INTERNACIONALES
Chef argentino escapó de un ataque terrorista en restaurant de Bangladesh
volanta
Hombres armados atacaron hoy un restaurante frecuentado por extranjeros en el corazón diplomático de Dacca, Bangladesh, en una acción reivindicada por el Estado Islámico (EI) que ha causado al menos dos muertos y 26 heridos y continúa con la toma de unos veinte rehenes, incluidos varios foráneos.
Al grito de «Allahu Akbar (Alá es grande)», varios asaltantes con armas de fuego, artefactos explosivos y cuchillos irrumpieron a última hora local de la tarde del viernes en el local, ubicado en el acomodado barrio de Gulshan y que alberga embajadas y oficinas de compañías multinacionales.
Tras el asalto, que sigue a una ola de asesinatos de corte islamista contra colectivos minoritarios, numerosos contingentes de fuerzas de seguridad se desplazaron al lugar y se iniciaron tiroteos con los atacantes, en medio de una opacidad informativa de las autoridades sobre la situación de los rehenes.
Uno de los chefs argentinos del local, Diego Rossini, se encontraba en el establecimiento en el momento del ataque.
«Están tirando tiros. Por favor, llamad a la Policía. Me he escondido en la terraza», describió Rossini en un foro de una red social, para un par de horas después confirmar por Facebook que estaba «vivo» tras haber conseguido escapar. La información fue corroborada poco después por Palacios.
Diego Rossini llegó a Bangladesh en 2014 junto a Gastón Palacios con el objetivo de encabezar la cocina de Holey Artisan Bakery-O’Kitchen, un restaurante con panadería más conocido simplemente como Holey y especializado en cocina mediterránea, que al poco tiempo picó en punta en el mainstream de Dacca. Hoy se encontraba en el local cuando fue tomado por un grupo de fanáticos del ISIS, mientras que su compañero se salvó porque está en Buenos Aires.
«Pude hablar con Diego 30 segundos, me dijo: ‘Esto fue una masacre, entraron disparando’. Me dijo que pudo atinar a escaparse por la terraza y está a salvo», contó Palacios en diálogo con C5N. Consultado sobre la posibilidad de que haya otros argentinos en el lugar, Palacios lo puso en duda, ya que los únicos que trabajan allí son él y Rossini y «la comunidad argentina en Bangladesh es muy chica». (Infobae/El Dia)