Connect with us

OPINIÓN

Es el saqueo, así de sencillo (9)por Mario Mazzitelli

Published

on

La corrupción.

En una época de anomia, improvisación y cortoplacismo, sin un horizonte que ilumine el futuro, en el marco del sálvese quien pueda, donde “el que no llora no mama y el que no afana es un gil”, donde los valores son los del mercado (es decir no hay valores sino precios), donde todo se compra y se vende; el saqueo se ha transformado en el vector ordenador de varios campos de la vida de los argentinos: político, ambiental, judicial, cultural, etc.

¿Por qué algunos se sorprenden de los altos índices de corrupción?

Hace varias décadas (quizás el 2 de abril de 1976 resulte una fecha paradigmática. Ese día Martínez de Hoz presentó “los principios orientadores contenidos en los Documentos Básicos del Proceso de Reorganización Nacional”) se fueron instalando en Argentina ideas inconvenientes para “la vida, la unión nacional, la paz, el orden, la justicia, el bienestar general y la libertad”.

La famosa idea paleo liberal de Margaret Thatcher acerca de que “la sociedad no existe como tal, sino solo individuos” nos retrotrajo a la ley de la selva. Mientras se desmantelaba el “Estado de Bienestar” el poder real se transfería a las “Corporaciones Económicas”. Así al “Poder Democrático” de la sociedad, se le empezó a superponer el “Poder Económico” de los propietarios. Uno signado por la participación popular, el otro por el autoritarismo de los dueños.

A partir de estas premisas, el Estado (en gran medida) paso a ser sirviente del Poder Económico. Principio de subsidiaridad. El Estado asumía el terrorismo como forma de gobierno y la élite económica se ocupaba de acrecentar la concentración de la riqueza. Eso era y es un disvalor. Un disvalor que tuvo y tiene precio. La Patria Financista, Contratista, Importadora, etc. fueron expresiones de los más favorecidos. El ambiente para la corrupción estaba establecido. Las malezas de los corruptos y corruptores se iban a extender como nunca antes. La ética de algunos demócratas, no alcanzó para detener la extensión de esta inmoralidad a lo largo del tiempo.

La corrupción mata, empobrece y desmoraliza.

El 22 de febrero de 2012, 51 personas murieron y 789 resultaron heridas por el impacto de un tren de la línea Sarmiento que chocó con el paragolpes de la estación Once. ¿Qué había pasado? ¿Un accidente? No. El Dr. Leandro Despouy, desde la Auditoría General de la Nación sostuvo: “Lo más tétrico de la tragedia de Once…es la certeza de que podría haberse evitado. Todos los elementos que surgen de los informes de la AGN y de las investigaciones judiciales en curso confirman esta dramática evidencia: el siniestro fue el resultado de un desempeño estatal crónicamente pésimo y de una gestión empresarial ineficaz y fraudulenta”. Una parte del dinero que el Estado destinaba al sostenimiento de vías, la señalización y el mantenimiento de trenes (que tenían más de 50 años) iba a manos de funcionarios, empresarios y sindicalistas corruptos. El accidente desnudo la realidad. La investigación judicial iba a confirmarlo a posteriori. Aunque la AGN había expuesto los indicios para que 51 inocentes no fueran ejecutados y cientos de pasajeros no tuvieran que cargar con discapacidades y dolencias de por vida.

Para seguir con el tren Sarmiento, digamos que el soterramiento fue una obra adjudicada por el gobierno Kirchner al consorcio constituido por Odebrecht, IECSA (entonces de Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri), Ghella y ComSa SA. Por los fragantes actos de corrupción, en 2019 Odebrecht y IECSA abandonaron la obra. Ahí quedó (Entre Morón y Haedo) el obrador, como una momia que nadie sabe si algún día resucitará. Y por debajo (a 22 metros del nivel de la tierra) yace un tubo de cemento, entre las estaciones de Haedo y Villa Luro, en el que ya se invirtieron más de 3.000 millones de dólares. Y que por ahora no sirve para nada. Si le sumáramos los gastos en juicios, tiempos muertos, etc. Valdría preguntarse ¿A cuántos millones de argentinos empobreció éste acto de corrupción?

Si algo desmoraliza a una sociedad es ver la inutilidad del esfuerzo. Me quedo un poco más en la línea oeste del GBA; donde miles de personas se amontonan en los andenes del Sarmiento, desde las 4 de la mañana en adelante, para ir a trabajar. A trabajar por un salario que no les alcanza para llegar a fin de mes. Volver tarde, perdiendo el contacto con sus afectos, y pensar que solo es para sobrevivir. Mal sobrevivir. Mientras otros se enriquecen sin que se sepa de donde proviene su ascenso económico. Aunque todos lo sospechemos.

