INTERNACIONALES
Denuncia y nueva escalada de tensión entre las dos Coreas
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Corea del Sur anunció el lunes la reanudación de sus operaciones de propaganda en la frontera con Corea del Norte, por primera vez en once años, en represalia a un incidente en la frontera atribuido a Pyongyang.
Este anuncio fue hecho apenas unas horas después de que Seúl acusara a Pyongyang de haber colocado minas antipersona que mutilaron a dos de sus soldados la semana pasada en la frontera.
Corea del Sur había prometido a Pyongyang que le haría pagar un alto precio.
Un funcionario del ministerio de Defensa describió la reanudación de las operaciones fronterizas de propaganda como sólo un «primer paso».
Durante varios años, filas de altavoces colocados a lo largo de la frontera con Corea del Norte difundieron a todo volumen mensajes de propaganda sobre las virtudes de vivir en el Sur.
Acción que fue suspendida en 2004 durante un periodo de acercamiento entre ambos Estados rivales, iniciado por el expresidente surcoreano Kim Dae-Jung.
Según el Ministerio de Defensa surcoreano, tres minas antipersona estallaron en el incidente ocurrido el martes al paso de una patrulla surcoreana en la zona desmilitarizada (DMZ) que se extiende dos kilómetros a un lado y otro de la frontera entre ambas Coreas.
«Estamos seguros de que se trataba de minas antipersona norcoreanas colocadas con intención de matar por nuestros enemigos, que cruzaron la frontera militar a escondidas», declaró a la prensa Kim Min-seok, un portavoz del ministerio.
Un soldado perdió las dos piernas. El otro fue amputado de una.
Se trata de un «acto sin fundamento» y de una «violación injustificada» de los acuerdos de no agresión vigentes, añadieron, antes de instar a Corea del Norte a pedir disculpas por este incidente y castigar a los responsables.