OPINIÓN
«El abuso de los laboratorios farmacéuticos», por Mario Mazzitelli
En un gráfico sobre la evolución de los precios relativos e inflación (Eco Go – Marina Dal Poggetto) quedó radiografiada la estructura de poder (o relaciones de fuerza) en Argentina.
Iniciada la comparación en diciembre de 2018 y cerrada en febrero de 2024 (62 meses) el índice general de precios fue de 2519% (algo así como multiplicar los precios por 25) Ese cuadro muestra que las jubilaciones se multiplicaron solo por 13,56 y los salarios por 15,17 (pérdidas del 46 y del 40% respectivamente) Para el caso que nos interesa, vemos que los medicamentos se multiplicaron por 34,77 (ganándole al IPC – Índice de precios al consumidor – un 38% y a las jubilaciones un 155% – Por ejemplo: si un jubilado necesitaba el 20% de su ingreso para pagar sus medicamentos luego necesito destinar el 50% para comprarlos. En distintas proporciones se trasladó a todos los sectores de la sociedad) ¿Cómo repercutió en el mercado de medicamentos? Según el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB): “la venta de los remedios cayeron un 35% en los últimos cinco meses…”. Además afirmó que: “el gasto en remedios representa un alto porcentaje del ingreso de los trabajadores activos y reveló que en las farmacias hay un 20% de recetas caídas, lo que significa que las personas que padecen alguna enfermedad dejan de tratarlas por falta de recursos económicos.”
¿Mercancía o remedio?
Con el avance del mercantilismo, la división del trabajo, los descubrimientos científicos, las innovaciones tecnológicas, etc. fue quedando atrás la economía de subsistencia (donde una familia o una aldea producía todo lo que consumía) para dar lugar a la producción para el mercado. ¿Con que objeto? Ganar dinero. Así, la cantidad de dinero inicial con la que empieza una producción se acrecentará al momento de vender el producto (mercancía) y se logrará recuperar el costo más una ganancia. En este proceso de acrecentar la cantidad de dinero se produce una acumulación que, bien invertida, permitirá nuevas innovaciones, mayor producción, etc. En líneas generales, la transacción de vender y comprar resulta conveniente para las partes. El precio convalida la operación. Gana el vendedor y gana el comprador. La pregunta es: ¿Esto es cierto en todos los casos? Supongamos que necesito una mesa y unas sillas. Veo si me gustan (porque se muestran sin secretos) observo la calidad, el precio, el costo del flete, etc. y compro. Feliz el vendedor y yo. ¿Ocurre lo mismo cuando necesito un medicamento? No. En principio es una suerte de caja negra porque desconozco lo que hay adentro, sus componentes, elementos activos, etc. Como no se puede confiar en los laboratorios la circulación de medicamentos, el Estado tiene el ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) que busca garantizar que estas mercancías sean seguras y eficaces. De manera que confiamos que al tomar un medicamento, estamos consumiendo un producto presuntamente de buena calidad. Y sobre el precio ¿qué conocemos? Nada.
Cuando se unen ignorancia y necesidad, nace una posibilidad de negocio.
Hace una década, en EEUU, Martin Shkreli gerente de Touring Farmacéutica, dio una muestra cabal de este asunto. Ejecutó un plan para lograr el monopolio del Daraprim, un medicamento para la toxoplasmosis que salva vidas. Lo aumento un 5.000%. Dado el escándalo y el proceso judicial que se le inició, fue preguntado por una periodista “si bajaría el precio”, su respuesta fue rotunda “no”.
Sin duda se planteaba este dilema dentro de un sistema capitalista: optimizar la ganancia del capital o asumir una actitud solidaria (con quienes necesitaban el medicamento para salvar su vida y no tenían los recursos para comprarlos) Para mucha gente, los intereses de los accionistas (por exagerados que sean) son más importantes que la salud de los pacientes. Es un modelo de negocios despiadado, brutal. Pero no inhumano, porque si ninguna especie puede alcanzar los niveles de solidaridad, amor al prójimo y altruismo al que llegamos los seres humanos; igualmente cierto es que ninguna especie llega a la crueldad de la que somos capaces. Tenemos este dilema porque ambas partes viven en nosotros. Que se exacerbe una u otra, depende del contexto, los sentimientos, cuestiones culturales o políticas; que habilitan al monstruo o al amoroso que llevamos dentro. Si se defiende un sistema en el cual “quien no puede pagar no recibe el medicamento” se resuelve el dilema de la peor forma. Aunque resulte muy habitual.