El ejemplo como fuente de la conducta

Los grandes generales de la historia, asumían el riesgo de perder la vida en contacto con sus soldados. Valga la caída de San Martín en el combate de San Lorenzo. Entonces los soldados estaban dispuestos a dar la vida por su general. Allí el heroísmo del afro indígena sargento Cabral.

Los malandras que han llegado a la función pública para enriquecerse son la contracara. Solo merecen el desprecio y una condena moral, política y judicial. Aunque es difícil que eso ocurra en Argentina, donde la impunidad es la regla. Entonces prevalecen por un tiempo los malos ejemplos a las grandes conductas.

La historia de la Argentina de estas últimas décadas ¿Es la historia de la corrupción?

No todo. Pero en gran medida sí. Empezando por la “Ley de Entidades Financieras”, sancionada el 14 de febrero de 1977. ¿Su misión? Imponer la especulación y parasitismo financiero contra el trabajo y la producción industrial (con desarrollo educativo, científico y tecnológico). Así prosperaron los bancos y se derrumbaron las industrias. Hasta que las estafas bancarias no tuvieron otra sangre que chupar que la del Estado y se derrumbaron como castillos de naipes. Para ejecutar esta metamorfosis debieron completar la otra cara de la moneda: la corrupta y fraudulenta “Deuda Externa”. Sellando el sistema con el derrumbe de la dictadura (inducida por el Imperio a tomar Malvinas) y una democracia condicionada; que todavía no cambió estas dos anclas que nos hunden en el atraso y la pobreza.

A partir del retorno democrático se trataba de confrontar o convivir con el régimen corrupto heredado. Unos pocos trataron de confrontar. Mientras una parte de la dirigencia iba adaptándose a la nueva modalidad del moderno colonialismo del mundo unipolar. Y por esa adaptación cobrar. Con cargos o con dádivas. Así “nuestros generales” en lugar de arriesgar el pellejo, siguiendo el ejemplo de San Martín, prefirieron untar su pellejo con papel pintado de color verde.

La ley de entidades financieras, la deuda externa y la entrega del patrimonio público de los argentinos (bajo el mote de privatización de las empresas públicas) son los tres pilares sobre los que se asienta la corrupción.

Luego el resto. La corrupción en el ANSES (donde se pagaban jubilaciones truchas de personas fallecidas por el equivalente de 400 millones de dólares anuales) Los guardapolvos de Bauza. Los falsos juicios a las empresas públicas (Ferrocarriles, Aerolíneas, etc.) por accidentes menores o falsos. Yaciretá como monumento a la corrupción. Las coimas enormes en los contratos IBM – Banco Nación e IBM –DGI. El pago a aseguradoras truchas por parte del INDER (Instituto Nacional de Reaseguros) Las estafas millonarias de los Bancos Alas, del Oeste e Hipotecario. El desarrollo de las mafias policiales-judiciales-políticas y empresariales para el ingreso, comercialización y tránsito de la droga y el lavado del dinero. El contrabando de armas (perpetrado por el mismo Estado) suministrando armas a Ecuador, Croacia y Bosnia. La mafia del oro (con la legislación beneficiosa creada por Domingo Cavallo para la exportación de manufacturas de oro) El escándalo en el PAMI (bajo la conducción de Matilde Menéndez, pero que ha continuado hasta nuestro días en un contubernio espurio con los laboratorios para financiar la política) El Yomagate (por lavado de narco dólares) Yabrán y el crimen de José Luis Cabezas (cuando el poder se excedió y perdió su condición esencial: la impunidad) La mancha sobre el Senado (por soborno a los senadores para imponer la reforma laboral) El acuerdo de Juan Carlos Rousselot con Mauricio Macri (en torno a la obra de cloacas en Morón) Las trapisondas en el Consejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires (Manliba, excepciones al Código de Planeamiento Urbano, etc.) Salida del país y despiste (pérdida de pistas) de los fondos girados a Santa Cruz con motivo de la entrega de YPF. El “Robo para la Corona” de José Luis Manzano reflejado en el libro de Horacio Verbitsky. El rol de los “Servicios de Inteligencia” vinculados al tráfico de personas, armas, drogas, el juego, la prostitución y la manipulación de jueces. El enriquecimiento exponencial de Lázaro Báez. Las cláusulas secretas entre el Estado y Chevron por la explotación en Vaca Muerta. Los vueltos de la obra pública encubiertos en el uso de hoteles vacíos. Las maniobras con el dinero de los impuestos por parte de Cristóbal López. El financiamiento de la política y el triple crimen de General Rodríguez. El intento de licuar la deuda del Correo Argentino. El carry trade (ganancia parásita de los especuladores financieros). La entrega de tierras y patrimonio del Estado en la CABA para “hacer negocios privados con bienes públicos”. Los negociados de tierras en La Plata denunciado por el ingeniero Guillermo Andreau. El préstamo del FMI por 57.000 millones de dólares (de los que solo entraron 44.500 tras la derrota de Macri en las PASO de 2019) Las maniobras fraudulentas de Vicentín estafando al Banco Nación, trabajadores y productores…en estos días nos estamos enterando que quienes vinieron a liberarnos de la casta política, como “propietarios de un bien escaso” venden las candidaturas al mejor postor (son monetaristas en serio),…stop. Me cansé. La corrupción no fue un hecho aislado, es un problema sistémico.

