del pueblo, privándolo de los recursos fundamentales para su desarrollo económico y garantizando de ese modo, la permanencia y ampliación en el tiempo de condiciones de pobreza y miseria, hoy, con el RIGI, planificadas e incrementadas.

Garantizar la satisfacción de las necesidades del pueblo argentino es, en la visión de quienes esto escriben, el deber principalísimo del Estado. A ese fin deben orientarse también las políticas económicas y el marco jurídico. Por eso mismo, el centro de la política no puede ser el déficit fiscal, que no es más que una convención, sino que debe ser el ser humano, con sus necesidades y reconocidos derechos.
Desde este punto de vista, queda claro que, en efecto, dónde hay una necesidad nace un derecho. Y si satisfacer necesidades, garantizando derechos, implica costos, la apropiación y el aprovechamiento industrial soberanos, en manos argentinas, de los RRNN sitos en el territorio patrio son el principal medio para cubrir esos costos y garantizar la satisfacción de esas necesidades. Los costos del desarrollo y de la satisfacción de necesidades se cubren con el incremento de trabajo que permanentemente se crea con nuevas iniciativas productivas soberanas, autocentradas. Ese es el modo que los países crecen y distribuyen la riqueza: con industria propia y con impuestos progresivos. El que más gana, más paga. La visión limitadora que sostiene que “donde nace un derecho, nace un costo”, y que, por lo tanto, deberían quedar “lamentablemente”, necesidades insatisfechas, es una visión cruel y elitista, contraria al progreso de la Nación en su conjunto, con ciudadanos activos y organizados con el fin de tener un mejor disfrute de la vida. Esa visión elitista y excluyente es aquello a lo que alude la sabiduría popular al expresar que “hay gente que tiene la vaca atada”. Si la vaca la tengo “atada”, además, entonces “ni siquiera tengo que pagar impuestos por ella”: es mía en forma absoluta.

La puesta en práctica del RIGI, que destruye desde la base la posibilidad de que el pueblo argentino se apropie de modo soberano de sus propios recursos y los use para satisfacer sus propias necesidades y garantizar sus propios derechos apunta, pues, a gestar un proceso de exterminio de la población nacional para concentrar la riqueza “en 4 vivos”.
Algo contrario a todo razonamiento Político Nacional Argentino y de la Humanidad toda. Algo íntima y decididamente anti-humanista.
Contrario también a todas las religiones y a todos los pueblos.
Por eso es imperioso sostener que: Argentina no la vendemos, la defendemos. Argentina la queremos soberana.
Estamos decididos a no ser llevados de la nariz por un desactualizado y casual Presidente, no capacitado para serlo, y por “los 4 vivos” que lo han cooptado para sus fines.

Proponemos que el camino es: la ruptura con el status quo:
● NO acatamiento a la inconstitucional Ley de Inversiones Extranjeras, que es imperioso derogar.
● Reforma total del paquete de leyes de M. de Hoz, con especial y urgente tratamiento de la Ley de Entidades Financieras y vinculadas.
● Controlar las Fronteras, renacionalizar los puertos o recuperar su control por parte del Estado y revertir las fugas de exportaciones, que son muchas más que la registradas (por eso la Hidrovía: para facilitar la fuga). Una estimación rápida, da exportaciones por unos 250.000.- Mu$s/año.
● Aprovechar los astilleros, en particular Río Santiago, para reconstruir una marina mercante y una fuerza de control naval, de manera de atender y controlar nuestro litoral marítimo y el Rio Paraná
Avanzar lo más rápidamente posible en el dragado y balizamiento del Canal Magdalena.
Financiar todo ello con moneda local, para lo cual no hay límites reales si el auto-centramiento económico y social es la meta.

Esta lista, parcial e incompleta, se puede y se debe expandir todo lo necesario para el logro de la felicidad del pueblo de la Patria.

Autores: Bruno Capra y Alejandro Romero.
3-7-24

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OPINIÓN

«¡Mal estamos!», por Ariel Dulevich Uzal

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Después de un mensaje anunciado profusamente; que defraudó las expectativas del mercado y ante los fracasos para contener un dólar en ascenso que les quita el sueño; se ve a Caputo con un alto grado de desorientación, que lo lleva a resoluciones que juzgamos improvisadas; en tanto no se compadecen con la impronta financiera que caracteriza a la gestión Milei.

En primer lugar, se ha verificado el febril emisionismo de estos meses, que aumentó la fabricación de billetes en un 110%, comparado con el mismo período del año 2023; cuando Milei durante la campaña acusaba de «delincuentes empobrecedores»que con la «maquinita imprimían billetes falsos», al anterior gobierno. Sale ayer Milei como si no fuera responsable de tal exceso, anunciando enfáticamente; que cerrará la emisión monetaria, para recuperar el deteriorado poder adquisitivo de nuestra moneda, que golpea a toda la población e impacte de lleno en las privaciones que padecemos.