Sigamos con Martin Shkreli. Nuevamente interrogado si después de semejante aumento (que ocasionó tantas demandas) estaría dispuesto a modificar aquella conducta, con gran cinismo contestó que sí, sería para aumentar aún más el Daraprim. ¿Por qué? Respondió: “En el sector sanitario hay una demanda constante, de esa manera hubiera obtenido aún más ganancias con el precio más alto. Y ese es mi objetivo final. Nadie lo dice ni se enorgullece de eso, pero vivimos en un sistema capitalista que tiene sus reglas y mis inversores quieren que obtenga el máximo de ganancias. No quieren el 50 o el 70%, quieren el 100.” O el 5.000 si fuera posible. ¿Este aumento de precios exorbitante es inmoral? Puede tener distintas respuestas. Lo cierto y concreto es que es legal.
Desde mi punto de vista el problema es que hay una relación desigual, inequitativa, de asimetría de poder entre el comprador y el vendedor. Imagine el lector que necesita un medicamento para el familiar que más quiere en el mundo (hijos, padres…) Su situación de debilidad es total ¿Qué no daría por ellos? Y, del otro lado, un monstruo que quiere apropiarse del máximo de dinero posible. Monstruo gigante, poderoso, fuerte; que puede prescindir de usted. Pero usted no puede prescindir de él. Paga lo que no vale, porque lo que está en juego no es un medicamento, es la vida de su ser amado. Por esta contradicción o dilema, muchas sociedades han socializado la medicina. Yo voy por ese lado. Pero esa es otra historia.
La fuerza de los pulpos.
Las industrias farmacéuticas son cada vez más poderosas e influyentes, con tentáculos extendidos en el poder mediático, financiero, político, etc. Tienen una relación parasitaria con los Estados. Estos hacen investigación de base con recursos públicos, y ellos la aprovechan transformándola en ganancia para sus accionistas. Para tomar idea de su magnitud observemos el valor de marca de las principales farmacéuticas en 2023: Johnson & Johnson 12.759 millones de dólares, Roche 8.466, Pfizer 6.201, Merck 5.769, Astra Zéneca 5.595, Bayer 5.471, etc. Son enormes. La liquidez (dinero contante y sonante) que tenían las principales farmacéuticas para todo tipo de acción (compra de empresas competidoras, pago de patentes, fusiones, propaganda, pago de lobistas, dádivas a médicos, periodistas, políticos, etc.) en 2022 superaba los 120.000 millones de dólares (pandemia mediante) Serían la envidia de muchos estados nación (que apenas alcanzan a tener equilibrio fiscal, cuando no déficit) Son un poder dentro de la sociedad que descompensa a la misma democracia.
La ley Oñativia.
Éste es un buen ejemplo. Durante el gobierno del Dr Arturo Humberto Illia, su ministro de salud Arturo Oñativia, impulsó una ley sobre medicamentos (la 16.463, promulgada el 9 de agosto de 1964, que pasaría a la posteridad por el apellido del ministro) que marcó uno de los puntos más altos de la democracia argentina. Al tiempo que puso en evidencia las debilidades institucionales y los enormes intereses de los laboratorios. Estos, en una confrontación sistémica contra el gobierno participaron de una acción de desgaste político, que devendría en su caída por acción del golpe de Estado del 28 de junio de 1966. ¿Cuál era el problema? Esta ley de medicamentos estableció una política de precios, de control sobre los medicamentos, recomendaba recetas según genéricos y no por las marcas comerciales, fijaba límites a los gastos en publicidad y a los pagos al exterior en concepto de patentes, regalías y compra de insumos. Iba en defensa de la salud pública y el bolsillo del pueblo. Recibió el apoyo de los partidos populares. La derecha, en cambio, defendió los intereses de los laboratorios, especialmente los extranjeros. La historia no se repite, pero guarda episodios bien parecidos.