El impacto de la corrupción.

Naum Kliksberg, psicólogo y sociólogo, nos habla sobre la magnitud del impacto. Es decir el costo económico total, más allá de lo que el funcionario en particular ha logrado robar o sustraer para su bolsillo. Dice Naum: “¿Por qué la corrupción alcanza para destruir la economía de un país?…por cada millón de dólares que se roba…, en las decisiones que tienen que tomar para realizar los actos de corrupción, le generan al país un daño económico; que Transparencia Internacional lo considera de cien (100) Por cada dólar robado se produce un daño económico equivalente a cien dólares”.

Naum Kliksberg agrega que hay que prestar atención a las circunstancias en las que se ejecuta la mega corrupción. Cuando se pide, se paga y se renegocia deuda externa, donde pocos funcionarios, en ambientes secretos, pautan las condiciones donde un punto o una coma pueden significar millones de dólares. Cuando se negocian mega proyectos de obras públicas. Cuando se venden y se compran bienes del Estado. Cuando se hacen convenios con multinacionales donde los funcionarios pactan cláusulas secretas para que el pueblo no se entere. Cuando se otorgan subsidios a las empresas para el servicio de agua, gas, transporte. Cuando el Estado compra y vende dólares o bonos, pudiendo transferir fortunas a los “beneficiarios”. Cuando asigna dólares baratos para tal o cual importación ¿real o falseada? Cuando no se pesan las exportaciones de granos. Cuando una empresa privada toma “deuda externa supuesta” y los funcionarios no controlan. Cuando se hacen juicios en el CIADI y los abogados contratados por el país no ponen el empeño en ganarlo….

¡Qué me van a hablar de honor!

– “Quiero el 1% de tu patrimonio para financiar mi campaña (2015). Vos sabes que si yo gano, normalizaremos el país y el 99% restante de tu patrimonio va a valer muchísimo más.” Mauricio Macri a los grandes propietarios de Argentina, según cuenta Hugo Alconada Mon en su libro La Raíz. Además Macri quería todo ese dinero en negro. ¿Cuánto? Cerca de 200 millones de dólares. Por esto, han perdido credibilidad hasta dirigentes intachables que veían muy bien la paja en el ojo ajeno, pero acompañaron y acompañan a este señor y sus amigos hasta el escándalo.

“Yo he vivido dando tumbos
Rodando por el mundo y haciéndome el destino…
Y en los charcos del camino
La experiencia
Me ha ayudado por baquiano y porque yo
Comprendo que en la vida
Se cuidan los zapatos andando de rodillas” ¡Qué me van a hablar de honor!

Penalización e impunidad.

En Argentina tenemos el Código Penal, una ley de “Ética en el ejercicio de la función Pública”, libertad de expresión con la que poner en evidencia la corrupción, un Poder Judicial…Sin embargo, algunos sostienen que la mayoría de los actos ilícitos en la función pública no son denunciados. De los que sí son denunciados, la inmensa mayoría queda impune. En todos los casos los tiempos procesales son extensísimos, al punto que el enjuiciado puede morir antes de recibir una condena. O las causas pueden quedar prescriptas por el simple avance de las agujas en el reloj. Parece que ni las instituciones, las leyes o amenazas de castigo alcanzan cuando la conciencia está podrida. Con un agravante, cuando el delito de guante blanco se extiende por arriba, el delito violento se extiende por abajo. Alguna vez habrá que estudiar la relación entre corrupción e inseguridad.

Movimiento de regeneración ética y moral.

Surgirá, sin lugar a dudas, un Movimiento de regeneración ética y moral. Una sociedad asqueada de la corrupción, buscará los anticuerpos para expulsar el mal. No será por una cuestión idealista, ni por la prédica de alguien en particular. Ni por efecto de esta nota, por supuesto. Será por imperio de la necesidad.

Una sociedad puede tolerar grados mínimos de deshonestidad. De hecho, no creo que haya sociedad en la tierra que sea 100% honesta. Ni persona alguna. Pero veo que en Argentina se han desbordado todos los límites y ya la sociedad lo está haciendo sentir en los procesos eleccionarios; dejando de votar, votando en blanco, anulando el voto.

¿Será una iniciativa de la iglesia? ¿Será de un conglomerado de personas (de diversos campos de la ciencia, la cultura, la academia, etcétera) creíbles para la sociedad? No lo sé. ¿Será la misma sociedad que en un proceso de resistencia minimalista empiece a decir NO a la corrupción? ¿NO a una coima? ¿NO votando a sospechosos? ¿Condenando la maldita frase “roban pero hacen….”? No lo sé.