Ahora Caputo a través de la manipulación del «dólar blend» -creado por ellos en diciembre,-; que fija valores preferencias para la exportación; presiona a los productores agropecuarios para que vendan la cosecha, estimada en unos 15.000 millones de dólares. Los productores se niegan pues estiman que es inevitable una devaluación, y vendiendo hoy perderían dinero.

Va de suyo que el objetivo de Caputo es lograr que ésos dólares ingresen cuanto antes al circuito, para desactivar la tendencia alcista y achicar la brecha entre el dólar oficial y el «blue» que los agobia.

Caputo y Milei, no tienen escrúpulos en convertirse en «intervencionistas» contra su propio dogmátismo neoliberal y adoptar medidas como las aludidas, tipicamente dirigistas; para zafar de la difícil circunstancia que atraviesan las finanzas y la economía.

¡Mal estamos!

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OPINIÓN

«Perdónalos señor, no sabían lo que estaban firmando», por Mario Mazzitelli.

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Dieciocho (18) gobernadores concurrieron, el 8 de julio de 2024 a Tucumán para firmar el “Pacto de Mayo” (aunque parezca mentira), al que los convocó el autodenominado Topo Terminator (Milei) “para destruir el Estado desde adentro”. Adelanto: el fondo de la movida fue otro paso para terminar con el Estado, avanzar hacia la fragmentación y concluir en la disolución nacional.

Como la mayoría de los gobernadores, senadores y diputados, parecen ignorar la estrategia de Milei, pudieron acompañar este paso táctico, sin siquiera sospechar que estaban avanzando hacia la disgregación del país. Quizás, necesitados de unos pesos (dado que “no hay plata”) pusieron su mejor cara de inocentes, para firmar -en la Casa de Tucumán- el pre-anuncio de una sentencia mortal para la Nación Argentina.

Dos siglos atrás nacía un nuevo sujeto histórico: el Pueblo de la Nación Argentina.

En el primer cuarto del siglo XIX nacieron nuevos sujetos colectivos en el cono sur de América. Condiciones “histórico naturales” fueron incubando, gestando y desarrollando, el surgimiento de un “sujeto colectivo” que resultó en el Pueblo de la Nación Argentina. Sobre un proceso anterior de conquistas, fundación de ciudades, colonización, saqueos, rutas y postas correspondientes, rebeliones (Tupac Amaru) y revoluciones frustradas (25 de mayo de 1809, Revolución de Chuquisaca), la declaración de las independencia (4 de julio de 1776) de las 13 colonias de Gran Bretaña, la revolución francesa (1789), etc.; en aquel primer cuarto del siglo XIX podemos agregar: el papel de las invasiones inglesas a Buenos Aires (1806/1807) y el triunfo popular, la invasión napoleónica a España y la acefalía por la detención del rey Fernando VII, la voluntad de un autogobierno expresado por los patriotas durante la Revolución de Mayo de 1810, la guerra de liberación (que fue acentuando la idea de la independencia), la restauración del rey en 1814, resistir la restauración colonial, la necesidad de organizarse en torno a una constitución nacional, etc. Este proceso de nacimiento de la Patria tiene un actor principal, un protagonista, un sujeto colectivo que se va forjando: el Pueblo de la Nación Argentina.

La Independencia, la Soberanía y la Libertad.

¿Para qué quería declarar la Independencia? Para ejercer su Soberanía. (Si se dependía de la metrópoli no se podía ejercer) ¿Y que es el ejercicio de la Soberanía sino la expresión de la Libertad? ¿Y para que querría un Pueblo ser libre? Para vivir mejor. Para trabajar en un marco de igualdad con provecho para todos, respetando cierta equidad, buscando la Justicia, enalteciendo el bienestar general, propendiendo a la defensa común, cuidando la salud, educando a todos los habitantes, garantizándoles un conjunto de derechos personales y patrimoniales, etc. Así, la Independencia, la Soberanía y la Libertad, serían los pilares en los que se asentaría la Patria. (Patria que resistiría más de 200 años de nuevos intentos colonizadores de todo tipo) Sigamos.

Las herramientas.

Siendo esta la voluntad del Pueblo, ¿Cómo lleva a la práctica estos sentimientos, esta defensa de sus intereses, sus ideas, principios y valores? A través de herramientas: el Estado, el ejército, los sistemas de seguridad, justicia, salud, educación, etc. Es decir instituciones, organizaciones, instrumentos, artefactos que toman el carácter de “objetos” para la realización de un propósito, constituyendo el Estado Nación en la vida real. Si el pueblo fuera desposeído de esos “objetos”, su voluntad se evapora (como querer jugar al futbol y no tener una pelota o querer hacer la guerra y no tener armas) Sin los objetos creados por el sujeto, este no puede realizar su proyecto y entra en anomia, en zona de impotencia, de disgregación (como cuando se va a jugar un partido de futbol, no hay pelota y cada uno se vuelve a casa o cuando se rinde un batallón militar porque no tiene municiones) Entonces el Estado (institución, aparato, instrumento) no es una organización criminal. Es una herramienta (objeto) creada por el Pueblo (sujeto) para la realización de la Libertad. Sin Estado no hay Libertad. Sin Estado un Pueblo se transforma en una masa amorfa de individuos, escenario apropiado para el saqueo y la explotación (aspiración de Potencias extranjeras y grandes corporaciones que querrían acceder a nuestros bienes naturales y hacer uso de mano de obra al menor costo, para optimizar la tasa de ganancia de los accionistas de sus múltiples sociedades anónimas) Así, al poder democrático lo sucedería otro poder, absolutamente ajeno al de las mayorías populares.