La propaganda de medicamentos en los medios masivos de comunicación.
Vuelvo a los dilemas. Si no viviéramos en un clima de inseguridad, el negocio de la seguridad no prosperaría. (Recuerdo, hace casi 30 años, haber recibido el ofrecimiento de seguridad privada en torno a nuestro comercio familiar. La rechace. En menos de tres meses sufrí dos asaltos. No pudimos ofrecer pruebas, pero siempre nos quedó la sospecha que el rechazo a la oferta tuvo un precio alto. Sigo.) El productor de medicamentos necesita la enfermedad (como el fabricante de ropa necesita las inclemencias del clima y el buen gusto de sus clientes, o el productor de alimentos el apetito del consumidor) Entonces, como podemos ver en la TV la seductora propaganda de un alfajor de chocolate, también podemos ver la propaganda de medicamentos para las más variadas dolencias. Dolores de cabeza, estomacales, estreñimiento, insomnio, obesidad, disfunción eréctil, etc. Está claro que esto alienta a la automedicación (práctica exageradamente difundida), genera presión sobre los médicos (sienten que el paciente se va más aliviado cuando lleva una receta), eleva el costo y el precio del medicamento de manera artificial, etc. Nunca vi una publicidad de “remedios” que hable de sus contraindicaciones o efectos secundarios. Hacen lo que todo buen vendedor, solo hablan de las bondades del producto; dejando en la oscuridad los daños potenciales. En otro orden (sin opinar sobre la cuestión de fondo) todavía observo los debates alrededor de vacunas poco probadas en torno a su seguridad y eficacia; las que, presumiblemente serían responsables de muchas muertes. Por todo esto entiendo que la propaganda de medicamentos debe estar prohibida. Prohibida.
El Estado debe tener un papel activo en la producción de medicamentos.
Los grandes capitales que se invierten en las compañías privadas velan por optimizar sus beneficios. Producir al más bajo costo y vender al mayor precio posible. No trabajan en beneficio de la salud pública sino de sus propios intereses. Es así. “Nunca es triste la verdad y en ocasiones tiene remedio”. Por ejemplo en Argentina, por la Ley 27.113 de 2014, se creó la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP) como un ente nacional descentralizado del Ministerio de Salud de la Nación. Su objetivo es coordinar la actividad de los laboratorios públicos de producción de medicamentos. Son varias decenas de laboratorios esparcidos a lo largo y ancho del país. Nacionales, provinciales, municipales, dependientes de universidades o insertos en hospitales, como es el caso del Hospital Posadas. La concurrencia de todos ellos con una política clara, sumando sus capacidades, conocimientos, instrumental, cooperación con laboratorios públicos de otros países, etc. resultaría en una competencia infernal para los laboratorios privados, que deberían esmerarse al extremo para mejorar y abaratar sus productos. Para que esto ocurra solo se necesita el espíritu solidario y patriótico de los protagonistas. Desatar estas potencialidades es un deber de los gobernantes (no sería el caso del anarco capitalismo) para que la renta económica de su producción quede en el pueblo y la salud pública luzca como se merece.
DÓLAR HOY
INSTANTÁNEAS
C5N y el límite de la palabra: Despido, presiones y el peso del «Acuerdo Isaac»
Tras años de ser los ojos de Argentina en los Estados Unidos, la periodista Silvina Sterin Pensel fue desvinculada de C5N. La noticia no tardó en escalar: lo que se presenta como una «reestructuración» es interpretado por gran parte del arco periodístico como una respuesta a presiones directas de la DAIA y sectores del Gobierno Nacional, debido a sus posturas y análisis críticos respecto al conflicto en Medio Oriente y la política exterior, tildandola de Antisemita o mas bien de antisionista.