Sí sé, que el “no robaras” es el séptimo mandamiento, un imperativo moral, y en la actualidad una necesidad material para el funcionamiento de la sociedad.

Donde se le ha robado el futuro a millones de niños y adolescentes, la esperanza y la ilusión a millones de jóvenes, adultos y jubilados y otras tantas cosas materiales que venimos reflejando en estas notas. Está llegando la hora de decir basta. La sociedad Argentina se cayó cien veces y cien veces se levantó. Lo hará una vez más en esta materia.

Como se ve, no todo está perdido!!!

Aunque suene insuficiente, el cambio empieza por cada uno de nosotros. Me explico.
Si consideramos a la organización social como un sistema y a los individuos como sus componentes, veremos la dialéctica entre el todo y las partes, entre la sociedad y los individuos. Alguien podrá decir que “el todo es más fuerte que las partes” y que, por tanto, “nada se puede hacer en la lucha contra la corrupción”. Pero el “todo” es “nada” sin sus componentes, sus partes, sus individuos. Y cuando una mayoría de sus componentes (nosotros) asumamos que el camino para la realización “de todos y cada uno” es una conducta honrada, eso será indetenible.

En ese “todo” que somos la sociedad argentina, cada uno de nosotros tiene un grano de arena para aportar. Hagamos nuestra parte. Decía una vieja consigna: “Nada cambia si usted no cambia” e interpelaba un presidente norteamericano a su gente: no piense en lo que su país hará por usted. Piense que hará usted por su país.

Pensemos que haremos cada uno de nosotros por nuestro país. Está en nosotros terminar con la corrupción.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

OPINIÓN

«El RIGI y la expoliación de Argentina», por Bruno Capra y Alejandro Romero.

Published

on

Los DDHH y el Pueblo de la Nación Argentina.
El RIGI y la expoliación de Argentina

Art. I, Inc. 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos:
“Para el logro de sus fines, los pueblos pueden disponer libremente sus riquezas y recursos naturales sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional basada en el principio de beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia”.

Del Preámbulo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos:
“Reiterando que con arreglo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, solo puede realizarse el ideal del ser humano libre, exento del temor y la miseria, si se crean las condiciones que permitan a cada persona gozar de derechos económicos, sociales y culturales, tanto como de sus derechos civiles y políticos”.

La explotación financiera de los Recursos Naturales (RRNN), casi todos los cuáles son “normalizados como objetos de comercio” (commodities) que hoy se negocian como “derivados”, genera un problema mundial por el crecimiento de “numerales,” que se convierten en riqueza real de sus propietarios al momento de gastar ese dinero, que no tiene contrapartida alguna en la producción de bienes.