Mercado libre + propiedad privada – Estado = disolución nacional.

En la cabeza del presidente los mercados son perfectos. Sin fallos, sin asimetrías de poder, sin que los monopolios hagan mella en los mismos, sin distorsiones en la información, etc. Resultando su funcionamiento un ideal para la convivencia humana; donde, a través de intercambios libremente acordados, se llegaría a un equilibrio general que daría lugar a grandes beneficios para todos. ¿Qué interfiere este tránsito a la felicidad? El Estado (El absurdo de esta ilusión neoliberal resulta evidente porque no existe en ningún rincón del planeta y cuando ellos mismos llegan al gobierno no la pueden ejecutar) El asunto, en nuestro caso particular, es que en el camino al anarco-capitalismo (experiencia desastrosa para las sociedades que lo transitaron) se pasa por una estación intermedia: el minarquismo. Se va disolviendo el Estado Nación paso a paso, luego los Estados Provinciales, Municipales, para concluir en ausencia total del Estado (del macro actual, al mni, para terminar en Estado 0) Sobre el territorio quedaría una comunidad de propietarios privados que cambian sus bienes y servicios en un mercado sin interferencias ni regulaciones. (Insisto todo avance en esta dirección servirá para que el poder democrático del Pueblo de la Nación Argentina, sea ocupado por corporaciones, mafias o potencias extranjeras. De manera que las condiciones de vida tenderán a la catástrofe social, a la que ya nos están conduciendo desde hace por lo menos 5 décadas, con el atenuante de algunos gobiernos, que no lograron revertir esta tendencia)

El texto del “Pacto de mayo», nos da las primeras señales sobre el paso a paso táctico, en el marco de una estrategia mayor.

1.- «Nos los representantes de las Provincias Unidas del Sur,…” Como bien dice el Dr Rodríguez Villafañe, esa fórmula fue válida en 1816, mientras se gestaba el surgimiento de una “nueva y gloriosa nación”, inexistente en la actualidad. Pero lo trascendente es que, en lugar de decir: “Nos los representantes del Pueblo de la Nación Argentina,…”, pasamos a ser “Provincias Unidas”; hasta que alguna encuentre motivos para su disgregación (Alfredo Cornejo en 2020: «mendoza puede ser un país independiente», etc.)

2.- Los fragmentos territoriales de propiedad privada (High Luck Group Argentina 1.148.000 hectáreas; Grupo Benetton 920.000 hectáreas; Integra Lithium 573.000; Cresud S.A de Eduardo Elzstain 538.822; etc.) serían inviolables. Así, la inviolabilidad de la propiedad privada, como primer punto firmado por los gobernadores; no es una declaración redundante sobre una garantía ya inscripta en nuestra CN. Es un paso hacia la balcanización del país. El desarme del Pueblo de la Nación Argentina, su empobrecimiento, el vaciamiento de la Democracia y el empoderamiento de la plutocracia, con la extinción de un Proyecto Colectivo de Nación Solidaria, Fraterna y Desarrollada integralmente.

3.- Sin sonrojarse los gobernadores firmaron: “Un compromiso de las provincias de avanzar en la explotación de los recursos naturales del país.” Lisa y llanamente entregar aquello que podría ser palanca de desarrollo, porque los bienes naturales son una ventaja competitiva en términos económicos al tiempo que su preservación (ambiente sano) parte de nuestro patrimonio inajenable.

4.- El papel de los trabajadores queda reducido a un tema de costos y optimización de la tasa de ganancia de los capitalistas. Por lo tanto no hablamos de nuevos derechos, conforme los avances tecnológicos, etc. sino de “Una reforma laboral moderna que promueva el trabajo formal”. Seguir precarizando las condiciones laborales…

En fin, el resto de los puntos como la reducción del gasto fiscal, etc. van en línea con la táctica de marchar al minarquismo camino al anarco-capitalismo. Una forma de suicidio colectivo para la calidad de vida de las grandes mayorías. Ya estamos viviendo el empobrecimiento descomedido de estos días, sin que el Estado atine, siquiera, a distribuir los alimentos que duermen en los galpones de Villa Martelli o Tafí Viejo.

Quizás la mayoría de los gobernadores, senadores, diputados y sus asesores no se hayan tomado el trabajo de leer o escuchar atentamente a Milei; entonces no comprendan que han sido objeto de un paso táctico hacia el abismo. Siendo así, el señor los debe perdonar, porque no sabían lo que estaban firmando.

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