Una voz que descifró el poder
Sterin Pensel no es una improvisada; su cobertura de la política en Washington y Nueva York ha sido fundamental para entender la transición hacia la era Trump. Sin embargo, en sus últimas intervenciones, la periodista se adentró en un terreno pantanoso: la vinculación entre el retorno de Donald Trump y la implementación del Acuerdo Isaac (fortalecer la cooperación entre Israel y países de América Latina)
El factor Isaac: Geopolítica de tandem
Según los análisis que venía trazando Sterin Pensel, la estrategia de Trump para América no es un fenómeno aislado de «proteccionismo», sino que juega en tándem con el Acuerdo Isaac. Este pacto representa un eje de cooperación estratégica, militar y tecnológica mucho más profundo de lo que se admite oficialmente, y constituye la verdadera arquitectura del poder que busca consolidar el control sobre recursos y seguridad en el continente.
Defensa de la libertad de expresión
Más allá de las coincidencias o discrepancias con sus análisis, el desplazamiento de una profesional de su talla bajo sospecha de presiones políticas es un golpe a la libertad de prensa. El periodismo internacional requiere de voces que puedan mirar más allá de la superficie y cuestionar los acuerdos que redefinen nuestra soberanía.
Conclusión:
Cuando se silencia a una corresponsal por exponer los hilos invisibles del poder y la tragedia humanitaria en Gaza, la democracia pierde calidad. La libertad de expresión es la única garantía de que la información no se convierta en un guion escrito por el poder de turno. Sin voces como la de Sterin Pensel, nos quedamos a ciegas frente al mundo.
INTERÉS
*𝐓𝐎𝐏𝐎𝐒 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐄𝐌𝐁𝐀𝐉𝐀𝐃𝐀… 𝐏𝐄𝐑𝐎𝐍𝐈𝐒𝐓𝐀𝐒 𝐃𝐄 𝐂𝐀𝐑𝐓𝐎𝐍*
ECONOMÍA
Sector privado en un laberinto: El empleo registrado toca su mínimo histórico bajo la era Milei
Mientras el Gobierno Nacional celebra el cumplimiento de las metas fiscales, el «motor de la economía» muestra signos de agotamiento estructural. Los últimos datos procesados por el economista Christian Buteler revelan una cifra alarmante: desde el inicio de la gestión en noviembre de 2023 hasta octubre de 2025, la Argentina ha perdido 240.000 puestos de trabajo registrados. Lo más preocupante no es solo el recorte en el Estado, sino la caída libre del sector privado, que acaba de perforar su piso histórico.
📊 La Radiografía de la Sangría
El análisis de los datos oficiales de la Secretaría de Trabajo (con el habitual rezago de publicación) muestra que el ajuste no discriminó sectores, pero el «derrame» esperado hacia el empleo privado nunca llegó:
Sector Público: Una baja de 63.000 puestos, producto de la motosierra y la no renovación de contratos.
Sector Privado: Una pérdida neta de 177.000 puestos, dejando el total de trabajadores registrados en 6,196 millones en octubre de 2025.
El piso histórico: Esta cifra representa el nivel más bajo de empleo privado registrado bajo la actual administración, confirmando que las empresas no están absorbiendo la mano de obra desplazada del Estado, sino que están achicando sus propias plantillas.
🔍 ¿Por qué no arranca el empleo?
Para un portal con rigor técnico, es necesario explicar que el empleo es un indicador rezagado: las empresas son las últimas en contratar cuando la economía mejora y las primeras en despedir cuando el horizonte es incierto.
Consumo por el piso: La caída de las ventas minoristas (reportada por CAME y resaltada por Buteler) quita incentivos para ampliar personal. Sin demanda, no hay necesidad de nuevas manos.
Costo de Capital vs. Costo Laboral: Con tasas de interés reales positivas (las «tasas moscas» que analizamos antes), las empresas prefieren el rendimiento financiero antes que la inversión productiva o la contratación de personal.
Incertidumbre Normativa: A pesar de los anuncios de flexibilización, la «industria del juicio» y los costos no salariales siguen pesando en la decisión de las Pymes, que son las principales generadoras de trabajo.
💬 La Batalla en X: Datos vs. Promesas
En la comunidad económica de X (antes Twitter), los posteos de Buteler con estos gráficos generaron un fuerte impacto. Mientras las cuentas oficiales intentan desviar la atención hacia la baja de la inflación anual, los analistas independientes advierten que la paz inflacionaria es «paz de cementerio» si no hay creación de valor real.