Este mercado financiero se expande en forma continua desde 1980 en el mundo entero. Al principio, lentamente; pero muy rápido desde la creación de los “derivados” que tuvieron su primera crisis en USA en el 2008 (Leehman Brothers).
A nivel local, en simultáneo con esos fenómenos financieros mundiales sucede lo mismo, con la apropiación abusiva, privada y progresiva de los RRNN argentinos. Que son del Pueblo. Esto sucede en consonancia con la apropiación del ahorro interno por parte de la gran Oligarquía Financiera Transnacional. Fenómeno cuya institucionalización fue inaugurada por las leyes del “proceso” (Gobierno Cívico-Militar Genocida) y por el avance de los medios tecnológicos fuera de control, algo no percibido por los argentinos, complementando las nuevas leyes de Inversiones Extranjeras y de Entidades financieras.
Hablamos del complejo conformado por la Computación con más las Comunicaciones, con la venta de ENTEL como momento liminar, y luego, las novedades posteriores de los satélites de Comunicaciones, la paralización de la Red de fibra óptica de Argentina, etc. Todo esto, realizado con la ayuda a los grandes empresarios privados, de los aparatos de Estado de las grandes potencias (EEUU y G.B.). Este es el mecanismo esencial, en la versión Argentina, que le ha permitido a un pequeñísimo sector de la población planetaria (hoy un 1%) avanzar en una concentración desmesurada del control, cuando no directamente de la propiedad (Black Rock, Vanguard, Pimco, etc), de la riqueza planetaria con el significativo e indeseado aporte de la población de Argentina.
Ese proceso de apropiación ha significado para los pueblos y las naciones del mundo un ejercicio sistemático de desposesión y ha resultado, para sus mayorías, en un sostenido proceso de empobrecimiento, por no canalizar adecuadamente y en favor propio, la explotación de las riquezas disponibles.
Desde comienzos de la década del 70 del siglo XX, la destrucción deliberada y sistemática del salario real (la participación en la riqueza desde el trabajo de las personas) y del empleo formal, acompañó ese proceso de concentración oligárquica y se constituyó en el instrumento más poderoso de fragmentación, desmovilización y sometimiento de las clases trabajadoras, que componen/ían las grandes mayorías de los pueblos del mundo. Esto tuvo sus excepciones, como fueron en Argentina los tres gobiernos de signo K, pero, a la larga, fue más intenso en aquellos países que ofrecían menor “densidad nacional”, al decir de Aldo Ferrer. Los países de menor “densidad” se dejaron invadir por esas sugerencias reiteradas y contumaces de privatización, concentración de la riqueza y liberalización o desregulación. Los “mayores” recordarán al periodista Bernardo Neustadt, que machacaba permanentemente por TV las ventajas de las privatizaciones, del achicamiento y remate del Estado. Del mismo modo, recordarán también sus consecuencias más escandalosas, evidenciadas en la crisis “del 2001”. El efecto de estas políticas, inspiradas en el Consenso de Washington, no fue el mismo en todas partes, sin embargo. Brasil, sometido a las mismas presiones, reaccionó con mejores autodefensas. Hizo como un Packmann: se comió las presiones mientras engordaba su industria. Los argentinos, en cambio, la destruíamos. La diferencia de “densidad”, resultó evidente. Muchos queremos recuperar para Argentina esa “densidad nacional” perdida, de allí que escribamos estas líneas.
Porque como es evidente para cualquiera que se mantenga medianamente informado, hoy se asiste en Argentina a una profundización intensa de ese proceso cipayo de entrega nacional, concretado en la aprobación de la Ley “Bases” y de su capítulo más importante en cuanto a desposesión transnacional: el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, RIGI.
La aplicación del RIGI no es un mero asunto económico. Tiene consecuencias e implicaciones directas para los derechos de las personas y del pueblo argentino en general. Todas las declaraciones y pactos de DDHH suscritos por Argentina y que integran la Constitución Nacional desde 1994, (Vigentes como Ley 23054 desde el 22/11/1969-Hoy: ¡55 años!) dictaminan que los RRNN sitos en el territorio nacional son propiedad del Pueblo todo.
Por lo tanto, según los mismos pactos y acuerdos, el Estado Nacional tiene la obligación de poner todos los recursos con que cuenta para garantizar el libre acceso y disfrute de esos RRNN por parte de su legítimo propietario, el Pueblo de la Nación, de manera de garantizar que cada uno de sus miembros pueda vivir “libre del temor y la miseria”, tal como enuncia el preámbulo de la Declaración Americana de los DDHH que incluye a los DESC+A (Derechos Económicos, Sociales y Culturales + Ambientales)
Dado que el RIGI permitiría la exportación total del producto de la explotación de los RRNN del caso, sin obligación de atender el mercado interno, ni la reserva para procesar en Argentina siquiera una parte de esas materias primas, su aplicación es el equivalente a una flagrante violación de los mandatos constitucionales, porque el RIGI:
No genera obligación alguna de realización interna de las ganancias en dólares, las que podrían repatriarse en su totalidad;
No obliga a dejar, por ej, el cobre en Argentina para hacer todos los artículos que lo usan y exportar estos para beneficio de la ocupación de la población Argentina; y esto, con todas las demás materias primas extraídas;
Permite la importación sin restricción de los Bienes de Capital necesarios; siendo que estos bienes son el “motor” del desarrollo industrial, y fabricarlos localmente es la única forma de obtener la soberanía total del recurso para la Nación (de otra forma, la propiedad se convierte en un mero hecho formal, y el territorio en el mero soporte físico de la actividad foránea, mientras ese extranjero extractor queda como el real soberano de ese territorio y del elemento extraído);
Somete cualquier conflicto al juicio de tribunales internacionales, o peor, a arbitrajes de organizaciones privadas, conformando esto, la totalidad de la pérdida de soberanía.
De este modo, el RIGI concreta en Argentina la desposesión total de los RRNN propiedad del pueblo argentino. Esa desposesión, por parte de las empresas transnacionales dominantes, principalmente anglosajonas, constituiría una violación total y sistemática de los deberes del Estado Nacional en cuanto a defensa y garantía del disfrute de los RRNN argentinos (no sólo Vaca Muerta: reservas hidrocarburíferas continentales y marítimas, minería, pesquerías, pampa húmeda, litio, oro, cobre, agua, ríos, energía en todas sus formas, viento, etc.) por parte del pueblo, privándolo de los recursos fundamentales para su desarrollo económico y garantizando de ese modo, la permanencia y ampliación en el tiempo de condiciones de pobreza y miseria, hoy, con el RIGI, planificadas e incrementadas.

Garantizar la satisfacción de las necesidades del pueblo argentino es, en la visión de quienes esto escriben, el deber principalísimo del Estado. A ese fin deben orientarse también las políticas económicas y el marco jurídico. Por eso mismo, el centro de la política no puede ser el déficit fiscal, que no es más que una convención, sino que debe ser el ser humano, con sus necesidades y reconocidos derechos.
Desde este punto de vista, queda claro que, en efecto, dónde hay una necesidad nace un derecho. Y si satisfacer necesidades, garantizando derechos, implica costos, la apropiación y el aprovechamiento industrial soberanos, en manos argentinas, de los RRNN sitos en el territorio patrio son el principal medio para cubrir esos costos y garantizar la satisfacción de esas necesidades. Los costos del desarrollo y de la satisfacción de necesidades se cubren con el incremento de trabajo que permanentemente se crea con nuevas iniciativas productivas soberanas, autocentradas. Ese es el modo que los países crecen y distribuyen la riqueza: con industria propia y con impuestos progresivos. El que más gana, más paga. La visión limitadora que sostiene que “donde nace un derecho, nace un costo”, y que, por lo tanto, deberían quedar “lamentablemente”, necesidades insatisfechas, es una visión cruel y elitista, contraria al progreso de la Nación en su conjunto, con ciudadanos activos y organizados con el fin de tener un mejor disfrute de la vida. Esa visión elitista y excluyente es aquello a lo que alude la sabiduría popular al expresar que “hay gente que tiene la vaca atada”. Si la vaca la tengo “atada”, además, entonces “ni siquiera tengo que pagar impuestos por ella”: es mía en forma absoluta.

La puesta en práctica del RIGI, que destruye desde la base la posibilidad de que el pueblo argentino se apropie de modo soberano de sus propios recursos y los use para satisfacer sus propias necesidades y garantizar sus propios derechos apunta, pues, a gestar un proceso de exterminio de la población nacional para concentrar la riqueza “en 4 vivos”.
Algo contrario a todo razonamiento Político Nacional Argentino y de la Humanidad toda. Algo íntima y decididamente anti-humanista.
Contrario también a todas las religiones y a todos los pueblos.
Por eso es imperioso sostener que: Argentina no la vendemos, la defendemos. Argentina la queremos soberana.
Estamos decididos a no ser llevados de la nariz por un desactualizado y casual Presidente, no capacitado para serlo, y por “los 4 vivos” que lo han cooptado para sus fines.

Proponemos que el camino es: la ruptura con el status quo:
● NO acatamiento a la inconstitucional Ley de Inversiones Extranjeras, que es imperioso derogar.
● Reforma total del paquete de leyes de M. de Hoz, con especial y urgente tratamiento de la Ley de Entidades Financieras y vinculadas.
● Controlar las Fronteras, renacionalizar los puertos o recuperar su control por parte del Estado y revertir las fugas de exportaciones, que son muchas más que la registradas (por eso la Hidrovía: para facilitar la fuga). Una estimación rápida, da exportaciones por unos 250.000.- Mu$s/año.
● Aprovechar los astilleros, en particular Río Santiago, para reconstruir una marina mercante y una fuerza de control naval, de manera de atender y controlar nuestro litoral marítimo y el Rio Paraná
Avanzar lo más rápidamente posible en el dragado y balizamiento del Canal Magdalena.
Financiar todo ello con moneda local, para lo cual no hay límites reales si el auto-centramiento económico y social es la meta.

Esta lista, parcial e incompleta, se puede y se debe expandir todo lo necesario para el logro de la felicidad del pueblo de la Patria.

Autores: Bruno Capra y Alejandro Romero.
3-7-24

Continue Reading

OPINIÓN

«¡Mal estamos!», por Ariel Dulevich Uzal

Published

on

Después de un mensaje anunciado profusamente; que defraudó las expectativas del mercado y ante los fracasos para contener un dólar en ascenso que les quita el sueño; se ve a Caputo con un alto grado de desorientación, que lo lleva a resoluciones que juzgamos improvisadas; en tanto no se compadecen con la impronta financiera que caracteriza a la gestión Milei.

En primer lugar, se ha verificado el febril emisionismo de estos meses, que aumentó la fabricación de billetes en un 110%, comparado con el mismo período del año 2023; cuando Milei durante la campaña acusaba de «delincuentes empobrecedores»que con la «maquinita imprimían billetes falsos», al anterior gobierno. Sale ayer Milei como si no fuera responsable de tal exceso, anunciando enfáticamente; que cerrará la emisión monetaria, para recuperar el deteriorado poder adquisitivo de nuestra moneda, que golpea a toda la población e impacte de lleno en las privaciones que padecemos.

Ahora Caputo a través de la manipulación del «dólar blend» -creado por ellos en diciembre,-; que fija valores preferencias para la exportación; presiona a los productores agropecuarios para que vendan la cosecha, estimada en unos 15.000 millones de dólares. Los productores se niegan pues estiman que es inevitable una devaluación, y vendiendo hoy perderían dinero.