«Perder 177 mil empleos privados en dos años no es ‘limpiar la grasa’, es destruir el tejido productivo que debe sostener el modelo a largo plazo», señalan los críticos del programa económico.
✅ Conclusión: El riesgo de la «Recesión Permanente»
Celebrar el superávit fiscal mientras el empleo privado toca mínimos históricos es, cuanto menos, arriesgado. Sin una recuperación del mercado laboral, el sustento social del modelo queda pendiendo de un hilo.
El desafío de 2026 no es solo bajar los precios, sino evitar que la Argentina se convierta en un país de cuentas públicas ordenadas pero con trabajadores en la calle.
OPINIÓN
DE LOS LABERINTOS SE SALE POR ARRIBA
Jorge Rachid
El Movimiento Nacional en su etapa actual, está dominado en su militancia por dos situaciones que lo paraliza, fragmenta, atomiza. Son la angustia en primer lugar, al sentirse acorralado por una realidad dramática, dolorosa, impensable, sin poder encontrar respuesta política, ni poder acudir a una conducción totalizadora que establezca una línea de lucha, participativa y comunitaria.
Por otro lado se observa un voluntarismo permanente, que aleja la posibilidad de organización de conjunto, en una planificación estratégica, de objetivos a largo plazo, que den respuestas al pueblo coherentes a sus demandas y nPichettoo sólo a una militancia que en muchos casos es endogámica y sin imbricación con el otro, vecino, compatriota diferente.
Si analizamos a fondo la situación internacional “la verdadera política”, y la nacional, observaremos una pérdida paulatina de las soberanías nacionales, producto de un derrumbe del viejo orden internacional de la posguerra, en donde los viejos colonialismos africanos dejan de ser, y nacen nuevos colonialismos violentos, con herramientas económicas y militares, en especial en América Latina y Medio Oriente, que van intentado retroceder al mundo del 1900, impregnado por una Europa y EEUU ávidos de conquistas territoriales.
En general miramos la política desde lo doméstico y muchas veces repitiendo la agenda del enemigo, que tiene un conjunto de objetivos claros hacia la despolitización, la sumisión, a través de los medios y redes que se toman como verdades absolutas, desde fake news a tergiversaciones, manipulaciones, ocultamientos y mentiras.
Las discusiones centradas en la agenda del enemigo, generalmente ocasional y provocada, llevan a la diáspora y al debilitamiento de la organización política.
Reflexionar sobre estos temas, no nos hace daño, como no lo hace la autocrítica sincera en ámbitos de discusión y no la extemporánea por los medios de comunicación, que son funcionales al enemigo, que sí tiene un proyecto colonizador con objetivos estratégicos de encerrarnos en la lógica posibilista, distributiva, electoral, cada dos años, que nos saca dinámica de construcción a largo plazo, con la militancia atada a la demanda proyectada, sectorial o personal, de la próxima elección.
Eso entierra la política, va diluyendo objetivos patrióticos y se limita al armado electoral, en una arquitectura de equilibrio de sectores, alejado de lo cotidiano de las mayorías populares, permitiendo la aparición de personajes sin historia, prometiendo el paraíso anhelado.
Las elecciones son el método mejor ponderado para elegir conducciones orgánicas, pero los galones de conducción se ganan en las luchas en el Movimiento Nacional, en las movilizaciones populares de reclamo, en solidaridad permanente, en compromiso social pleno, en políticas de cercanía con el pueblo, conduciendo sus territorios, convocando ampliamente, sin sectarismos ni dogmatismos que excluyen.
Nuestra función militante no es ser funcionarios como aspiración, sino sembrar semillas de esperanzas y utopías, que nos trascienden, biológica e históricamente, por lo cual militar es un proyecto de vida en algunos compañeros y en otros aportar cuando pueden, asumiendo compromisos orgánicos y siendo solidarios desde su trabajo, profesión o actividad, adherentes, todos importantes para la Patria.