Va de suyo que el objetivo de Caputo es lograr que ésos dólares ingresen cuanto antes al circuito, para desactivar la tendencia alcista y achicar la brecha entre el dólar oficial y el «blue» que los agobia.

Caputo y Milei, no tienen escrúpulos en convertirse en «intervencionistas» contra su propio dogmátismo neoliberal y adoptar medidas como las aludidas, tipicamente dirigistas; para zafar de la difícil circunstancia que atraviesan las finanzas y la economía.

¡Mal estamos!

Continue Reading

OPINIÓN

«Perdónalos señor, no sabían lo que estaban firmando», por Mario Mazzitelli.

Published

on

Dieciocho (18) gobernadores concurrieron, el 8 de julio de 2024 a Tucumán para firmar el “Pacto de Mayo” (aunque parezca mentira), al que los convocó el autodenominado Topo Terminator (Milei) “para destruir el Estado desde adentro”. Adelanto: el fondo de la movida fue otro paso para terminar con el Estado, avanzar hacia la fragmentación y concluir en la disolución nacional.

Como la mayoría de los gobernadores, senadores y diputados, parecen ignorar la estrategia de Milei, pudieron acompañar este paso táctico, sin siquiera sospechar que estaban avanzando hacia la disgregación del país. Quizás, necesitados de unos pesos (dado que “no hay plata”) pusieron su mejor cara de inocentes, para firmar -en la Casa de Tucumán- el pre-anuncio de una sentencia mortal para la Nación Argentina.

Dos siglos atrás nacía un nuevo sujeto histórico: el Pueblo de la Nación Argentina.

En el primer cuarto del siglo XIX nacieron nuevos sujetos colectivos en el cono sur de América. Condiciones “histórico naturales” fueron incubando, gestando y desarrollando, el surgimiento de un “sujeto colectivo” que resultó en el Pueblo de la Nación Argentina. Sobre un proceso anterior de conquistas, fundación de ciudades, colonización, saqueos, rutas y postas correspondientes, rebeliones (Tupac Amaru) y revoluciones frustradas (25 de mayo de 1809, Revolución de Chuquisaca), la declaración de las independencia (4 de julio de 1776) de las 13 colonias de Gran Bretaña, la revolución francesa (1789), etc.; en aquel primer cuarto del siglo XIX podemos agregar: el papel de las invasiones inglesas a Buenos Aires (1806/1807) y el triunfo popular, la invasión napoleónica a España y la acefalía por la detención del rey Fernando VII, la voluntad de un autogobierno expresado por los patriotas durante la Revolución de Mayo de 1810, la guerra de liberación (que fue acentuando la idea de la independencia), la restauración del rey en 1814, resistir la restauración colonial, la necesidad de organizarse en torno a una constitución nacional, etc. Este proceso de nacimiento de la Patria tiene un actor principal, un protagonista, un sujeto colectivo que se va forjando: el Pueblo de la Nación Argentina.

La Independencia, la Soberanía y la Libertad.

¿Para qué quería declarar la Independencia? Para ejercer su Soberanía. (Si se dependía de la metrópoli no se podía ejercer) ¿Y que es el ejercicio de la Soberanía sino la expresión de la Libertad? ¿Y para que querría un Pueblo ser libre? Para vivir mejor. Para trabajar en un marco de igualdad con provecho para todos, respetando cierta equidad, buscando la Justicia, enalteciendo el bienestar general, propendiendo a la defensa común, cuidando la salud, educando a todos los habitantes, garantizándoles un conjunto de derechos personales y patrimoniales, etc. Así, la Independencia, la Soberanía y la Libertad, serían los pilares en los que se asentaría la Patria. (Patria que resistiría más de 200 años de nuevos intentos colonizadores de todo tipo) Sigamos.

Las herramientas.

Siendo esta la voluntad del Pueblo, ¿Cómo lleva a la práctica estos sentimientos, esta defensa de sus intereses, sus ideas, principios y valores? A través de herramientas: el Estado, el ejército, los sistemas de seguridad, justicia, salud, educación, etc. Es decir instituciones, organizaciones, instrumentos, artefactos que toman el carácter de “objetos” para la realización de un propósito, constituyendo el Estado Nación en la vida real. Si el pueblo fuera desposeído de esos “objetos”, su voluntad se evapora (como querer jugar al futbol y no tener una pelota o querer hacer la guerra y no tener armas) Sin los objetos creados por el sujeto, este no puede realizar su proyecto y entra en anomia, en zona de impotencia, de disgregación (como cuando se va a jugar un partido de futbol, no hay pelota y cada uno se vuelve a casa o cuando se rinde un batallón militar porque no tiene municiones) Entonces el Estado (institución, aparato, instrumento) no es una organización criminal. Es una herramienta (objeto) creada por el Pueblo (sujeto) para la realización de la Libertad. Sin Estado no hay Libertad. Sin Estado un Pueblo se transforma en una masa amorfa de individuos, escenario apropiado para el saqueo y la explotación (aspiración de Potencias extranjeras y grandes corporaciones que querrían acceder a nuestros bienes naturales y hacer uso de mano de obra al menor costo, para optimizar la tasa de ganancia de los accionistas de sus múltiples sociedades anónimas) Así, al poder democrático lo sucedería otro poder, absolutamente ajeno al de las mayorías populares.

Mercado libre + propiedad privada – Estado = disolución nacional.

En la cabeza del presidente los mercados son perfectos. Sin fallos, sin asimetrías de poder, sin que los monopolios hagan mella en los mismos, sin distorsiones en la información, etc. Resultando su funcionamiento un ideal para la convivencia humana; donde, a través de intercambios libremente acordados, se llegaría a un equilibrio general que daría lugar a grandes beneficios para todos. ¿Qué interfiere este tránsito a la felicidad? El Estado (El absurdo de esta ilusión neoliberal resulta evidente porque no existe en ningún rincón del planeta y cuando ellos mismos llegan al gobierno no la pueden ejecutar) El asunto, en nuestro caso particular, es que en el camino al anarco-capitalismo (experiencia desastrosa para las sociedades que lo transitaron) se pasa por una estación intermedia: el minarquismo. Se va disolviendo el Estado Nación paso a paso, luego los Estados Provinciales, Municipales, para concluir en ausencia total del Estado (del macro actual, al mni, para terminar en Estado 0) Sobre el territorio quedaría una comunidad de propietarios privados que cambian sus bienes y servicios en un mercado sin interferencias ni regulaciones. (Insisto todo avance en esta dirección servirá para que el poder democrático del Pueblo de la Nación Argentina, sea ocupado por corporaciones, mafias o potencias extranjeras. De manera que las condiciones de vida tenderán a la catástrofe social, a la que ya nos están conduciendo desde hace por lo menos 5 décadas, con el atenuante de algunos gobiernos, que no lograron revertir esta tendencia)

El texto del “Pacto de mayo», nos da las primeras señales sobre el paso a paso táctico, en el marco de una estrategia mayor.

1.- «Nos los representantes de las Provincias Unidas del Sur,…” Como bien dice el Dr Rodríguez Villafañe, esa fórmula fue válida en 1816, mientras se gestaba el surgimiento de una “nueva y gloriosa nación”, inexistente en la actualidad. Pero lo trascendente es que, en lugar de decir: “Nos los representantes del Pueblo de la Nación Argentina,…”, pasamos a ser “Provincias Unidas”; hasta que alguna encuentre motivos para su disgregación (Alfredo Cornejo en 2020: «mendoza puede ser un país independiente», etc.)

2.- Los fragmentos territoriales de propiedad privada (High Luck Group Argentina 1.148.000 hectáreas; Grupo Benetton 920.000 hectáreas; Integra Lithium 573.000; Cresud S.A de Eduardo Elzstain 538.822; etc.) serían inviolables. Así, la inviolabilidad de la propiedad privada, como primer punto firmado por los gobernadores; no es una declaración redundante sobre una garantía ya inscripta en nuestra CN. Es un paso hacia la balcanización del país. El desarme del Pueblo de la Nación Argentina, su empobrecimiento, el vaciamiento de la Democracia y el empoderamiento de la plutocracia, con la extinción de un Proyecto Colectivo de Nación Solidaria, Fraterna y Desarrollada integralmente.

3.- Sin sonrojarse los gobernadores firmaron: “Un compromiso de las provincias de avanzar en la explotación de los recursos naturales del país.” Lisa y llanamente entregar aquello que podría ser palanca de desarrollo, porque los bienes naturales son una ventaja competitiva en términos económicos al tiempo que su preservación (ambiente sano) parte de nuestro patrimonio inajenable.

4.- El papel de los trabajadores queda reducido a un tema de costos y optimización de la tasa de ganancia de los capitalistas. Por lo tanto no hablamos de nuevos derechos, conforme los avances tecnológicos, etc. sino de “Una reforma laboral moderna que promueva el trabajo formal”. Seguir precarizando las condiciones laborales…

En fin, el resto de los puntos como la reducción del gasto fiscal, etc. van en línea con la táctica de marchar al minarquismo camino al anarco-capitalismo. Una forma de suicidio colectivo para la calidad de vida de las grandes mayorías. Ya estamos viviendo el empobrecimiento descomedido de estos días, sin que el Estado atine, siquiera, a distribuir los alimentos que duermen en los galpones de Villa Martelli o Tafí Viejo.

Quizás la mayoría de los gobernadores, senadores, diputados y sus asesores no se hayan tomado el trabajo de leer o escuchar atentamente a Milei; entonces no comprendan que han sido objeto de un paso táctico hacia el abismo. Siendo así, el señor los debe perdonar, porque no sabían lo que estaban firmando.

Continue Reading

Tendencias