Esto cierra la visión centrada en lo electoral y permite avocarse a los desafíos, nunca fáciles de la política, que son complejos, alejados de la mecánica facilista que instala el enemigo de amor-odio. Es una construcción a largo plazo, respetando los tiempos históricos del pueblo en «su “lento andar” (Zitarroza)
La profundidad temática de la política abarca desde la política internacional al cuadro de situación nacional, regional y local en cada lugar del país. Esos ejes temáticos además de ser desplegados por los especialistas, deben ser tomados por los militantes y cuadros políticos, profundizarlos, estudiarlos para poder tener herramientas de discusión frente a la ofensiva del relato del enemigo, siempre colonial, de denigración del Pueblo y la Patria, que nos quiere imponer la mirada de un mundo que es pequeño, occidental en diáspora, ante la magnitud del mundo actual, que es Multipolar y que está construyendo un nuevo orden internacional de paz, que nos repercute a nosotros, frente a un Gobierno nacional claudicante, cipayo y sumiso a un Imperio en decadencia: EEUU.
Salir por arriba significa, estar compenetrado de las prioridades que nos plantea la hora actual, que nunca se compadecen con el discurso y la agenda del Gobierno que repite un relato sesgado y mentiroso, destinado a la entrega de la soberanía, la claudicación nacional y la acumulación de riquezas a costa de la exclusión de las mayorías populares, cada vez más arrinconadas, por lo tanto más manipulables por medios y redes, que desde la frivolidad y el engaño logran la adhesión hacia el Síndrome de Estocolmo o sea la relación sumisa del esclavo con el torturador.
Esos debates necesarios nos llevan a pensar en una Etapa Fundacional, que pueda resignificar la historia, que no se puede modificar pero si actualizarse a los nuevos tiempos, como lo hizo México desde el PRI de Lázaro Cardenas a Cauthemoc Cárdenas con el PRD al MORENA de López Obrador y ahora Sheilbaum, que rscatando la historia, lograron superar 70 años de Gobiernos seguidos del PRI y su degradación, que dio lugar a su reformulación sobre las mismas bases doctrinarias, ampliando la convocatoria al patriotismo y abandonando viejos vicios y corruptelas, que lo llevaron a la derrota.
Será dura una etapa fundacional, siempre dolorosa, traumática, dispuesta a perder o ganar pero sin bajar banderas y valores necesarios a la construcción de un nuevo tiempo. La fortaleza en asumir esas responsabilidades será sin dudas un nuevo parto de la historia.
Educación
Traslado de Bastian a Mar del Plata: Emoción en el Hospital de Pinamar
El jueves 15 de enero de 2026, mientras el AMBA colapsaba por falta de energía, en el Hospital de Pinamar se libraba otra batalla: el traslado de Bastian. El nene, atropellado el lunes en los médanos, fue derivado a Mar del Plata en estado «crítico pero estable». La imagen del día no fue el operativo policial, sino las lágrimas del Dr. Gabriel Formica, intensivista que sintetizó en un llanto el agotamiento de un equipo médico que ataja, con el cuerpo, lo que el control municipal no previene.
En un verano donde el discurso oficial se centra en el ajuste y la eficiencia, las lágrimas de un médico de un hospital público bonaerense exponen la verdadera cara de la gestión: el factor humano es lo único que impide que la tragedia sea total. Mientras el municipio de Pinamar recauda por turismo, es el hospital público el que absorbe los heridos de un modelo de «entretenimiento» que desprecia la vida del otro.
Escuchen totalmente emocionado al médico del Hospital de Pinamar (público de la PBA) que atendió a Bastian, el nene atropellado
Cuando el gobierno habla de «ñoquis», echar y bajarle el sueldo a empleados públicos está hablando de personas como él pic.twitter.com/aoGxhunck1
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) January 16, 2026
No estamos ante un hecho fortuito. El atropello de Bastian es el resultado de la anomia en la línea de costa. La frontera norte de Pinamar funciona como un territorio fuera de la ley donde la velocidad es un derecho y la seguridad ajena, una molestia. El hospital público termina siendo el «seguro de vida» de una actividad privada desregulada que, cada enero, llena las guardias de politraumatizados.
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